La mayoría de los casos postvacunación de la COVID son leves, según un estudio

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VIERNES, 7 de enero de 2022 (HealthDay News) -- Una revisión de los casos de 465 hospitales de EE. UU. subraya la protección que proveen las vacunas contra la COVID-19.

La nueva revisión, realizada por investigadores de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) de EE. UU., encontró que los adultos vacunados que contrajeron infecciones postvacunación raras veces enfermaron de gravedad. La insuficiencia respiratoria, la necesidad de tratamiento en una unidad de cuidados intensivos, y la muerte también fueron muy poco comunes.

"Las vacunas tienen una alta efectividad y reducen en gran medida el riesgo de resultados graves por la COVID-19", señaló el investigador sénior, el Dr. Sameer Kadri, director de epidemiología clínica del Departamento de Medicina de Atención Crítica del Centro Clínico del NIH, en Bethesda, Maryland.

Los datos cubrieron un periodo de marzo de 2020 a octubre de 2021, cuando la grave variante delta del SARS-CoV-2 se propagó por todo Estados Unidos.

La ómicron, una variante que evade mejor la inmunidad pero que tiende a producir una enfermedad menos grave, todavía no había surgido.

La revisión incluyó datos de 1.2 millones de personas que estaban vacunadas por completo contra la COVID.

Entre las personas que tenían el riesgo más alto de enfermedad grave o muerte se encontraban las de a partir de 65 años, además de las que tenían unos sistemas inmunitarios comprometidos o enfermedades crónicas, como las que afectan a los riñones, el corazón, los pulmones, el hígado o el sistema nervioso, encontró el estudio.

Por cada 10,000 pacientes vacunados que desarrollaron COVID, 1.5 murieron y 18 tuvieron resultados graves, según el estudio. Todos los que tuvieron peores resultados presentaban al menos un factor de riesgo que los dejaba vulnerables a una COVID grave, y casi 8 de cada 10 que fallecieron tenían cuatro o más.

Además de recibir dos dosis de la vacuna de Pfizer o la de Moderna, o una dosis de la vacuna de Johnson & Johnson, las dosis de refuerzo ofrecen una protección adicional, apuntaron los investigadores.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. recomiendan los refuerzos de Moderna y J&J para las personas de a partir de 18 años, y el refuerzo de Pfizer para todas las personas de a partir de 12 años.

"Incrementar la cobertura de la vacunación contra la COVID-19 es una prioridad de salud pública", aseguró Kadri, y añadió que las vacunas quizá no solo ralenticen la propagación del virus, sino que también podrían ayudar a prevenir la aparición de nuevas variantes.

En cuanto a las personas vacunadas que sufren un caso de COVID postvacunación, el tratamiento con anticuerpos monoclonales puede limitar de forma efectiva la gravedad de la infección, señalaron los investigadores.

A medida que aparecen nuevas variantes del virus, será importante desarrollar nuevos tratamientos para las personas que ya estén vacunadas, sobre todo las que tienen un riesgo de una enfermedad grave, añadieron.

Varias medidas pueden ayudar a reducir el riesgo de una enfermedad grave.

"Para reducir el riesgo de resultados graves con la COVID-19, las personas vacunadas de a partir de 65 años, las personas inmunocomprometidas o que tienen otras afecciones subyacentes, deben recibir atención de gestión de la enfermedad crónica, tomar medidas de precaución para reducir la exposición (como usar una máscara y el distanciamiento físico), recibir dosis primarias y de refuerzo adicionales de las vacunas, y recibir una terapia farmacológica efectiva según sea necesario", planteó Kadri.

El Dr. Marc Siegel, experto en enfermedades infecciosas, es profesor clínico de medicina del Centro Médico Langone de la NYU, en la ciudad de Nueva York. Afirmó que mejorar las tasas de vacunación de refuerzo es una prioridad esencial de salud pública.

"Necesitamos que la mayoría de las personas estén vacunadas, porque reduce los resultados graves y es probable que reduzca la propagación, hasta cierto grado, y más personas tienen una enfermedad leve", señaló Siegel.

E instó a ponerse una dosis de refuerzo si se es elegible. Estas medidas ayudan a hacer que un caso de COVID-19 sea más leve si se contrae una infección postvacunación.

"Asegúrese de que su vacuna esté al día, de que sus refuerzos estén al día, de que todo lo que tiene esté maximizado", aconsejó Siegel.

Podrían aparecer más variantes del virus, advirtió. Pero como la variante ómicron es tan altamente contagiosa, quizá suprima a las demás.

Lo que se necesita es una vacuna que bloquee a la variante ómicron.

"Estoy muy convencido de que Pfizer y Moderna deberían estar rediseñando la vacuna contra la ómicron", añadió Siegel. "Lo están haciendo, pero es demasiado lento".

El nuevo estudio se publicó en la edición del 7 de enero de la revista de los CDC, Morbidity and Mortality Weekly Report.

Más información

Para enterarse de lo último sobre la COVID-19, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Sameer Kadri, MD, MS, head, clinical epidemiology/critical care medicine, U.S. National Institutes of Health Clinical Center, Bethesda, Md.; Marc Siegel, MD, clinical professor, medicine, NYU Langone Medical Center, New York City; Morbidity and Mortality Weekly Report, Jan. 7, 2022

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