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Cambiar al vapeo no ayuda a los exfumadores a dejarlo para siempre, según un estudio

Cambiar al vapeo no ayuda a los exfumadores a dejarlo para siempre, según un estudio
Adobe Stock

MIÉRCOLES, 20 de octubre de 2021 (HealthDay News) -- Los fumadores quizá piensen que los cigarrillos electrónicos los ayudan a abandonar el hábito, pero un estudio reciente no encuentra ninguna evidencia de que esto sea cierto.

Los investigadores encontraron que entre los estadounidenses que habían dejado de fumar recientemente, los que estaban usando cigarrillos electrónicos eran igual de propensos a recaer en el año posterior que los que no los usaban.

Y el riesgo de recaída en realidad aumentó de forma ligera entre los exfumadores que usaban cualquier tipo de producto de tabaco que no fueran cigarrillos, lo que incluyó a los cigarrillos electrónicos, los narguiles y el tabaco sin humo.

Los hallazgos, que se reportaron en la edición en línea del 19 de octubre de la revista JAMA Network Open, contradicen la idea de que los cigarrillos electrónicos pueden ayudar a los exfumadores a abstenerse de los cigarrillos tradicionales.

El estudio sale poco después de una decisión de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. de otorgar su primera autorización a un producto de cigarrillo electrónico.

La semana pasada, la agencia anunció que permitiría que R.J. Reynolds continuara vendiendo tres de sus productos de "vapeo" Vuse con sabor a tabaco. La FDA citó datos de la compañía de que los dispositivos "podrían beneficiar a los adultos adictos que cambian a estos productos, ya sea por completo o con una reducción significativa en el consumo de cigarrillos, al reducir su exposición a unos compuestos nocivos".

Pero la agencia enfatizó que los productos no están "aprobados por la FDA" y que tampoco los endorsan como ayudas para dejar de fumar.

El nuevo estudio amplía a la investigación, algo confusa, sobre los efectos de los cigarrillos electrónicos en la cesación del tabaquismo. Un par de ensayos clínicos han sugerido que ofrecer cigarrillos electrónicos como parte de un programa para dejar de fumar, junto con consejería, puede ser más efectivo que la consejería más parches o chicles de nicotina.

Pero la clave es que, en los ensayos, los fumadores recibían "respaldo conductual" y orientación sobre cómo usar los cigarrillos electrónicos como ayuda para dejar de fumar, señaló Terry Pechaceck, profesor y experto en control del tabaco de la Universidad Estatal de Georgia, en Atlanta.

En estudio como este último, que siguen a las personas en el "mundo real", los cigarrillos electrónicos no parecen ser beneficiosos.

"Y esto no es sorprendente", aseguró Pechaceck, autor de un editorial que se publicó junto con el nuevo estudio. Afirmó que sucedió lo mismo cuando las terapias de reemplazo de nicotina se pusieron a disposición en venta libre, y las personas las usaban por su cuenta.

La mejor forma de dejar de fumar, enfatizó Pechacek, es "acceder a la ayuda", lo que incluye a la consejería gratuita por teléfono en las "líneas de asistencia" del gobierno.

En Estados Unidos, los cigarrillos electrónicos no están aprobados ni recomendados como ayuda para dejar de fumar, pero dos medicamentos sí lo están: la vareniclina (Chantix) y el antidepresivo bupropión (Wellbutrin).

"Ya tenemos terapias aprobadas por la FDA", comentó la Dra. Jamie Garfield, vocera médica voluntaria de la Asociación Americana del Pulmón (American Lung Association).

En general, afirmó, la vareniclina es la primera opción, seguida del bupropión o la terapia de reemplazo de nicotina, en todos los casos, utilizados junto con la consejería.

"No les recomiendo los cigarrillos electrónicos en ningún contexto a nadie", enfatizó Garfield. Anotó que ningún ensayo clínico ha comparado a los cigarrillos electrónicos con los medicamentos aprobados por la FDA para ayudar a los fumadores a dejar el hábito.

Y más allá de esto, dijo Garfield, el acceso generalizado a los cigarrillos electrónicos conlleva unos daños más amplios. En el mundo real, muchos fumadores no renuncian a los cigarrillos cuando comienzan a vapear, sino que se convierten en "usuarios dobles".

Por otra parte, el uso de los cigarrillos electrónicos en los adolescentes se ha convertido en un importante problema de salud pública. La investigación muestra que un 30 por ciento de los adolescentes que usan cigarrillos electrónicos luego comienzan a fumar, anotó Garfield.

En el nuevo estudio, John Pierce y sus colaboradores de la Universidad de California, en San Diego, recolectaron datos de más de 13,600 fumadores adultos de EE. UU. Durante el primer año de seguimiento, un 10 por ciento dijeron que habían dejado los cigarrillos.

Entre estos nuevos exfumadores, muchos (un 37 por ciento) seguían utilizando un producto de tabaco alternativo, lo que incluía a los cigarrillos electrónicos, los narguiles, el tabaco de mascar y los cigarros. Alrededor de un 23 por ciento utilizaban específicamente cigarrillos electrónicos.

En general, los exfumadores que utilizaban cualquier producto alternativo fueron más propensos a recaer en el año posterior: apenas un 41.5 por ciento seguían libres de los cigarrillos, en comparación con la mitad de los exfumadores que se alejaron de todas las alternativas a los cigarrillos.

Los que utilizaron específicamente cigarrillos electrónicos no tenían un mayor riesgo de recaída... pero tampoco los ayudaron.

Hace años que se venden cigarrillos electrónicos en Estados Unidos, mayormente sin regulación. Pero a partir del año pasado, la FDA comenzó a requerir a los fabricantes que soliciten autorización para vender sus productos, incluso los que ya están en el mercado. Las compañías debían enviar datos para ayudar a la FDA a decidir si los beneficios potenciales de sus productos para los fumadores adultos superan a los daños potenciales para la salud pública.

En los últimos meses, la FDA ha rechazado miles de estas solicitudes, lo que en efecto prohíbe estos productos.

El hecho de que la agencia permitiera que ciertos productos de Vuse siguieran en el mercado no constituye un apoyo de ellos como ayudas para dejar de fumar, aclaró Garfield.

Pechacek dijo que para que algún producto de vapeo de verdad se convierta en una "tecnología revolucionaria" que reemplace a los cigarrillos, la FDA tiene que reducir el atractivo de los cigarrillos, por ejemplo, al requerir que tengan unos niveles más bajos de nicotina.

"Los cigarrillos no son solo hojas de tabaco enrolladas", añadió Pechacek. "Son dispositivos de administración de droga altamente refinados".

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. ofrecen recursos gratuitos para dejar de fumar.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Terry Pechacek, PhD, professor, health management & policy, Georgia State University, Atlanta; Jamie Garfield, MD, volunteer medical spokesperson, American Lung Association, Chicago, and associate professor, thoracic medicine and surgery, Lewis Katz School of Medicine, Temple University, Philadelphia; JAMA Network Open, Oct. 19, 2021, online

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