¿Una dieta rica en fibra podría ayudar a mejorar la supervivencia al cáncer?

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LUNES, 27 de diciembre de 2021 (HealthDay News) -- Las personas que se someten a una terapia para aumentar la inmunidad contra un melanoma avanzado quizá respondan mejor si comen una dieta rica en fibra, insinúa un estudio reciente.

Los investigadores dijeron que se necesita mucho más estudio, pero que sus hallazgos iniciales (tanto en pacientes con melanoma como en ratones de laboratorio) sugieren que los alimentos ricos en fibra podría ayudar mediante sus efectos en las bacterias intestinales.

Al contrario, hubo señales de que los complementos probióticos podrían reducir este beneficio.

El estudio, que se publicó en la edición del 24 de diciembre de la revista Science, observó cómo la dieta y el microbioma intestinal podrían afectar a la respuesta de los pacientes con cáncer a la inmunoterapia, que son unos tratamientos que implican al sistema inmunitario para que ayude a eliminar los tumores.

El microbioma se refiere a los billones de bacterias y otros microbios que viven de forma natural en el cuerpo humano, sobre todo en los intestinos. Estos microbios son una parte integral de los procesos inmunitarios normales del cuerpo, desde el metabolismo y la síntesis de los nutrientes hasta la función cerebral y las defensas inmunitarias.

De hecho, las células del sistema inmunitario y las bacterias intestinales interactúan de forma continua, comentó el Dr. Emeran Mayer, profesor de la Universidad de California, en Los Ángeles, y autor del libro "The Gut-Immune Connection".

Las bacterias intestinales tienen un rol clave al "educar y entrenar" al sistema inmunitario, explicó Mayer, que no participó en el nuevo estudio.

Por otra parte, la fibra es un factor en la composición del microbioma intestinal. "Alimenta" a ciertos tipos de bacterias, incluso las que producen unos ácidos grasos de cadena corta con actividad antinflamatoria y antitumoral.

Investigaciones anteriores sugieren que el microbioma intestinal puede influir en las respuestas a los inhibidores de los puntos de control inmunitarios de los pacientes con cáncer. Estos medicamentos, como Keytruda y Opdivo, se usan para tratar varios tipos de cáncer, y funcionan al soltar un "freno" particular en las células T del sistema inmunitario, lo que las libera para que encuentren y ataque a las células cancerosas.

Entonces, una pregunta interesante era si la dieta, lo que incluye a la fibra, puede alterar las respuestas de los pacientes a estos tratamientos, comentó la autora del estudio, la Dra. Jennifer Wargo, del Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas, en Houston.

Para investigarlo, su equipo estudió a 128 pacientes con un melanoma avanzado, la forma más letal del cáncer de piel.

Unos cuestionarios sobre la dieta mostraron que 37 de estos pacientes tenían un consumo "suficiente" de fibra, de al menos 20 gramos del día, a partir de alimentos como verduras, frutas, frijoles y granos integrales. Los demás consumían demasiado poca fibra.

El estudio encontró que, en promedio, a los pacientes que comían suficiente fibra les iba mejor: un 76 por ciento respondieron a la inmunoterapia, frente a un 60 por ciento de los que tenían unas dietas bajas en fibra. Esto significa que sus tumores habían retrocedido, al menos de forma parcial, o que su cáncer permaneció estable durante al menos seis meses.

Pero no se encontró un beneficio de este tipo entre los 49 pacientes que dijeron que usaban complementos probióticos. Y la mejor tasa de respuesta se observó entre los pacientes que comían bastante fibra pero que no tomaban probióticos, de un 82 por ciento.

Nada de esto prueba que la fibra fuera el motivo.

Luego, los investigadores estudiaron a ratones de laboratorio con tumores de melanoma. Encontraron que suministrar a los animales complementos probióticos comercialmente disponibles interfería con su respuesta a los inhibidores de los puntos de control inmunitario.

Al contrario, una dieta rica en fibra ralentizó el crecimiento tumoral en los ratones tratados con los fármacos, y pareció mejorar la actividad de las células T. Pero la dieta rica en fibra no hizo ninguna diferencia en los ratones sin bacterias intestinales. Según Wargo, esto sugiere que la dieta ejerció sus efectos a través del microbioma intestinal.

Wargo planteó que, tras un diagnóstico de cáncer, las personas con frecuencia desean hacer algo para asumir el control y ayudar a respaldar su tratamiento.

A veces, recurren a los complementos. Pero, según los hallazgos actuales, advirtió Wargo, quizá se deba tener cuidado.

"Las personas que se someten a un tratamiento para el cáncer deben hablar sobre el uso de los probióticos con su equipo de atención", aconsejó.

En cuanto a la fibra, Mayer dijo que se necesitan más estudios. Anotó que hay "mucha ciencia básica" que respalda la idea de que la fibra podría beneficiar a los pacientes con cáncer a través del microbioma intestinal.

Pero para probarlo, planteó Mayer, unos ensayos clínicos deberán evaluar los efectos de añadir fibra a las dietas de los pacientes. Anotó que los alimentos de origen vegetal, la principal fuente de fibra en la dieta, también tienen otros nutrientes, entre ellos los polifenoles, que podrían también ser parte de la historia.

Wargo señaló que se está realizando un ensayo para evaluar la fibra. Los investigadores están inscribiendo a pacientes con melanoma que reciben inmunoterapia, y los asignará al azar a varias cantidades de fibra dietética, añadida a una dieta saludable recomendada por la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society).

"Esta investigación está en sus inicios", aseguró Wargo. Pero, en última instancia, añadió, los estudios de la dieta, los microbios intestinales y la función inmunitaria podrían tener unas implicaciones amplias, no solo para las personas con varios tipos de cáncer, sino para todo el mundo.

Por ejemplo, ¿podrían ciertas dietas ayudar a las personas a luchar contra las infecciones, o a responder mejor a las vacunas, como las que se administran para la gripe y la COVID-19?

Mayer recomendó a todas las personas que deseen respaldar un microbioma sano que deben consumir una variedad de alimentos de origen vegetal, además de alimentos fermentados como el yogurt, el requesón fermentado, el kimchi y el chucrut, que la investigación ha vinculado con una mayor diversidad en las bacterias intestinales.

Pero Mayer anotó que esto es más fácil de decir que de hacer para las personas que no pueden permitirse o que no tienen un fácil acceso a unos alimentos enteros saludables.

Más información

La Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard ofrece más información sobre la nutrición y el microbioma.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTES: Jennifer Wargo, MD, professor, genomic medicine and surgical oncology, University of Texas MD Anderson Cancer Center, Houston; Emeran Mayer, MD, PhD, professor, medicine, and director, Oppenheimer Center for Neurobiology of Stress and Resilience, University of California, Los Angeles School of Medicine; Science, Dec. 24, 2021

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