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Los servicios de transporte compartido quizá estén reduciendo las muertes por conductores borrachos

Uber Lyft rideshare
Adobe Stock

LUNES, 22 de noviembre de 2021 (HealthDay News) -- Si está borracho, no conduzca. Es un consejo simple y obvio. Y parece que los servicios de transporte compartido están haciendo que sea más fácil que todo el mundo le haga caso.

En un nuevo estudio que observó datos de Chicago, una mayor cantidad de desplazamientos en transporte compartido significó menos accidentes en que estuviera implicado el alcohol.

"Este estudio se diseñó para observar los accidentes por la conducción bajo la influencia del alcohol en específico", aseguró el autor del estudio, Christopher Morrison.

"Cuando hay más desplazamientos en transporte compartido, hay un riesgo más bajo de un accidente por un conductor borracho", señaló Morrison, profesor asistente de epidemiología de la Facultad de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York.

Los investigadores eligieron Chicago porque la ciudad es uno de los pocos lugares donde los datos del transporte compartido, incluso el lugar donde comenzó y acabó cada desplazamiento, se publican a nivel de los desplazamientos.

La mayoría de los investigadores que intentan evaluar el impacto del transporte compartido en los accidentes comparan las áreas donde los servicios existen con los lugares donde no existen, aclaró Morrison.

En el nuevo estudio, los investigadores utilizaron estadísticas de noviembre de 2018 a diciembre de 2019. Emparejaron 962 accidentes en que hubo alcohol implicado con 962 en que no hubo alcohol implicado, y observaron la densidad por milla cuadrada (2.6 kilómetros cuadrados) de desplazamientos en transporte compartido cuando ocurrieron los accidentes.

Los investigadores encontraron que la densidad de desplazamientos en transporte compartido se asociaron con una reducción en las probabilidades de que en el accidente hubiera alcohol implicado, apuntó Morrison. Un aumento de un desplazamiento en transporte compartido por milla cuadrada se asoció con una reducción de un 0.2 por ciento en las probabilidades de que hubiera alcohol implicado en el accidente. Cuando se multiplica, esto tiene un impacto incluso mayor, aseguraron los autores del estudio.

Por supuesto, hace mucho que hay taxis, entonces, ¿por qué parece que el transporte compartido hace una diferencia tan grande?

"La sugerencia es que el transporte compartido es más barato y más accesible que los taxis, y por tanto afecta a la conducción bajo la influencia del alcohol más que los taxis", planteó Morrison. "Acceder a un transporte compartido es más cómodo. Encontramos los efectos con el transporte compartido, pero no encontramos ningún efecto con los taxis".

Alex Otte es presidenta nacional de MADD (Mothers Against Drunk Driving, algo así como "madres contra la conducción bajo la influencia del alcohol"). Comentó que aunque siempre ha habido la opción del taxi, de compartir vehículo o llamar a un amigo, la comodidad de los servicios de transporte compartido, como Lyft y Uber, es que se pueden reservar mediante aplicaciones de teléfonos, lo que deja sin excusa para tomar la decisión incorrecta.

"Es muy fácil y cómodo", aseguró Otte. "Y eso es lo que agradecemos tanto en términos del transporte compartido, que simplemente da a las personas más opciones para tomar la decisión correcta".

Conducir borracho no es un error, es una decisión, apuntó Otte, y una que puede tener trágicas consecuencias para la persona que la toma y para otras que no tuvieron la oportunidad de decidir.

MADD anima a las personas a planificar cuando van a salir a beber alcohol, y que tomen las decisiones correctas antes de estar borrachas. Esto puede incluir ir en Uber al lugar de la celebración, para que no haya duda de que necesitarán un servicio para volver a casa.

"Uno no puede conducir borracho si no va en coche", enfatizó Otte. "Hay tantas opciones para tomar la decisión correcta, y animamos a todo el mundo a que las aproveche".

Más de un tercio de los accidentes letales de vehículos motorizados en Estados Unidos implican a un conductor que ha consumido alcohol, señalaron los investigadores en las notas de respaldo.

Alrededor de un 3 por ciento de los adultos informan que han conducido tras beber demasiado alcohol, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Hay servicios de transporte compartido disponibles en 263 ciudades de EE. UU., apuntaron los investigadores.

Los hallazgos se publicaron el 21 de noviembre en la revista Journal of Studies on Alcohol and Drugs. En otro estudio, que se publicó el pasado junio en la revista JAMA Surgery, unos investigadores de Texas observaron un cambio marcado en los traumatismos por colisiones de vehículos motorizados entre antes de que Uber entrara en el mercado de Houston, en 2014, y después.

Las comunidades podrían animar a las personas a utilizar servicios de transporte compartido al ofrecer desplazamientos subsidiados a las que salen de los bares, sugirió Morrison. Cuando evaluaron un programa en una ciudad de Nueva Jersey que ofrecía desplazamientos desde los bares entre las 9 p.m. y las 2 a.m., los investigadores encontraron que también redujo los accidentes por la conducción bajo los efectos del alcohol en esa ciudad, aseguró.

"Todo esto también se debe equilibrar con el posible costo del transporte compartido, que podría incluir aumentos en los accidentes de peatones y en la congestión del tráfico y la contaminación", añadió Morrison. "En este estudio, aislamos este resultado de salud particular, que fue la conducción bajo la influencia del alcohol y los accidentes, pero todos estos hallazgos se deben sopesar, se deben equilibrar, contra los demás impactos posibles".

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. ofrecen más información sobre la conducción bajo los efectos de las sustancias.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Christopher Morrison, PhD, MPH, assistant professor, epidemiology, Mailman School of Public Health, Columbia University, New York City; Alex Otte, national president, MADD, Dallas, Texas; Journal of Studies on Alcohol and Drugs, Nov. 21, 2021, online

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