Acquire the license to the best health content in the world
Contact Us

¿De verdad habrá una temporada de gripe muy mala?

¿De verdad habrá una temporada de gripe muy mala?
Adobe Stock

JUEVES, 14 de octubre de 2021 (HealthDay News) -- La temporada de gripe de este año, y las del próximo par de año, podrían ser malas en los lugares de Estados Unidos donde las restricciones por la COVID-19, como el distanciamiento social y el uso de las máscaras, se han levantado, advierten unos investigadores.

Estos tipos de medidas hicieron que los casos de gripe se redujeran en más de un 60 por ciento en las 10 primeras semanas tras la implementación de los cierres por la COVID-19 en 2020, encontraron los investigadores, de la Universidad de Columbia.

Esto se debe a que las máscaras faciales, el lavado de las manos y mantener la distancia en el trabajo funcionan igual de bien para prevenir las infecciones con la influenza que para frenar la propagación de la COVID-19, señaló el investigador sénior, Sen Pai, profesor asistente de ciencias de la salud ambiental de la Facultad de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York.

"Sabemos que la COVID-19 y la influenza comparten unas rutas de transmisión similares, de forma que es probable que las medidas para frenar la transmisión del SARS-CoV-2 reduzcan la transmisión de la influenza", afirmó Pei.

Lamentablemente, en muchos lugares de Estados Unidos se han levantado las medidas contra la COVID-19 justo antes de esta temporada de gripe, apuntó Pei.

Esto significa que es probable que la gripe se transmita con igual facilidad que en años anteriores, pero con una diferencia: ahora las personas tendrán menos inmunidad natural contra la influenza, porque básicamente Estados Unidos no tuvo una temporada de la gripe el año pasado, advirtió Pei.

"El virus de la influenza siempre está mutando", dijo Pei. "Cada dos a tres o cinco años, las personas que se infectaron con la influenza son propensas a ser susceptibles de nuevo al virus. Su inmunidad mengua con el tiempo".

En el estudio, Pei y sus colaboradores utilizaron un modelo computarizado para estimar el impacto probable de las restricciones para viajar, las máscaras faciales, el distanciamiento social y los cierres de las escuelas en la propagación de la influenza a principios de 2020.

Una preocupación generalizada

El nuevo estudio captura una "preocupación generalizada" entre los expertos en enfermedades infecciosas a medida que se acerca la temporada de la gripe de este año, comentó el Dr. William Schaffner, director médico de la National Foundation for Infectious Diseases, que tiene su sede en Bethesda, Maryland.

La situación podría ser incluso peor de lo que esta investigación prevé, aseguró Schaffner.

Durante la temporada de la gripe de 2020-2021, se reportaron a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. alrededor de 2,000 casos de influenza. La temporada anterior, la agencia recibió reportes de un estimado de 35 millones de casos de gripe.

Y en la temporada de 2020-2021, solo un niño murió de la gripe, frente a entre 144 y 199 en las tres temporadas anteriores, según los CDC.

"Los autores quizá incluso hayan subestimado la importancia de todo ese distanciamiento social, del uso de las máscaras, de que los niños no fueran a la escuela, porque el año pasado prácticamente no hubo influenza en gran parte del país", apuntó Schaffner. "La reducción provocada por todas estas intervenciones tal vez fuera incluso más profunda de lo que muestra el modelo".

Schaffner añadió que hay cierto debate entre los expertos en enfermedades infecciosas sobre si las personas serán más susceptibles a la gripe este año tras la temporada prácticamente inexistente del año pasado.

"Es un verdadero punto de debate. Tiene tan poco precedente que ni los gripólogos a tiempo completo están seguros", señaló Schaffner. "Pero sin duda es un punto de debate, y una preocupación razonable. ¿Podría la inmunidad haber menguado lo suficiente a nivel de la población para que, cuando la influenza reaparezca y resurja, se propague con una mayor facilidad, o si una persona se infecta tenga más probabilidades de enfermar de gravedad?".

Ponerse la vacuna anual contra la gripe es la manera obvia de evitar el riesgo, enfatizaron Pei y Schaffner.

Pero una encuesta de la National Foundation for Infectious Diseases de la semana pasada mostró que es probable que casi la mitad de los adultos de EE. UU. no se vacunen contra la gripe esta temporada.

¿Un gran brote potencial?

"En los próximos años, vacunarse contra la gripe será muy importante para frenar un gran brote potencial", predice Pei. "Si las personas dejan de usar las máscaras y de mantener la distancia social, creo que es muy probable que haya un gran brote de influenza. El virus tiene más oportunidades de transmitirse, y hay más personas que pueden contraer la enfermedad".

Pero Schaffner también piensa que la pandemia de COVID-19 podría haber cambiado de forma fundamental la forma en que algunos estadounidenses abordan la temporada de la gripe.

"Dado que ahora estamos más o menos acostumbrados al distanciamiento social y a usar máscaras, una vez se anuncie que hay influenza en la comunidad, pienso que muchas personas (entre ellas las personas mayores, las que tienen enfermedades subyacentes y las inmunocomprometidas) volverán con bastante rapidez a estas conductas de distanciamiento social y uso de máscaras, porque se han convencido de que son efectivas, y las utilizarán de forma espontánea", dijo Schaffner.

Quizá también sea más probable que las autoridades de salud pública locales y estatales aconsejen el uso de máscaras si observan un aumento de la gripe en su región, añadió Schaffner.

"Antes de la COVID, cuando la gripe aumentaba nunca se escuchaba a los líderes de salud decir que se usaran máscaras o se implementara el distanciamiento social, que la gente alquile películas en lugar de ir al cine, este tipo de cosas", señaló Schaffner. "Creo que ahora se escuchará más".

El estudio se publicó en la edición del 22 de septiembre de la revista The Journal of Infectious Diseases.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre la temporada de gripe 2020-21.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Sen Pei, PhD, assistant professor, environmental health sciences, Columbia University Mailman School of Public Health, New York City; William Schaffner, MD, medical director, National Foundation for Infectious Diseases, Bethesda, Md.; The Journal of Infectious Diseases, Sept. 22, 2021

Consumer News in Spanish