Uno de cada tres niños de EE. UU. carece de un seguro de salud adecuado

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MARTES, 7 de diciembre de 2021 (HealthDay News) -- Aunque viven en uno de los países más ricos del mundo, un creciente número de estadounidenses jóvenes carecen de un seguro de salud amplio.

Un nuevo estudio reporta que un 34 por ciento de los niños de EE. UU. de hasta 17 años tenían un "seguro insuficiente" en 2019. Esto significa que su seguro no satisfacía todas sus necesidades médicas generales ni garantizaba el acceso a los proveedores preferidos, que conllevaba unos altos costos de desembolso, o que no estaba activo en todo momento.

Y la tendencia parece estar empeorando, dado que un 30.6 por ciento carecían de una cobertura adecuada en 2016.

Esto significa que hay 2.4 millones de niños más en riesgo cuyo seguro no funciona bien. Y los investigadores señalaron que una gran porción de la cobertura insuficiente es de seguro privado, no público.

"Un seguro inadecuado (que se experimenta sobre todo como unos altos costos de desembolso) hace que las familias retrasen, y a veces que prescindan de, la atención médica que sus hijos necesitan", lamentó el autor del estudio, el Dr. Justin Yu, profesor asistente de pediatría del Hospital Pediátrico de Pittsburgh, del Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh.

"Sobre todo para los niños con afecciones de salud crónicas y complejas, las familias tienen que elegir entre pagar la atención médica de sus hijos o las necesidades básicas, como la comida y la vivienda", lamentó.

En el nuevo estudio, Yu y sus colaboradores analizaron los datos de una encuesta del gobierno federal, que se llevó a cabo entre 2016 y 2019. La Encuesta nacional de salud infantil es una observación anual de la salud física y mental de más de 73 millones de estadounidenses menores de 18 años.

En promedio, se consideró que poco más de dos tercios tenían una cobertura de seguro continua y adecuada a lo largo del periodo del estudio de cuatro años. Pero alrededor de 1 de cada 3 no.

Los investigadores apuntaron que tener unos gastos médicos de desembolso "excesivos", en lugar de una falta de seguro de salud, fue el problema principal.

Y esto, dijeron, refleja un creciente patrón en que las compañías de seguro privado se deshacen cada vez más de sus gastos generales al imponer unos copagos, primas y deducibles más altos.

Como las regulaciones hacen que las transferencias de estas cargas de costos sean menos probables en los programas públicos, como Medicaid o el Programa de Seguro de Salud para los Niños (CHIP, por sus siglas en inglés), los niños cubiertos por un seguro privado son más vulnerables a no tener un seguro suficiente, apuntaron los autores.

Pero al mismo tiempo, Yu dijo que cada vez más niños se han ido de Medicaid y CHIP en los últimos años, favoreciendo una cobertura privada con un rendimiento cada vez más bajo. Atribuyó esto a una combinación de incentivos económicos, además de decisiones políticas estatales y federales.

Esto también podría explicar por qué el estudio encontró que los niños de unas familias relativamente más ricas (las que se consideran de clase media y con un nivel educativo alto) parecen estar soportando gran parte del aumento en el riesgo.

Las tasas crecientes de seguro insuficiente fueron notablemente más altas entre los niños de familias que se encontraban en, o por encima de, un 200 por ciento del umbral de pobreza federal, encontró el estudio.

Hay que pensar en importantes reformas políticas para resolver el problema, planteó Yu.

"Esto incluye una ampliación adicional de los criterios de elegibilidad de Medicaid, expandir la asistencia financiera de ingresos de la Seguridad Social para las familias de los niños con discapacidades y afecciones de salud crónicas, y plantear un programa de seguro de salud infantil con un pagador universal", señaló.

Katie Keith, investigadora de Keith Policy Solutions LLC en Washington D.C., y profesora adjunta de derecho de la Universidad de Georgetown, revisó los hallazgos.

"El aumento documentado en el seguro insuficiente entre los niños es muy preocupante, y problemáticamente coherente con hallazgos similares en los adultos", dijo, y añadió que los costos crecientes del consumidor, impulsados por los crecientes deducibles y gastos de desembolso, se vinculan con unos costos subyacentes de la atención de la salud, que continúan aumentando con rapidez.

"El seguro insuficiente para los niños es particularmente preocupante, debido al impacto a largo plazo que puede tener en la estabilidad financiera de la familia y su capacidad de acceder a la atención de la salud que sus hijos necesitan", apuntó Keith.

Keith y Yu concurrieron en que la promulgación de la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio (Affordable Care Act o ACA, también conocida como Obamacare) en 2010 ha ayudado a prevenir una situación incluso más preocupante.

"Las cosas podrían ser mucho peores para la cobertura de los niños sin la ACA", advirtió Keith.

"Pero este [estudio] sugiere una necesidad de tal vez expandir la cobertura pública, como Medicaid y CHIP, para más niños", añadió. "Y unas protecciones incluso mayores de los gastos de desembolso para las familias a través de la cobertura del mercado".

Los hallazgos aparecen en la edición del 6 de diciembre de la revista Pediatrics.

Más información

Aprenda más sobre la cobertura de seguro de salud en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Justin Yu, MD, MS, assistant professor, pediatrics, University of Pittsburgh Medical Center (UPMC) Children’s Hospital of Pittsburgh; Katie Keith, JD, MPH, researcher, strategist and policy advisor, Keith Policy Solutions LLC, Washington, D.C., and adjunct professor, Georgetown University Law Center; Pediatrics, Dec. 6, 2021

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