Los sobrevivientes de incendios forestales se enfrentan a un mayor riesgo de cáncer

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LUNES, 16 de mayo de 2022 (HealthDay News) -- Se sabe que los incendios forestales, como el que asola ahora a Nuevo México, provocan a su paso aumentos inmediatos en los problemas respiratorios y ataques cardiacos entre las personas que viven cerca.

Ahora, una nueva investigación canadiense muestra que estos incendios quizá también aumenten con el tiempo el riesgo de cáncer de pulmón y de cerebro.

Las personas que vivían en un radio de unas 30 millas (48 kilómetros) de incendios forestales en los 10 años anteriores tenían un 10 por ciento más de probabilidades de desarrollar un cáncer de cerebro y un riesgo un 5 por ciento más alto de cáncer de pulmón, en comparación con las personas que vivían más lejos de estos incendios.

"Observamos una señal consistente de riesgo de cáncer de pulmón y de cerebro entre las personas que viven cerca de los incendios forestales", comentó el autor del estudio, Scott Weichenthal, profesor asociado del Departamento de Epidemiología, Bioestadísticas y Salud Ocupacional de la Universidad de McGill, en Montreal. "Sabemos que durante los incendios se emite una gran variedad de carcinógenos que podrían aumentar el riesgo de estos cánceres".

En general, los incendios forestales comienzan en los bosques, y con frecuencia son provocados por fogatas que se descuidan, colillas de cigarrillos que se tiran todavía encendidas, chispas del tendido eléctrico, o que son provocados de forma deliberada.

Estos incendios tienden a ocurrir en partes similares del país, así que las personas que viven en estas áreas se pueden exponer de forma continua a unos contaminantes potencialmente cancerígenos de los incendios, anotaron los autores del estudio.

"Los incendios forestales ocurren con más frecuencia, cubren partes más grandes del país, y la temporada de incendios forestales comienza antes", lamentó Weichenthal, lo que empeora la situación. Cree que es probable que estos cambios se deban al calentamiento global y al cambio climático.

En el estudio, Weichenthal y sus colegas (entre ellos la estudiante de doctorado Jill Korsiak, que dirigió el análisis) monitorizaron 20 años de datos de más de 2 millones de canadienses, para averiguar más sobre cómo los incendios forestales afectan al riesgo de las personas de ciertos tipos de cáncer.

El estudio no se diseñó para observar toxinas específicas en el humo que podrían aumentar el riesgo de cáncer. "Todavía queda mucho por aprender sobre el tipo de contaminación que persiste tras un incendio", observó Weichenthal.

Y no se trata solo de la contaminación del aire de exteriores. "Los incendios forestales también contaminan el agua, el suelo y el aire de interiores", anotó.

La Dra. Mary Prunicki, que revisó el nuevo estudio, enfatizó que "sabemos más sobre los efectos a corto plazo de los incendios forestales que sobre su impacto a largo plazo". Prunicki es directora de investigación en contaminación atmosférica y salud del Centro Sean N. Parker de Investigación sobre Alergias de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, en California.

El día y en los días inmediatos tras un incendio forestal, hay un aumento en las visitas al hospital por ataques de asma, exacerbaciones de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), y otras afecciones de los pulmones, dijo Prunicki.

"Hay una literatura firme que muestra un aumento en los ataques cardiacos, paros cardiacos y accidentes cerebrovasculares (ACV) entre las personas que se han expuesto al humo de los incendios forestales, en particular las que tienen una afección preexistente", explicó.

Cualquiera que viva cerca del humo de un incendio forestal podría tener ardor en los ojos, escurrimiento nasal, tos o dificultades para respirar.

El contenido exacto del humo depende de qué se esté quemando, apuntó Prunicki, pero "en general, los incendios forestales contienen materia particulada pequeña que puede penetrar hasta la profundidad de los pulmones y provocar problemas de salud".

"El humo podría contener varias toxinas que ya se han vinculado de forma independiente con aumentos en el cáncer de pulmón, entre ellas los hidrocarburos aromáticos policíclicos [HAP]", añadió.

Hay medidas que puede tomar para proteger su salud si vive en una parte del país donde los incendios forestales son comunes. Según Prunicki, pueden incluir comprender la calidad del aire de interiores, y si es mala, usar un purificador de aire o un filtro de aire de alta eficiencia (HEPA) en su unidad de aire acondicionado o calefacción central. Estos filtros pueden ayudar a eliminar los contaminantes del aire que respira.

Además, "si tiene afecciones cardiacas o pulmonares subyacentes, asegúrese de también tener sus medicamentos listos", aconsejó Prunicki.

También es importante reducir el riesgo de incendios forestales cuando disfruta al aire libre, lo que incluye echarle agua a su fogata hasta que esté fría para asegurarse de que de verdad la haya apagado.

El nuevo estudio se publicó en la edición de mayo de 2022 de la revista The Lancet Planetary Health.

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Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Scott Weichenthal, PhD, associate professor, Department of Epidemiology, Biostatistics and Occupational Health, McGill University, Montreal, Quebec, Canada; Mary Prunicki, MD, PhD, director, air pollution and health research, Sean N. Parker Center for Allergy Research, Stanford University School of Medicine, Stanford, Calif.; TheLancet Planetary Health, May 2022

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