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¿Está pensando en la TRH para los sofocos? Esta es la información más reciente

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VIERNES, 30 de octubre de 2020 (HealthDay News) -- Otro estudio de gran tamaño encuentra que la terapia hormonal para la menopausia se vincula con un aumento en el riesgo de cáncer de mama, aunque varía según la formulación, el momento y la duración del uso.

Los investigadores británicos encontró que, entre más de 500,000 mujeres de 50 a 79 años, las que usaban la terapia de reemplazo hormonal (TRH) tenían un riesgo relativamente más alto de cáncer de mama. La conexión fue más potente entre las mujeres que habían usado la TRH combinada (estrógeno más progestina) durante al menos cinco años.

Pero los investigadores dijeron que el aumento en el riesgo no era tan grande como el que sugirió un estudio de 2019 altamente citado. Y una vez las mujeres pararon la TRH, el riesgo de cáncer de mama se redujo con una mayor rapidez que esos estimados anteriores.

Los nuevos hallazgos, que se publicaron en la edición en línea del 28 de octubre en la revista médica BMJ, son el capítulo más reciente en la saga de la terapia de reemplazo hormonal y sus efectos de salud a largo plazo.

Y los expertos dicen que muestran, una vez más, que el tema no está claro.

"Es muy complejo", señaló la Dra. Stephanie Faubion, directora del Centro de Salud de las Mujeres de la Clínica Mayo, en Rochester, Minnesota. "Nadie podrá decir nunca que la terapia hormonal es segura del todo". Faubion, que también es directora médica de la Sociedad Norteamericana de la Menopausia (North American Menopause Society), no participó en la investigación.

La TRH se considera como la terapia más efectiva para los sofocos menopáusicos intensos. Hay otras opciones, por ejemplo ciertos antidepresivos, pero ninguno se acerca a la efectividad de la TRH, apuntó Faubion.

En un momento, los médicos pensaban que la TRH podría también ayudar a prevenir las enfermedades que en general surgen tras la menopausia, entre ellas la enfermedad cardiaca.

Pero, en 2002, los resultados de un ensayo de EE. UU. de gran tamaño, llamado Iniciativa de salud de las mujeres, provocó olas: encontró que la TRH combinada en realidad aumentaba el riesgo de las mujeres de enfermedad cardiaca, coágulos sanguíneos y cáncer de mama.

Por otro lado, las mujeres que recibieron terapia con estrógeno solo tuvieron unas probabilidades más bajas de cáncer de mama. Pero esa terapia se reserva para las mujeres que han recibido una histerectomía, dado que tomar estrógeno solo aumenta las probabilidades de cáncer de útero.

Después de la Iniciativa de salud de las mujeres, las recetas de TRH se desplomaron. Pero, desde entonces, la investigación ha revelado un panorama más complejo.

Las mujeres del ensayo en general eran mayores, y estaban a principios de la sesentena. Unas evidencias más recientes sugieren que cuando las mujeres inician la TRH a principios de la menopausia, antes de los 60 años, los riesgos son más bajos, y las hormonas podrían incluso prevenir los problemas cardiacos.

Es un tema confuso para médicos y pacientes, según Faubion. "Pero al final del día", comentó, "para la mayoría de las mujeres en la cincuentena, los beneficios de la TRH superan a los riesgos".

Entonces llega el nuevo estudio. A diferencia de la Iniciativa de salud de las mujeres, que evaluó una formulación particular de la TRH, este estudio observó los expedientes médicos de las mujeres de la población general, para medir la relación entre los distintos métodos de TRH en el "mundo real" y el cáncer de mama.

"Lo que este estudio aporta al panorama más amplio es un nivel de detalle mucho mayor", aseguró la investigadora principal, Yana Vinogradova, de la Universidad de Nottingham, en Reino Unido.

En general, dijo Vinogradova, el patrón encajó con lo que se había visto antes. La TRH combinada, usada durante al menos cinco años (y en los cinco años anteriores) conllevaba el mayor riesgo. En ese grupo, hubo de 15 a 36 casos adicionales de cáncer de mama por cada 10,000 mujeres cada año. El rango variaba según la edad: las mujeres en la cincuentena estaban en el extremo más bajo y las mujeres en la setentena en el extremo más alto.

Esto confirma, apuntó Vinogradova, que las mujeres mayores presentan "un aumento notablemente más alto en los riesgos asociados con la TRH que las mujeres más jóvenes".

Pero notó que las cosas eran incluso más sutiles: las distintas formas de progestina conllevaban distintos riesgos. El más alto se vinculó con la noretisterona, y el más bajo con la didrogesterona.

"La TRH combinada a largo plazo parece ser el mayor problema", dijo Faubion. "Pero también parece que no todas las progestinas son iguales". El aumento en el riesgo de cáncer de mama se redujo después de que las mujeres dejaron de usar la TRH combinada. Pero no desapareció. Las mujeres que la habían usado hacía más de cinco años tenían un riesgo un 15 por ciento más alto de enfermedad que las que nunca la habían usado.

La mayoría de los grupos médicos desaconsejan la TRH para prevenir las enfermedades crónicas. Si las mujeres usan hormonas para los sofocos intensos, dicen, debería ser a la dosis más baja y durante la duración más breve posibles.

Faubion dijo que las mujeres que estén pensando en las hormonas para los síntomas menopáusicos intensos deberían hablar sobre todas las implicaciones para la salud, y no solo sobre el cáncer de mama, con sus proveedores.

Más información

El Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento de EE. UU. ofrece más información sobre la gestión de los sofocos.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Yana Vinogradova, PhD, MSc, senior research fellow, faculty of medicine and health sciences, University of Nottingham, U.K.; Stephanie Faubion, MD, MBA, director, Mayo Clinic Center for Women's Health, Rochester, Minn./Jacksonville, Fla., and medical director, North American Menopause Society, Pepper Pike, Ohio; BMJ, Oct. 28, 2020, online

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