¿Va a leer con su hijo pequeño? Los libros podrían ser mejores que las pantallas

toddler book reading
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MIÉRCOLES, 1 de diciembre de 2021 (HealthDay News) -- Los padres que desean leerles a sus hijos pequeños y ofrecerles una ventaja en el desarrollo deberían optar por los libros tradicionales de papel, en lugar de un libro electrónico o una tableta, informa un nuevo estudio.

Es más probable que los niños pequeños interactúen con sus padres cuando comparten un libro infantil de papel que con una tableta, encontraron unos investigadores de la Universidad de Michigan.

Los padres también tendían a hablar más con sus hijos cuando leían de un libro de papel.

Además, los niños revoltosos que tendían a tener arrebatos emocionales respondían mejor a sus padres cuando leían de un libro impreso en lugar de digital.

El punto de leerle a su hijo no es solo lo que hay en la página, sino la experiencia que tiene con ellos, explicaron unos expertos en el desarrollo infantil.

"Los niños prosperan con las interacciones bidireccionales con unos adultos cariñosos y atentos en su ambiente", señaló el Dr. Dipesh Navsaria, profesor asociado de estudios de pediatría, desarrollo humano y familia de la Universidad de Wisconsin, en Madison.

"Es lo principal que fomenta su desarrollo, ya sea en el habla o las habilidades sociales/emocionales", añadió Navsaria, que no participó en el estudio.

Según el nuevo estudio, los libros de papel producen unas interacciones más ricas entre los niños pequeños y sus padres que los libros electrónicos.

Saber esto es importante, dado que un 98 por ciento de las familias con niños de menos de 9 años tienen un teléfono inteligente o una tableta, y los niños pequeños pasan, en promedio, más de dos horas al día utilizando medios digitales, apuntaron los investigadores en las notas de respaldo.

"Aunque las tabletas y otras tecnologías son emocionantes, ese libro de papel sigue siendo la mejor inversión", aseguró la Dra. Brandi Freeman, pediatra y vicepresidenta asociada de diversidad, igualdad e inclusión del Hospital Pediátrico de Colorado. Freeman no participó en el estudio.

En el estudio, los investigadores examinaron las interacciones entre 72 padres y sus hijos pequeños, de 2 a 3 años, mientras leían rimas infantiles impresas o en una aplicación de una tableta. Incluyeron rimas estándar como Itsy Bitsy Spider; One, Two, Buckle My Shoe; Hickory, Dickory, Dock; y Pat-A-Cake.

Los padres con tabletas tendían a hacer menos preguntas y a hablar menos con su hijo pequeño sobre la rima infantil mientras leían, mostraron los hallazgos.

Esas preguntas abiertas son combustible para el cerebro en desarrollo de un niño, enfatizó Freeman.

"Si alguien lee un libro sobre Clifford, '¿Ves a un perro grande?'. '¿Qué está haciendo?'. '¿Parece que está feliz?'. Distintas cosas para lograr que el niño se implique", dijo Freeman. "Incluso si no están respondiendo, es el tipo de pregunta abierta inquisitiva que es útil en términos del desarrollo".

Además, los niños tendían a prestar menos atención a los padres cuando compartían una tableta. Respondían menos a lo que sus padres decían, y era más probable que los niños inquietos se irritaran y se comportaran mal.

Según el mercadeo, los libros electrónicos son mejores para los niños porque son más interactivos, con puntos táctiles que activan animaciones o sonidos, dijo Navsaria.

Pero resulta que todas estas características son una distracción desafortunada para lo más importante de la lectura: la experiencia compartida entre el padre y el niño.

Las características interactivas "actúan como una distracción, porque el niño está buscando la cosa que haga que algo se active, lo que en general los libros impresos no hacen", aclaró Navsaria. "La tableta al final presenta estas distracciones de distintas formas, lo que lo dificulta más. El padre tiene que trabajar más para interactuar".

Las características interactivas de los libros electrónicos también hace que sea menos probable que los padres hagan preguntas o hablen, porque el libro está haciendo la mayor parte del trabajo por ellos, indicó Freeman.

Navsaria no quiere demonizar las tabletas, y reconoció que pueden ser muy útiles para los padres fuera de casa.

"Hay situaciones en que los libros en una tableta podrían ser preferibles. Para una familia que está de viaje o haciendo recados o lo que sea, es más fácil llevar una tableta que 40 libros de cuentos ilustrados", planteó Navsaria.

Pero a los padres les iría mejor si compraran libros electrónicos sin las características interactivas y que funcionen más como los libros de papel tradicionales, aseguró.

"Elija unos libros electrónicos que sean más estándar, que no tengan todas esas funciones interactivas, donde básicamente la imagen aparezca en la pantalla de forma muy parecida a la de un libro impreso", añadió Navsaria. "Esto reduce las probabilidades de que los niños se distraigan. Reconozca que es probable que la lectura compartida en una pantalla sea mejor que no leer si la otra opción que tiene es quedarse sin ningún tipo de libro".

El estudio, de la Dra. Tiffany Munzer y sus colaboradores, se publicó en la edición en línea del 1 de diciembre de la revista Pediatrics.

Más información

La Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) ofrece más información sobre los beneficios de la lectura para los niños.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Dipesh Navsaria, MD, MPH, associate professor, pediatrics, human development and family studies, University of Wisconsin, Madison; Brandi Freeman, MD, pediatrician and associate vice chair for diversity, equity and inclusion, Children's Hospital Colorado; Pediatrics, Dec. 1, 2021, online

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