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La tragedia de una chica lleva a sus padres a pedir cambios en el diseño de los coches

Frasers
Michelle, Jace, Jay-Fay and Jason Fraser, before the accident

MARTES, 8 de junio de 2021 (HealthDay News) -- Jay-Fay Fraser estaba en el asiento trasero del sedán de su padre, dirigiéndose a casa tras dar de comer a personas sin hogar el día de Acción de Gracias de 2016, cuando otro coche los chocó por detrás en la autopista.

El asiento del conductor colapsó hacia atrás por la fuerza repentina del impacto trasero, y se estrelló contra la cabeza de Jay-Fay, contó su madre, Michelle Fraser.

"Ella se abalanzó hacia adelante, el asiento colapsó hacia atrás, y básicamente le rompió todo el cráneo", dijo Michelle Fraser, que vive en Dallas. "Sufrió una fractura de 360 grados".

Jay-Fay, que tenía 12 años en ese momento, había sido la campeona estatal de gimnasia, y era una bailarina que actuaba por todo el país. Actualmente, está confinada a una silla de ruedas, no puede hablar, y se alimenta a través de un tubo en el estómago.

Y sus padres se han embarcado en la misión de asegurarse de que esto no le suceda a otras familias.

Fraser y su esposo, Jason, están promoviendo una legislación federal que mejoraría los estándares de seguridad del respaldo de los asientos, que no se han actualizado en medio siglo.

La Ley de modernización de la seguridad de los respaldos de los asientos (Modernizing Seat Back Safety Act), S. 1413, requeriría que la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) de EE. UU. investigue y cree nuevos estándares de seguridad para proteger mejor a los pasajeros traseros en un choque por detrás.

La NHTSA fijó el estándar respecto a la fuerza del respaldo de los asientos en 1967, y no ha revisado el tema desde entonces, según el Centro de Seguridad de los Coches (Center for Auto Safety), un grupo de defensoría del consumidor.

"En un sedán, el respaldo del asiento no es más fuerte que la silla de banquete promedio. Puede imaginarse que empuja una silla de banquete... se rompería bastante fácilmente, si la empujara hacia atrás con suficiente fuerza", dijo Fraser.

"Si pueden crear un coche sin conductor, si inventaron esa tecnología, hay muchas personas inteligentes que pueden averiguar cómo hacer que los respaldos de los asientos sean más seguros", continuó.

Las cifras exactas están ocultas

El Centro de Seguridad de los Coches estima que el colapso de los respaldos de los asientos acabó con las vidas de al menos 898 niños de hasta 12 años entre 1990 y 2014, pero el director ejecutivo, Jason Levine, sospecha que la cifra es mayor.

"Es muy difícil obtener buenos datos, en parte debido a que la forma en que se recolectan los datos de los choques no especifica el colapso o las fallas del respaldo de los asientos como una categoría", señaló Levine. "El tamaño exacto del problema está oculto".

La policía en la escena de un choque puede marcar una casilla sobre si una persona usaba o no el cinturón de seguridad, y en qué dirección ocurrió el choque, pero no respecto a si el asiento delantero colapsó sobre la persona que iba atrás.

Los Fraser volvían a casa por la autopista cuando bajaron la velocidad para entrar a otra autopista, dijo Michelle Fraser. El otro coche los chocó por detrás, sin desacelerar.

"Cuando ocurrió el impacto, básicamente colapsó nuestro maletero. Cuando uno veía el coche, no quedaba maletero", aseguró Fraser.

El fuselaje del coche quedó intacto, pero el asiento del conductor se rompió hacia atrás y golpeó la cabeza de Jay-Fay.

"Su cráneo se levantó hacia atrás, como un pequeño halo", dijo Fraser. "Su neurocirujano aseguró que nunca había visto nada parecido antes, y que no lo ha visto desde entonces".

A Jay-Fay la pusieron en coma inducido con ventilación mecánica, para ayudar a reducir la hinchazón en el cerebro por la lesión. Pasó un mes y medio en cuidados intensivos, y varios meses más en el hospital y en rehabilitación, antes de ser dada de alta en mayo de 2017.

"Ahora estamos en un lugar muy esperanzador. No hay un pronóstico real claro, porque la sanación del cerebro es muy distinta en cada individuo", comentó Fraser. "Cuando las personas me preguntan cuál es el pronóstico, les digo que hay que seguir adelante. Simplemente seguir adelante".

Los defensores de la seguridad de los coches tienen la esperanza de que la Ley de modernización de la seguridad de los respaldos de los asientos, que fue introducida en el Congreso pasado y que se reintrodujo esta primavera, acabe en una de las leyes de transporte que están siendo negociadas por los legisladores y el Presidente Joe Biden.

No es una prueba difícil

Actualmente, los respaldos de los asientos se evalúan al poner una cantidad determinada de peso en el asiento, y entonces se jala con un nivel determinado de fuerza que imita a un choque por detrás, señaló Levine.

"El problema es que pasar la prueba no es muy difícil", dijo Levine.

"Piense en todo lo que ha cambiado en nuestros coches en más de cinco décadas, desde la seguridad hasta el diseño y la tecnología, e incluso la cosmética, e imagínese que los estándares que determinan cómo funciona un asiento en un accidente no se han actualizado", continuó Levine. "Es realmente difícil de comprender".

La NHTSA dio esperanzas de que habría acción en julio de 2019, cuando publicó un informe técnico que modelaba el funcionamiento del asiento delantero durante los choques con impacto por detrás, anotó Levine, pero desde entonces no se ha hecho nada.

"Publicaron un trabajo en 2019 que indicaba una forma de resolverlo. En realidad le dieron un valor en dólares. Costaría menos de 4.63 dólares por nuevo asiento", señaló Levine.

Cathy Chase es presidenta de Advocates for Highway and Auto Safety.

"Tenemos soluciones a mano. Solo necesitamos que el Congreso le pida al Departamento de Transporte que lo haga", apuntó Chase.

"No hay que decirle al departamento que lo haga. Tiene su propia autoridad. Si lo eligiera, podría hacerlo hoy", continuó Chase. "No lo ha hecho, y por eso recurrimos al Congreso para que le diga a la agencia que lo haga".

Los Fraser esperan que, al hablar en público, y al animar a otros a hacer lo mismo, puedan forzar al Congreso, la NHTSA o la industria automovilística a actuar.

"Es probable que la industria automovilística se dé cuenta de que se trata de un problema que se debe solucionar, pero lamentablemente no ha tomado medidas para hacerlo", apuntó Fraser. "La NHTSA simplemente podría decir que tiene sentido y que deben hacerlo, pero hasta ahora no lo han hecho, así que ahora vamos por la ruta legislativa".

"Y no somos los únicos", añadió Fraser. "Muchísimas personas han tenido experiencias con esto. Tristemente, muchas no pudieron llevar a sus hijos a casa del hospital".

Un grupo de la industria automovilística, la Alianza para la Innovación Automotiva (Alliance for Automotive Innovation), no respondió a una solicitud de comentario.

Más información

El Centro de Seguridad de los Coches ofrece datos sobre las muertes de niños por los respaldos de los asientos, y aquí puede leer el informe técnico sobre la integridad del asiento delantero de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Michelle Fraser, Dallas, Texas; Cathy Chase, president, Advocates for Highway and Auto Safety; Jason Levine, executive director, Center for Auto Safety

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