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Vinculan beber té verde y café a diario con un riesgo más bajo de un segundo ataque cardiaco o ACV

Vinculan beber té verde y café a diario con un riesgo más bajo de un segundo ataque cardiaco o ACV

JUEVES, 4 de febrero de 2021 (HealthDay News) -- Si usted ha sufrido un ataque cardiaco o accidente cerebrovascular (ACV), quizá deba llenar la despensa de té verde.

Una nueva investigación japonesa encuentra que los sobrevivientes que beben mucho del líquido verde podrían tener unas vidas más largas.

Los sobrevivientes a un ACV que bebían al menos siete tazas al día tuvieron un 62 por ciento menos de probabilidades de morir durante el periodo del estudio, frente a quienes no lo bebían. De forma similar, el riesgo se redujo en un 53 por ciento entre los sobrevivientes a un ataque cardiaco que bebían esa cantidad de té.

El té verde no fue la única bebida vinculada con una vida más larga. Entre los sobrevivientes a los ataques cardiacos, y además en las personas que no tenían problemas cardiovasculares, un consumo moderado de café también se vinculó con una mejor supervivencia.

Pero el beneficio del café no se observó entre los sobrevivientes a un ACV.

¿Qué quiere decir todo esto?

Los hallazgos no prueban que ninguna de las dos bebidas sea un elíxir que prolongue la vida. Pero sí amplían las evidencias de que unos compuestos vegetales, llamados flavonoides, son buenos para la salud cardiovascular, según el Dr. Andrew Freeman.

Freeman, que no participó en el estudio, es director de prevención y bienestar cardiovasculares de National Jewish Health, en Denver.

No hay alimentos que sean panaceas, y unas tazas de té verde "no cancelan los efectos de una hamburguesa con queso y tocino", advirtió Freeman.

Enfatizó la importancia de una dieta general baja en alimentos procesados y rica en alimentos de origen vegetal, que incluya frutas, verduras, frijoles, granos integrales y aceites vegetales.

Dicho esto, las personas se beneficiarían si reemplazan las bebidas azucaradas por té y café, siempre y cuando no llenen esas bebidas de crema y azúcar, anotó Freeman.

Dijo que los tés y el café recién hechos también son mejores opciones que las bebidas de "dieta", con sus edulcorantes artificiales.

Freeman apuntó que una salvedad es que las personas sensibles a la cafeína deben ser juiciosas, sobre todo con el café.

El estudio fue dirigido por el Dr. Hiroyasu Iso, profesor de salud pública de la Universidad de Osaka, y se publicó el 1 de febrero en la revista Stroke. Participaron más de 46,000 adultos japoneses de 40 a 79 años, a quienes se dio seguimiento durante unos 20 años. El grupo incluyo a 478 sobrevivientes a ACV y a 1,214 sobrevivientes a ataques cardiacos.

Al principio, los participantes completaron cuestionarios sobre sus dietas y otros hábitos de estilo de vida. Al final del estudio, habían fallecido 9,253 personas.

En general, encontraron los investigadores, las personas que bebían unas cantidades moderadas de café tuvieron menos probabilidades de fallecer durante el periodo del estudio, sobre todo si tenían un historial de ataque cardiaco. Las que bebían dos o más tazas de té al día también tuvieron un 39 por ciento menos de probabilidades de fallecer, frente a las que no lo bebían.

Hubo una reducción más pequeña entre las personas sin antecedentes de problemas cardiacos o ACV.

Por otro lado, el té verde pareció ofrecer protección a los sobrevivientes tanto a un ACV como a un ataque cardiaco. Mientras más té verde bebían, mejor.

Por supuesto, los amantes del café y del té verde quizá presenten otro tipo de diferencias respecto a las que no los consumen. Los investigadores tomaron en cuenta varias explicaciones alternativas, que incluyeron a los hábitos de ejercicio y de dieta, y si las personas fumaban o tenían hipertensión.

E incluso así, el té y el café parecieron ser beneficiosos.

Pero Freeman dijo que podrían estar sucediendo otras cosas más matizadas. Por ejemplo, las personas que tienen tiempo durante el día para beber siete tazas de té quizá sufran menos estrés.

Tampoco está claro si los hallazgos en una población japonesa se generalizarían a países con dietas distintas, según Linda Van Horn, experta de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).

Las personas del estudio que bebían té tendían a tener un consumo más saludable de pescado y verduras, anotó Van Horn, que también es profesora de medicina preventiva de la Universidad del Noroeste, en Chicago.

Una vez se han tomado en cuenta estas salvedades, Van Horn señaló que "cada vez se reconoce más que" unos compuestos vegetales específicos (en el caso del té verde, uno llamado galato de epigalocatequina) "tienen unos importantes beneficios cardiometabólicos antiinflamatorios".

Como Freeman, Van Horn dijo que reemplazar las bebidas azucaradas con té verde sería una medida inteligente. También se mostró de acuerdo en que unas dietas ricas en frutas, verduras, pescado, granos integrales y grasas "buenas" es clave.

Más Información

La Asociación Americana del Corazón ofrece más información sobre una alimentación saludable.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Andrew Freeman, MD, director, cardiovascular prevention and wellness, and associate professor, National Jewish Health, Denver; Linda Van Horn, PhD, RDN, professor and chief, nutrition division, department of preventive medicine, Northwestern University Feinberg School of Medicine, Chicago, and volunteer expert, American Heart Association, Dallas; Stroke, Feb. 4, 2021, online


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