¿Hace la compra en línea? Buena suerte para encontrar la información nutricional

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JUEVES, 20 de enero de 2022 (HealthDay News) -- Hacer la compra de la comida en línea es una práctica que se ha disparado durante la pandemia, pero muchos sitios web dificultan que se encuentre la información nutricional de los productos, muestra un estudio reciente.

En Estados Unidos, se requiere que las comidas envasadas lleven una etiqueta de datos nutricionales, una lista de los ingredientes y advertencias sobre los alérgenos alimentarios comunes, que estén en un lugar prominente y que sean legibles.

Según un nuevo estudio, esto no tiene una buena equivalencia en las compras de comida en línea.

Al observar muestras de la comida vendida por nueve importantes detallistas en línea, los investigadores encontraron que las etiquetas requeridas solo se mostraban de forma inconstante. Los datos nutricionales y los ingredientes se encontraban y estaban legibles más o menos la mitad de las veces, mientras que raras veces se daba la información sobre los alérgenos.

Parece que el aumento en las compras en línea se ha adelantado a los reguladores federales, apuntaron los investigadores.

"Quizá todavía no se hayan dado cuenta", comentó la líder del estudio, Jennifer Pomeranz, profesora asistente de la Facultad de Salud Pública Global de la NYU, en la ciudad de Nueva York. "Pero instaría a las agencias federales a resolverlo".

Mientras tanto, dijo, "lo que más conviene" a las compañías es resolver el vacío en la información del consumidor de manera voluntaria. El estudio encontró que incluso los sitios web individuales parecían no tener una política uniforme sobre la presentación de la información nutricional.

Hacer la compra en línea ya estaba tomando impulso antes de la pandemia de COVID-19, pero la pandemia fomentó una explosión en su popularidad. Las encuestas indican que entre 2019 y 2020, el porcentaje de estadounidenses que hicieron al menos parte de la compra en línea se disparó de un 19 a un 79 por ciento.

Y se proyecta que el año que viene los pedidos en línea conformen más de una quinta parte de todas las compras de comida en EE. UU., según el equipo de Pomeranz.

En teoría, hacer la compra en línea podría facilitar que los consumidores (en particular los padres ocupados) elijan opciones saludables, según Frances Fleming-Milici, una investigadora que no participó en el estudio.

"He hablado con padres sobre sus experiencias de compra en los supermercados", dijo Fleming-Milici, del Centro Rudd de Políticas de Alimentos y Salud de la Universidad de Connecticut. "Tienen prisa, no tienen tiempo para diferenciar entre los productos".

Encima de esto, anotó, sus hijos les piden los dulces que ven en la caja registradora, mientras que sus propios estómagos hambrientos pueden hacerlos comprar comidas que de otra forma quizá evitarían.

Hacer la compra en línea podría ayudarlos a evitar estos problemas, aseguró Fleming-Milici. Lamentablemente, añadió, este estudio muestra que no les están proveyendo la información que necesitan sobre los productos.

"Se trata de una verdadera oportunidad perdida", apuntó Fleming-Milici.

Los hallazgos, que aparecen en la edición del 20 de enero de la revista Public Health Nutrition, se basan en el muestreo de 10 marcas de cereales, pan y bebidas vendidas en nueve detallistas en línea. Entre ellos se encontraban Amazon, Walmart, Fresh Direct y cadenas de supermercados como ShopRite y Safeway.

En promedio, encontró el estudio, las etiquetas de los datos nutricionales estaban "presentes" y eran "prominentes y legibles" alrededor de un 46 por ciento de las veces en todos los productos. Las listas de ingredientes cumplían el estándar con un poco más de frecuencia, con un 54 por ciento.

Por otro lado, en general faltaba la información sobre los alérgenos. Esta información se mostraba con claridad en un par de cereales y un producto de pan, un 11 y un 33 por ciento de las veces.

Más bien, los consumidores podían anticipar ver con más frecuencia afirmaciones sobre los productos, como "bajo en sodio", que son herramientas de mercadeo para implicar que un producto es "saludable".

"Las personas desean información, no ofuscación", enfatizó Fleming-Milici.

Con frecuencia, estas informaciones eran visibles en imágenes del producto en sí, encontró el estudio. Pero en algunos casos, los sitios web de los detallistas también resaltaban las afirmaciones relacionadas con la nutrición.

Según los investigadores, tres agencias federales podrían potencialmente tomar medidas: la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU., que supervisa las etiquetas de los alimentos; la Comisión Federal de Comercio, que tiene autoridad sobre las ventas y la publicidad de los alimentos en línea; y el Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA), que administra el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), que provee cupones de alimentos a los estadounidenses elegibles. El USDA también podría exigir a los detallistas en línea que participan en el programa que muestren toda la información nutricional requerida, anotaron los investigadores.

Fleming-Milici concurrió en que la responsabilidad es de los reguladores. "De verdad me gustaría ver un cambio de política para resolver esto", enfatizó.

Añadió que hacer que todas las compañías sigan las mismas normas "nivelaría el campo de juego" para los detallistas.

Por ahora, Pomeranz sugirió que los consumidores se limiten a los detallistas en línea que proveen de forma constante la información nutricional requerida. Anotó que esto es más difícil para las personas en el programa SNAP, dado que solo participan algunos detallistas.

Pomeranz también apuntó que las etiquetas de los alimentos van más allá de los conteos de calorías: las personas con afecciones como la hipertensión y la diabetes deben tener cuidado con el contenido, por ejemplo el sodio y el azúcar.

"También es un asunto de salud y seguridad", enfatizó Pomeranz.

Más información

La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. ofrece más información sobre las etiquetas nutricionales.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Jennifer Pomeranz, MPH, JD, assistant professor, public health policy and management, NYU School of Global Public Health, New York City; Frances Fleming-Milici, PhD, director, marketing initiatives, Rudd Center for Food Policy and Health, University of Connecticut, Hartford, Conn.; Public Health Nutrition, Jan. 20, 2022, online

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