See What HealthDay Can Do For You
Contact Us

No hay que ser obeso para que la grasa abdominal haga daño, advierten expertos cardiacos

a person holding her belly in pain

JUEVES, 22 de abril de 2021 (HealthDay News) -- La grasa adicional alrededor del vientre puede significar problemas para el corazón, aunque una persona no tenga sobrepeso, técnicamente.

Esta es una de las conclusiones de una nueva declaración científica de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association, AHA), en que los expertos describen los riesgos cardiacos de tener "forma de manzana".

Anima a los médicos a desempolvar esas antiguas cintas de medir, y que hagan que la circunferencia de la cintura forme parte de las evaluaciones de salud de los pacientes.

Aunque la obesidad puede aumentar las probabilidades de desarrollar una enfermedad cardiaca, no toda la grasa corporal es igual, apuntó la Dra. Ruwanthi Titano, cardióloga y profesora asistente de la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

"Antes pensábamos que el IMC lo era todo", comentó Titano. "Pero el IMC no indica la ubicación de las células grasas en el cuerpo".

Titano, que no participó en la declaración de la AHA, se refería al índice de masa corporal, que es una medida del peso en relación con la estatura. El IMC se usa comúnmente para ubicar a las personas en categorías de peso como "sobrepeso" y "obesidad", pero es en realidad una medida rudimentaria.

El lugar del peso donde la grasa se ubica es más importante, aclaró Titano.

La investigación ha encontrado que la grasa concentrada alrededor de la parte media del cuerpo es particularmente problemática. Una cintura de mayor tamaño puede ser señal de más grasa visceral, que es la grasa que se arropa alrededor de los órganos internos. Y este tipo de grasa dista mucho de ser "inerte", dijo Titano.

La grasa visceral, explicó, parece ser más "metabólicamente activa" que la grasa que se acumula bajo la piel de las caderas y los muslos. Libera citoquinas y otras sustancias que fomentan la inflamación, y puede provocar daño en los vasos sanguíneos y órganos.

La grasa visceral también se asocia con la resistencia a la insulina, advirtió Titano. Esto es una pérdida de la sensibilidad a la hormona insulina, que regula al azúcar en la sangre, lo que puede conducir a la diabetes tipo 2, un importante factor de riesgo de la enfermedad cardiaca y el accidente cerebrovascular.

Medir la cintura con una cinta no es una evaluación precisa de la grasa corporal. Pero hay una buena correlación entre el tamaño de la cintura y la grasa más profunda, aseguró Titano.

¿Cuándo surge el riesgo cardiaco?

Según el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI) de EE. UU., el riesgo de enfermedad cardiaca surge cuando la cintura crece más allá de las 35 pulgadas (89 centímetros) en las mujeres y de las 40 pulgadas (102 cm) en los hombres.

La Dra. Tiffany Powell-Wiley, investigadora del NHLBI, dirigió el comité de redacción de la declaración de la AHA.

Cuando se trata de gestionar a la grasa abdominal adicional, no hay dietas mágicas, señaló.

Más bien, se trata del mantra familiar de control de las porciones, y optar por alimentos "enteros" (frutas, verduras, granos integrales ricos en fibra, frijoles, pescado y carne magra) en lugar de los alimentos procesados y llenos de azúcar, enfatizó Powell-Wiley.

En cuanto al ejercicio, la buena noticia es que no es necesario extenuarse.

"Lo mejor para reducir la grasa abdominal es el ejercicio aeróbico, del tipo que hace que el corazón lata", aseguró Powell-Wiley.

La investigación sugiere que el ejercicio aeróbico moderado, durante 150 minutos por semana, puede cumplir con el cometido, dijo Powell-Wiley. Y esto incluye actividades como caminar a paso vivo.

Además, anotó, el ejercicio tiene muchos beneficios más allá de adelgazar la cintura. Mejora la aptitud cardiovascular, lo que ayuda a prevenir la enfermedad cardiaca, y facilita las tareas cotidianas, como subir las escaleras. El ejercicio también puede ayudar a las personas a dormir mejor, gestionar el estrés y simplemente sentirse mejor, aseguró Powell-Wiley.

"Estamos intentando trascender el foco en la pérdida de peso, y prestar más atención a adoptar un estilo de vida saludable", observó.

Un motivo es que las personas pueden desanimarse cuando no ven un gran cambio en la báscula del baño.

Pero el peso no es toda la historia, según Titano. La composición corporal puede cambiar con el ejercicio, lo que significa que la grasa central podría reducirse al mismo tiempo que la masa muscular aumenta, explicó Quizá este cambio no afecte mucho a la báscula.

De nuevo, dijo Powell-Wiley, la cinta de medir puede resultar útil si desea rastrear los cambios en la grasa abdominal con el tiempo. Úsela en la cintura, justo por encima de las caderas, y mida tras una exhalación.

Más allá de esto, apuntó Powell-Wiley, puede observar cómo el ejercicio regular y una dieta más saludable hacen que se sienta: si tiene más energía, se siente menos fatigado y tiene una mayor capacidad de subir por las escaleras.

También enfatizó que nadie está tratando de culpabilizar a la gente. Con frecuencia, se habla de que las caminatas diarias y los cambios en la dieta son "fáciles", pero esto podría no ser cierto para las personas que carecen del tiempo para hacer ejercicio y del dinero para unos alimentos saludables, anotó.

La declaración aparece en la edición en línea del 22 de abril de la revista Circulation de la AHA.


Más información

El Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de EE. UU. ofrece consejos para mantener un estilo de vida saludable para el corazón.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Tiffany M. Powell-Wiley, MD, MPH, chief, Social Determinants of Obesity and Cardiovascular Risk Laboratory, U.S. National Heart, Lung, and Blood Institute, Bethesda, Md.; Ruwanthi Titano, MD, assistant professor, medicine/cardiology, Icahn School of Medicine at Mount Sinai, New York City; Circulation, April 22, 2021, online

Consumer News in Spanish
undefined
undefinedundefined