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Un estudio de Filadelfia encuentra que los cierres se vinculan con un aumento en la violencia con armas

Un estudio de Filadelfia encuentra que los cierres se vinculan con un aumento en la violencia con armas

MARTES, 16 de febrero de 2021 (HealthDay News) -- Después de que la pandemia del coronavirus obligara a la ciudad de Filadelfia a cerrar, la violencia con armas de fuego aumentó con rapidez, encuentra un estudio reciente.

Se sabe que muchas ciudades de EE. UU. experimentaron un aumento en la violencia con armas de fuego en 2020, un año caracterizado no solo por la pandemia, sino también por las manifestaciones después de que la policía mató a George Floyd.

En el nuevo estudio, los investigadores encontraron que después de que Filadelfia cerrara los negocios no esenciales en marzo, hubo un aumento sustancial y sostenido en la violencia con las armas de fuego en los meses posteriores.

Pero no hubo una reducción clara una vez esas restricciones se levantaron parcialmente, ni ninguna aceleración obvia tras el asesinato de Floyd.

Los hallazgos sugieren que los cierres por la COVID-19 fomentaron el aumento en la violencia, quizá al empeorar el desempleo y el distrés en los vecindarios más pobres de Filadelfia, señalaron los investigadores.

Nadie está diciendo que esos cierres no deberían haber ocurrido, pero es importante ser conscientes de que las políticas de contención de la pandemia pueden ser seguidas por picos en la violencia, planteó el investigador sénior, Christopher Morrison.

"No hay una solución fácil", apuntó Morrison, profesor asistente de epidemiología de la Facultad de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York.

La pandemia, y sus consecuencias económicas y sociales, han puesto el foco en muchos problemas sistémicos duraderos, lo que incluye a las desigualdades en el empleo, la atención de la salud y la vivienda.

De forma similar, la violencia con las armas de fuego se debe abordar de forma sistemática, planteó Morrison.

Los hallazgos, que se publicaron en la edición en línea del 10 de febrero como carta de investigación en la revista Journal of the American Medical Association, se basan en datos de la policía de Filadelfia.

En los cuatro años previos a los cierres por la COVID-19, en la ciudad hubo un promedio de 25 víctimas de tiroteos por semana. Ese número se disparó a 46 por semana en los 8.5 meses después del 16 de marzo de 2020 (el día que Filadelfia cerró los negocios no esenciales).

La naturaleza de los tiroteos (con qué frecuencia se relacionaban con las pandillas o eran incidentes de violencia doméstica, por ejemplo) no estaba clara, según Morrison.

Un investigador que no participó en el estudio dijo que es difícil sacar conclusiones sobre las causas del disparo de la violencia el Filadelfia.

"No hemos experimentado nada como esto, una pandemia letal que altera en gran medida la vida social y económica, en 100 años", comentó Daniel Webster, director del Centro de Prevención y Políticas de la Violencia con Armas de Fuego Johns Hopkins, en Baltimore.

"¿Fue la tendencia una función del aumento en el desempleo o de las dificultades económicas que creció durante el periodo del estudio?", preguntó Webster.

Tal vez, pero notó que la recesión repentina de 2008 (la depresión económica "más dramática" desde la Gran Depresión) fue seguida por una reducción en la violencia con armas de fuego, no por un aumento.

Además, Webster pensó que pareció "incongruente" que si los cierres por la COVID-19 de verdad fueron responsables del todo por un aumento tan grande en la violencia con las armas de fuego, no hubiera un cambio cuando se aliviaron las restricciones.

Webster no estaba convencido de que los hallazgos signifiquen que el asesinato de Floyd y sus secuelas, "las protestas masivas contra la violencia policial, más violencia policial, el ambiente más divisivo desde la Guerra Civil", no tuviera un rol en sostener la violencia con armas de fuego sostenida en Filadelfia.

Dijo que los asesinatos policiales de alto perfil han fomentado aumentos en la violencia comunitaria en otros lugares, incluyendo a Baltimore, St. Louis y Chicago, en los últimos años.

Y Webster apuntó que los tiroteos de 2020 aumentaron en un grado particularmente sorprendente tanto en Minneapolis como el Louisville, Kentucky, después de que Breonna Taylor fuera muerta a tiros por la policía la primavera pasada.

Según Morrison, los hallazgos en Filadelfia no necesariamente se extienden a otras ciudades de EE. UU., por varios motivos, entre ellos las diferencias en las políticas de cierre.

También se mostró de acuerdo en que los hallazgos no descartan un rol de los problemas de justicia racial en las estadísticas sobre la violencia con las armas de fuego en Filadelfia. La pandemia en sí, anotó Morrison, ha implicado una mayor carga para las personas de color, en términos de los casos, las muertes y las secuelas económicas de la COVID-19.


Más información

Visite la Asociación Americana de Salud Pública (American Public Health Association) para más información sobre la prevención de la violencia con armas de fuego.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Daniel Webster, ScD, MPH, professor, American health in violence prevention, Bloomberg School of Public Health, Johns Hopkins University, and director, Johns Hopkins Center for Gun Violence Prevention and Policy, Baltimore; Christopher Morrison, PhD, assistant professor, epidemiology, Columbia University Mailman School of Public Health, New York City; Journal of the American Medical Association, Feb. 10, 2021, online

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