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El estrés financiero afecta a más de la mitad de las madres recientes de EE. UU., según un estudio

mother and infant in carrier
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LUNES, 1 de noviembre de 2021 (HealthDay News) -- La alegría de la maternidad puede verse eclipsada en Estados Unidos, ya que hasta un 50 por ciento de las madres recientes o embarazadas no pueden pagar las facturas, incluso las de la atención médica, sugiere una investigación reciente.

"Las dificultades financieras tienen una alta prevalencia entre las mujeres embarazadas y las que están en el periodo posparto", observó la Dra. Michelle Moniz, coautora del estudio y profesora asistente de obstetricia y ginecología de la Universidad de Michigan, en Ann Arbor y su Instituto de Políticas e Innovación de la Atención de la Salud.

En el estudio, los investigadores analizaron los datos de la Encuesta nacional de entrevistas de salud de EE. UU. de 2013 a 2018, y observaron a las mujeres embarazadas o recién embarazadas. Era un momento en el que se había aprobado la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio (Affordable Care Act, ACA) y la economía era sólida. La ACA se proponía mejorar el acceso a la atención de la salud en Estados Unidos.

A pesar de las buenas noticias, una de cada cuatro mujeres no acudió a las visitas al médico a causa del costo de la atención, el 60 por ciento afirmaron que la atención de la salud era inasequible y el 54 por ciento mencionaron el estrés financiero general, según el informe.

Cuanto más bajos eran los ingresos familiares, más probabilidades había de que las mujeres tuvieran problemas para llegar a fin de mes, mostró el estudio.

Las madres recientes sin seguro tenían más probabilidades de tener necesidades de atención de la salud no satisfechas, mientras que las mujeres con un seguro de salud privado tenían más probabilidades de afirmar que el costo de la atención de la salud era demasiado alto, encontró el estudio.

La investigación muestra que las mujeres con un seguro privado tienen unos costos de desembolso considerablemente más altos, incluidos los deducibles y los copagos del seguro para la atención en el embarazo y el nacimiento, señaló Moniz. "Los hallazgos del estudio actual exigen intervenciones políticas específicas para aliviar la tensión financiera y eliminar las barreras económicas de acceso a la atención de la salud de las familias con un seguro privado", afirmó.

De forma parecida, las familias con ingresos más bajos tenían más probabilidades de afirmar que la atención de la salud era inasequible. Los pequeños costos de desembolso o los costos asociados de la atención de la salud, como los gastos de transporte, de aparcamiento o el cuidado de los niños durante una visita, representan una parte mayor de los ingresos familiares, dijo.

"Los deducibles de escala variable son una solución que podría mitigar las dificultades económicas y eliminar las barreras relacionadas con los costos de la atención de la salud de las mujeres embarazadas y en situación de posparto", afirmó Moniz.

El estudio se publicó en la edición en línea del 29 de octubre de la revista JAMA Network Open.

Los hallazgos están muy en línea con lo que la Dra. Kavita Vani observa en su consultorio. Vani es obstetra y ginecóloga del Centro Médico Montefiore, en la ciudad de Nueva York.

"Los resultados de este estudio ofrecen una visión objetiva de lo que observamos en el mundo real, y nos darán un impulso en la utilización de la información para crear políticas que alivien las dificultades de las madres recientes y de las embarazadas", planteó Vani, que no participó en el nuevo estudio.

A menudo, estas mujeres se ven forzadas a tomar decisiones realmente difíciles: ir a trabajar para poder llevar comida a casa o visitar al médico para un examen de seguimiento, afirmó Vani.

"Es difícil ver la perspectiva general y los beneficios de la atención preventiva a largo plazo cuando se tienen grandes problemas que afrontar, pero esta atención ahorra muchas dificultades en un futuro, lo que incluye a las visitas frecuentes al médico a causa de una enfermedad crónica que se podría haber prevenido", añadió.

Es probable que la pandemia de la COVID-19 y las órdenes generalizadas de confinamiento en casa hayan impedido que incluso más madres recientes buscaran atención, pero hubo un aspecto positivo, señaló Vani: "La COVID-19 también subrayó estas dificultades, y tuvimos que encontrar maneras nuevas e innovadoras de llegar a los pacientes allí donde estaban".

Muchas de estas soluciones pueden ser de utilidad incluso fuera de la pandemia.

"Durante la COVID-19, las mujeres embarazadas no podían acudir para la monitorización de la tensión arterial, por lo que se les dijo que utilizaran esfingomanómetros para medir su presión arterial en casa", apuntó Vani. Esto puede ayudar a localizar más mujeres embarazadas en riesgo de una hipertensión peligrosa durante y después del embarazo que, de otra manera, no habrían acudido a las visitas al médico a causa del costo.

Más información

El Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. ofrece una lista de centros de salud asequibles.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTES: Michelle Moniz, MD, assistant professor, obstetrics and gynecology, University of Michigan, Institute for Healthcare Policy and Innovation, Ann Arbor; Kavita Vani, MD, obstetrician-gynecologist, Montefiore Medical Center, New York City; JAMA Network Open, Oct. 29, 2021, online

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