Los trabajadores del Suroeste de EE. UU. están en peligro ante la subida de las temperaturas de verano

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MIÉRCOLES, 18 de mayo de 2022 (HealthDay News) -- El calentamiento global hace que afuera haga cada vez más calor y, como resultado, los trabajadores de exteriores en los estados del Suroeste son cada vez más vulnerables a las enfermedades relacionadas con el calor.

Algo que empeora las cosas es que muchos trabajadores quizá no se den cuenta de que su salud está en peligro.

Este es el principal hallazgo de un nuevo estudio que observó cómo el calor extremo afecta a la salud de los trabajadores al aire libre en Las Vegas, Los Ángeles y Phoenix, tres de las ciudades más calientes de Estados Unidos.

"El calor no siempre se percibe como un riesgo para la salud, pero puede provocar problemas significativos", señaló el autor del estudio, Erick Bandala, profesor asistente de investigación en ciencias ambientales del Instituto de Investigación del Desierto, en Las Vegas.

"Las enfermedades relacionadas con el calor pueden abarcar desde un dolor de cabeza leve, calambres o deshidratación, hasta un golpe de calor que puede ser letal", observó Bandala.

Cuando los investigadores compararon los datos sobre las lesiones y enfermedades relacionadas con el trabajo de 2011 a 2018 con los datos del índice de calor de Las Vegas, Los Ángeles y Phoenix, encontraron que unos aumentos en el calor cuadraban con unos aumentos en las lesiones por calor en el trabajo. (El índice de calor combina la temperatura y la humedad para medir la sensación que el calor en realidad produce en las personas).

"Cada año, observamos un aumento en las olas de calor y unas crecientes temperaturas, y todas las personas que trabajan al aire libre en las calles o en los jardines o en la agricultura están expuestas a esto", lamentó Bandala.

Los índices de calor promedio en Phoenix y Las Vegas aumentaron de "precaución extrema" en verano de 2012 al rango de "peligro extremo" en el verano de 2018, encontró el estudio. En este periodo, el número de lesiones y enfermedades no letales relacionadas con el calor en el lugar de trabajo en cada una de las tres ciudades aumentó de forma constante, un aumento respecto a por debajo del promedio nacional en 2011 a por encima en 2018.

Y mientras más años había pasado la persona trabajando en el calor, mayores probabilidades tenía de experimentar una enfermedad relacionada con el calor, apuntaron los autores del estudio. En los casos graves, el daño por la enfermedad relacionada con el calor puede alterar al sistema nervioso central, a los mecanismos de coagulación de la sangre, y a las funciones del hígado y los riñones.

Las mujeres podrían ser más vulnerables a ciertas afecciones relacionadas con el calor que los hombres, entre ellas a la hiponatremia, que se desarrolla cuando se consume demasiada agua pura y los niveles de sodio en la sangre bajan demasiado, dijo Bandala.

"Las mujeres son más propensas a tener unos electrolitos bajos cuando beben mucha agua pura, y esto puede empeorar las cosas", añadió. Los electrolitos son minerales como el sodio, el potasio y el magnesio, que se disuelven en los fluidos corporales.

En marzo, otro estudio mostró un aumento en las muertes cardiacas relacionadas con las olas de calor en EE. UU.

Ha llegado el momento de ser más proactivos en la prevención de las enfermedades relacionadas con el calor, planteó Bandala. Esto incluye reconocer que se está en riesgo, beber agua con electrolitos, y hacer un descanso en áreas frescas.

El estudio se publicó en una edición reciente en línea de la revista International Journal of Environmental Science and Technology.

"Los eventos de calor extremo se han vuelto mucho más extremos, y vemos más enfermedades relacionadas con el calor", aseguró Heidi Brown, profesora asociada de epidemiología y bioestadística del Colegio de Salud Pública de la Universidad de Arizona, en Tucson. "Necesitamos mejorar en cuanto a gestionar el calor y reconocer las dificultades a las que se enfrentan los trabajadores de exteriores en los lugares con un calor extremo", comentó Brown, que no participó en el estudio.

Brown es colíder de la participación de su condado en un programa de prevención de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. llamado Fomento de la Resiliencia contra los Efectos Climáticos (BRACE, por sus siglas en inglés), que ayuda a las ciudades a resolver los problemas con el calor. Su equipo ayuda ahora a ampliar el acceso a los centros de enfriamiento.

"Intentamos encontrar a personas que administren centros de enfriamiento y centros de enfriamiento móviles que se encuentren donde los trabajadores los necesiten", observó. Los centros de enfriamiento son lugares con aire acondicionado que están abiertos durante el calor extremo.

"La temperatura no es solo una información, sino también una advertencia", enfatizó Brown.

"Cuando hace calor en Arizona, es un aviso para hacer planes de contingencia, buscar la sombra, usar protección solar, asegurarse de tener suficiente agua, y chequear a otras personas que quizá sean vulnerables a un calor extremo", concluyó Brown.

Más información

El Instituto Nacional para la Seguridad y la Salud Ocupacional de EE. UU. ofrece consejos para reconocer y tratar las enfermedades relacionadas con el calor.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Erick Bandala, PhD, assistant research professor, environmental science, Desert Research Institute, Las Vegas; Heidi Brown, PhD, MPH, associate professor, epidemiology and biostatistics, Mel and Enid Zuckerman College of Public Health, University of Arizona, Tucson; International Journal of Environmental Science and Technology, May 5, 2022, online

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