La tasa de mortalidad por la cirrosis hepática alcohólica se triplica en dos décadas en EE. UU.

alcohol and your heart
Adobe Stock

LUNES, 20 de junio de 2022 (HealthDay News) -- Los estadounidenses quizá tengan un problema colectivo con la bebida, que la epidemia de obesidad empeora, sugiere una investigación reciente. El nuevo estudio encontró que las muertes por la cirrosis alcohólica se han multiplicado por más de tres en 20 años.

En 1999, la cirrosis alcohólica (una forma avanzada de enfermedad hepática relacionada con el alcohol) acabó con las vidas de poco más de 6,000 estadounidenses (una tasa de 3 por cada 100,000). En 2019, las muertes por la afección se habían disparado a casi 24,000 (una tasa de 11 por cada 100,000).

"La hipótesis es que las personas beben más y comienzan a una edad más temprana", señaló el investigador principal, el Dr. Charles Hennekens, Primer Profesor Sir Richard Doll y Asesor Académico Sénior del Decano del Colegio de Medicina Charles E. Schmidt de la Universidad del Atlántico de Florida, en Boca Ratón.

Pero podría haber otros factores incidentes, añadió Hennekens, entre ellos un aumento dramático en la obesidad y los estilos de vida más sedentarios.

"Esto conduce al hígado graso", apuntó Hennekens. "El mismo tipo de cosa que hace el alcohol. Mi hipótesis es que el motivo de que veamos más enfermedad hepática antes no es solo que las personas beban más, sino que están comiendo más y haciendo menos ejercicio, de forma que el daño en el hígado se está acelerando".

La obesidad y la falta de ejercicio también son la raíz de la epidemia de diabetes, y además de la enfermedad cardiaca, el accidente cerebrovascular y algunos tipos de cáncer. "Los factores de riesgo son los mismos", anotó.

Hennekens comentó que en cuanto al consumo de alcohol, las personas deben limitar la cantidad de alcohol que consumen a no más de dos copas al día para los hombres y no más de una para las mujeres.

Los médicos deben informar a los pacientes que los que consumen mucho alcohol tienen las tasas más altas de mortalidad tanto por la cirrosis como por la enfermedad cardiaca, añadió.

La cirrosis alcohólica explica un tercio de todos los trasplantes de hígado en Estados Unidos, anotaron los autores del estudio.

"Aunque los datos indican que los que consumen de una a dos copas al día tienen unos riesgos más bajos de enfermedad cardiovascular que los abstemios, también es verdad que la diferencia entre beber unas cantidades más pequeñas y más grandes de alcohol significa la diferencia entre prevenir y provocar la muerte prematura", enfatizó Hennekens.

En el estudio, Hennekens y sus colaboradores usaron datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. para observar las tendencias en la muerte por cirrosis alcohólica de 1999 a 2019.

Los investigadores encontraron que, durante esas dos décadas, hubo aumentos estadísticamente significativos en las muertes por cirrosis alcohólica en todos los grupos de edad de a partir de 25 años. El mayor aumento fue de siete veces entre los que tenían de 24 a 35 años, y el aumento más marcado se observó entre los que tenían de 65 a 74 años.

El informe se publicó en una edición reciente en línea de la revista American Journal of Medicine.

La Dra. Tiffany Wu, gastroenteróloga de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota, dijo que la enfermedad hepática asociada con el alcohol es una de las principales causas de muertes relacionadas con el hígado en Estados Unidos.

"La creciente prevalencia de un consumo de alcohol de alto riesgo y de trastorno por el uso de alcohol ha fomentado estas tendencias en el desarrollo de la enfermedad hepática crónica y sus complicaciones", aseguró. "Aunque hay tratamientos efectivos disponibles para el trastorno por el uso de alcohol, en la actualidad no se utilizan lo suficiente".

Entre las barreras se encuentran otras afecciones médicas, el estigma que rodea a la adicción y un acceso limitado a la atención, señaló Wu.

"Los modelos existentes de administración de la atención se han visto más restringidos debido a las dificultades relacionadas con la pandemia", añadió. "Hay una necesidad urgente de mejorar los métodos para identificar a los individuos con un riesgo alto de desarrollar la enfermedad, y también de utilizar las plataformas digitales y las tecnologías novedosas para personalizar el tratamiento y la prevención".

Más información

Aprenda más sobre la enfermedad del hígado en el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Charles Hennekens, MD, DrPH, First Sir Richard Doll Professor & Senior Academic Adviser to the Dean, Charles E. Schmidt College of Medicine, Florida Atlantic University, Boca Raton; Tiffany Wu, MD, gastroenterologist, Mayo Clinic, Rochester, Minn.; American Journal of Medicine, May 27, 2022, online

Consumer News in Spanish