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Las loterías estatales no ayudaron a mejorar las tasas de vacunación

vaccine card COVID
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VIERNES, 15 de octubre de 2021 (HealthDay News) -- La oportunidad de ganar 1 millón de dólares no hizo nada por cambiar el número de personas que se vacunaron contra la COVID-19.

Según un nuevo estudio, las loterías en 19 estados, diseñadas para animar a las personas a vacunarse contra la COVID-19, no alteraron la tasa de las personas que se vacunaron. De hecho, las tasas de vacunación fueron iguales en los estados con y sin loterías.

"Es posible que el grupo al que se está tratando de convencer para que se vacune no está convencido de que desee vacunarse en lo absoluto", señaló el investigador, Andrew Friedson, profesor asociado de economía de la Universidad de Colorado, en Denver.

"Quizá han recibido información incorrecta respecto a los peligros de las vacunas, o respecto a los beneficios de las vacunas, y a menos que alguien pueda ajustar sus creencias, ningún incentivo hará una diferencia", dijo.

En el estudio, Friedson y sus colaboradores observaron el número de vacunaciones contra la COVID-19 administradas por cada 1,000 personas antes y después del anuncio de las loterías. Los investigadores compararon estos datos con la cantidad de vacunas contra la COVID-19 administradas en los estados que no ofrecieron premios como incentivos.

Los investigadores encontraron de poca a ninguna asociación entre tener una lotería y las tasas de vacunación. En esencia, hubo "cero diferencia" en las tasas de vacunación en los estados que tuvieron una lotería, frente a los que no, apuntó Friedson.

"Si cree que algo es peligroso, un número de lotería no va a convencerlo de hacerlo", anotó.

Friedson piensa que el único método que podría funcionar para llegar a las personas que se niegan a vacunarse es algún tipo de programa educativo que convenza a las personas de que las vacunas son seguras y efectivas.

"Estoy dispuesto a intentar todo lo que sea razonable", comentó. "Probamos con las loterías, parece que no están funcionando, así que llegó el momento de seguir adelante y probar algo nuevo".

Pero hacer que la gente cambie de opinión es difícil, señaló Friedson, y podría haber un grupo acérrimo que no se va a vacunar, sin importar lo que hagamos".

"Espero que no sea así", dijo. "Pero, sin duda, es una posibilidad. Sin duda estamos llegando a un grupo que es más difícil de convencer, y no sé qué habrá que hacer".

El informe se publicó en la edición en línea del 15 de octubre de la revista JAMA Health Forum.

El Dr. Kevin Schulman, profesor de medicina del Centro de Excelencia Clínica en la Investigación de la Universidad de Stanford, en Palo Alto, California, cree que valía la pena probar las loterías.

"Las loterías fueron tácticas importantes para intentar aumentar la vacunación a nivel estatal. Muchos de los estados que implementaron loterías fueron estados 'rojos', y agradezco que el liderazgo republicano comenzara a implicarse en los esfuerzos de vacunación. Al final, una táctica no es una estrategia de comunicación", dijo Schulman.

Las tácticas de comunicación se deben probar y evaluar para ver si son efectivas, añadió Schulman. "Pero si una táctica fracasa, hay que implementar otros métodos de comunicación sobre las vacunas. En muchos casos, la lotería fue un esfuerzo singular, y cuando no tuvieron el efecto deseado, no observamos un seguimiento con otros programas", aclaró.

A otro experto no le sorprende que ofrecer dinero a las personas para que vayan en contra de sus creencias no funcione.

"La mayoría de las personas toman decisiones de salud sopesando los riesgos, los costos y los beneficios. En el caso de las vacunas, muchas eligen vacunarse, ya que valoran tener una vida larga y sana", observó Iwan Barankay, profesor asociado de economía empresarial y políticas públicas de la Escuela Wharton de la Universidad de Pensilvania, en Filadelfia.

"Estos preciados beneficios de salud no convencieron a los que no se vacunaron, así que parece ilógico que unos pocos dólares en pagos previstos pudieran convencerlos de lo contrario. El desenlace de que los pequeños incentivos no afecten a los resultados de salud se ha mostrado, de forma replicable, en múltiples ensayos clínicos recientes", explicó.

Además, un experimento de campo aleatorio reciente en Filadelfia, que varió los incentivos para vacunarse, tampoco mostró ningún efecto sobre las tasas de vacunación, apuntó Barankay.

"Pero hay unas barreras socioeconómicas y culturales reales, que conducen a que las personas eviten las vacunas basándose en sus preferencias o experiencias, pero, de nuevo, unas pequeñas cantidades de dólares no podrán resolverlas", añadió.

Lo que hace una diferencia es la experiencia de ver a amigos, familiares y compañeros enfermar, y las ganancias que las órdenes de obligatoriedad de las vacunas conllevan respecto a las tasas de vacunación, aseguró Barankay.

"Es importante continuar el esfuerzo de mostrar a las personas datos reales de sus comunidades sobre las tasas de hospitalización de las personas vacunadas, frente a las no vacunadas, y sobre cómo las órdenes de obligatoriedad en las compañías reducen los número de casos de la COVID debido a un aumento en las tasas de vacunación", concluyó.

Más información

Si desea obtener más información sobre las vacunas contra la COVID-19, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Andrew Friedson, PhD, associate professor, economics, University of Colorado, Denver; Kevin Schulman, MD, professor, medicine Clinical Excellence Research Center, Stanford University, Palo Alto, Calif.; Iwan Barankay, PhD, associate professor, business economics and public policy, Wharton School, University of Pennsylvania, Philadelphia; JAMA Health Forum, Oct. 15, 2021, online

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