Los defectos congénitos aumentan en los bebés cuyos papás tomaron un fármaco común para la diabetes

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MARTES, 29 de marzo de 2022 (HealthDay News) -- Los bebés nacidos de papás que tomaban metformina, un medicamento común para la diabetes, podrían experimentar un ligero aumento en el riesgo de ciertos defectos congénitos, sugiere un nuevo estudio de gran tamaño.

Entre más de 1 millón de bebés que nacieron en Dinamarca, poco más de un 3 por ciento tenían un defecto congénito de algún tipo. Pero esta tasa fue de más o menos un 5 por ciento entre los bebés cuyos papás habían usado metformina en los tres meses antes de la concepción, mostraron los hallazgos.

En particular, el medicamento se vinculó con un riesgo más elevado de defectos congénitos genitales, todos en bebés de sexo masculino, según el informe, que se publicó en la edición del 28 de marzo de la revista Annals of Internal Medicine.

Los expertos enfatizaron que el estudio no prueba que la metformina tenga la culpa, y no hay un mecanismo conocido para explicar la asociación. Y los hombres no deben dejar de usar sus medicamentos basándose en un solo estudio, añadieron.

"Sabemos que la metformina funciona bien para controlar la diabetes", señaló el investigador sénior, el Dr. Michael Eisenberg, profesor de urología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, en California.

Pero los resultados sí plantean una "señal" que se debe estudiar más, dijo Eisenberg. A un nivel más amplio, añadió, el estudio resalta la importancia de comprender la influencia del papá en los riesgos de defectos congénitos.

La metformina es un medicamento oral de uso común para controlar el azúcar alto en la sangre en las personas con diabetes tipo 2, una enfermedad común que con frecuencia se relaciona con la obesidad.

Tan solo en Estados Unidos, más de 37 millones de personas tienen diabetes, y la mayoría tienen diabetes tipo 2, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Aunque es más común en las personas de a partir de 45 años, según la agencia, la diabetes tipo 2 se está diagnosticando cada vez más en adultos más jóvenes, e incluso en niños y adolescentes.

Los estudios han encontrado que cuando las mujeres embarazadas tienen una diabetes mal controlada, el riesgo de defectos congénitos de sus bebés aumenta.

Por otra parte, algunas investigaciones han vinculado la diabetes en los hombres con un esperma de peor calidad. Pero no ha estado claro si la diabetes del papá se relaciona con las probabilidades de defectos congénitos en sus hijos.

Incluso entonces, dijo Eisenberg, una pregunta clave es si se debe a la diabetes o a los medicamentos utilizados para tratarla.

En el nuevo estudio, los investigadores recurrieron al registro nacional de nacimientos de Dinamarca, y analizaron los datos de más de 1 millón de bebés nacidos entre 1997 y 2016.

Encontraron que cuando los papás habían usado metformina en los tres meses antes de la concepción, el riesgo de defectos congénitos de sus bebés era más o menos un 40 por ciento más alto, en promedio, frente al grupo del estudio en general.

Hubo un vínculo particular con los defectos congénitos genitales, todos en chicos: de todos los bebés cuyos papás usaron metformina en los tres meses antes de la concepción, un 0.9 por ciento tuvieron un defecto congénito genital, frente a poco más de un 0.2 por ciento en el grupo general.

Ese periodo de tres meses es esencial, comentó Eisenberg, porque el esperma tarda más o menos ese tiempo en desarrollarse.

Los investigadores indagaron sobre otros factores que podrían explicar el vínculo, lo que incluyó la edad, el nivel educativo y los hábitos de tabaquismo de los padres. Pero el uso de metformina de los papás siguió vinculándose con el riesgo de defectos congénitos.

Esto dejaba la pregunta de si se trataba del fármaco o de la diabetes.

Hubo ciertos puntos contra esta idea, anotó Eisenberg. Por un lado, no hubo un vínculo claro entre los defectos congénitos y el uso de metformina de los papás en el año antes o después del periodo de tres meses antes de la concepción.

Los investigadores también observaron a dos tipos más de medicamento para la diabetes que los papás del estudio usaron: la insulina, y unos fármacos llamados sulfonilureas. La insulina no se vinculó con los defectos congénitos.

Por otro lado, hubo un aumento en el riesgo de defectos congénitos cuando los papás usaron sulfonilureas. Pero el hallazgo no alcanzó la "significación estadística" cuando los investigadores sopesaron otros factores, lo que significa que podría haberse debido al azar.

Sin embargo, un experto que no participó en el estudio dijo que el hallazgo sobre la metformina también podría deberse fácilmente al azar, o a una "confusión" debida a otros factores.

El Dr. Anthony Scialli es miembro de la Organización de Especialistas en Información de Teratología (Organization of Teratology Information Specialists). El grupo administra MotherToBaby, un servicio gratuito que provee información basada en la investigación sobre los efectos de los medicamentos durante el embarazo.

Scialli explicó que el estudio hizo muchas comparaciones distintas, lo que aumenta las probabilidades de hallazgos aleatorios. Más allá de esto, apuntó, la genética podría tener algo que ver.

Scialli anotó que los defectos congénitos genitales de los chicos serían sobre todo hipospadias, en que la abertura de la uretra está en la cara inferior del pene, en lugar de en el extremo. Y la hipospadias, comentó, con frecuencia se da en familias.

Los investigadores también realizaron una comparación para tratar de tomar en cuenta la genética: encontraron que los bebés "expuestos" al uso de metformina de los papás tenían una tasa más alta de defectos congénitos que sus hermanos que no se habían expuesto.

Pero Scialli apuntó que la diferencia no tuvo una significación estadística cuando los investigadores ajustaron otras variables.

"Entonces, tanto el azar como la confusión podrían explicar estos resultados", planteó Scialli. "La causalidad parece poco probable dada la falta de un mecanismo plausible".

Eisenberg se mostró de acuerdo en que se desconoce el mecanismo, y en que se necesita más investigación. También señaló que los hallazgos se deben replicar en otros países, incluyendo a países que sean más diversos que Dinamarca, que es relativamente homogéneo.

Un punto más amplio es que la salud y las exposiciones de los papás, y su potencial impacto en sus hijos, no se deben pasar por alto, enfatizó Eisenberg.

"La salud de los papás también es importante", añadió.

Más información

MotherToBaby ofrece más información sobre las exposiciones de los papás y el embarazo.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Michael Eisenberg, MD, professor, urology, Stanford University School of Medicine, Stanford, Calif.; Anthony Scialli, MD, reproductive and developmental toxicology specialist, member, Organization of Teratology Information Specialists, Brentwood, Tenn.; Annals of Internal Medicine, March 28, 2022, online

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