Apenas 1 de cada 4 pacientes recibe rehabilitación tras un ataque cardiaco o una cirugía del corazón

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LUNES, 27 de junio de 2022 (HealthDay News) -- Los programas de ejercicio bajo supervisión médica le hacen mucho bien a los pacientes cardiacos, pero pocas personas de color participan en ellos, sin importar sus ingresos, encuentra una investigación reciente.

El estudio, de más de 100,000 pacientes de EE. UU., encontró que aunque todos eran elegibles para la rehabilitación cardiaca, solo una cuarta parte en realidad asistió. La inscripción fue particularmente baja entre los pacientes asiáticos, negros e hispanos, incluso los que tenían unos ingresos altos.

Los investigadores dijeron que las disparidades persistentes son "decepcionantes", sobre todo dado que la rehabilitación cardiaca puede tener importantes beneficios, entre ellos una vida más larga.

La rehabilitación cardiaca se considera un estándar de la atención de los pacientes que se recuperan de un ataque o de un procedimiento cardiacos, y para los que tienen ciertas afecciones crónicas, como la insuficiencia cardiaca y el dolor de pecho provocado por unas arterias cardiacas obstruidas.

El ejercicio supervisado es la base, pero los programas también ofrecen consejería sobre la dieta, dejar de fumar y los aspectos psicológicos de la enfermedad cardiaca, como la depresión y la ansiedad.

Pero, durante años, los estudios han mostrado que pocos pacientes elegibles en realidad se inscriben en la rehabilitación cardiaca.

El nuevo estudio, que se publicó en la edición del 22 de junio de la revista Journal of the American Heart Association, no es la excepción.

Encontró que de más de 107,000 pacientes elegibles, apenas alrededor de un 26 por ciento asistieron a al menos una sesión de rehabilitación cardiaca. Las tasas fueron particularmente bajas entre los pacientes asiáticos, negros e hispanos, que tuvieron entre un 19 y un 43 por ciento menos de probabilidades de asistir que los pacientes blancos.

Lo sorprendente, encontraron los investigadores, es que unos ingresos más altos no redujeron esa brecha. Las personas con más altos ingresos de todas las razas sí se inscribieron en la rehabilitación cardiaca con más frecuencia que los pacientes con unos ingresos bajos.

Pero, incluso entre aquellos cuyos ingresos familiares superaban los 100,000 dólares, las disparidades raciales persistieron. A ese nivel de ingresos, un 40 por ciento de los pacientes blancos asistieron, frente a entre un 27 y un 33 por ciento de las personas de color.

"Es decepcionante", lamentó el investigador principal, el Dr. Jared Magnani, profesor asociado de cardiología de la Universidad de Pittsburgh.

El estudio no puede mostrar por qué las disparidades son tan persistentes, pero es probable que haya muchos motivos, apuntó Magnani.

Los pacientes pueden enfrentarse a numerosos obstáculos para asistir a la rehabilitación cardiaca, que en general implica tres sesiones por semana durante 12 semanas. Tan solo el compromiso de tiempo, más la necesidad de un transporte fiable, puede ser demasiado para muchas personas, apuntó Magnani.

Y en algunas áreas del país, apuntó, quizá no haya un centro de rehabilitación cardiaca a una distancia de conducción razonable.

El Dr. Todd Brown, cardiólogo y profesor asociado de la Universidad de Alabama, en Birmingham, concurrió en que la rehabilitación cardiaca puede ser "demasiado que pedir" a los pacientes.

Además de la logística, dijo Brown, el dinero puede ser un problema incluso para las personas con seguro, porque algunos planes requieren unos copagos sustanciales.

Con todos estos obstáculos, los pacientes necesitan mucha motivación para asistir, pero quizá no siempre comprendan todos los beneficios de la rehabilitación cardiaca, planteó Brown.

Muchos pacientes reciben información al respecto mientras están en el hospital, recuperándose de un ataque cardiaco o un procedimiento cardiaco.

"Si está en el hospital, lo están bombardeando de información", dijo Brown. "Pienso que es abrumador para la mayoría de los pacientes".

Especuló que la comunicación podría también ser un factor en las disparidades raciales en la atención cardiaca. "No estamos transmitiendo la información de una forma culturalmente adecuada", aseguró Brown.

Un mensaje clave para los pacientes es que la rehabilitación cardiaca puede "ayudarlo a vivir más, a sentirse mejor y a mantenerlo fuera del hospital", dijo.

"Muchos pacientes piensan que es solo ejercicio, y que lo pueden hacer por su cuenta", anotó Brown. Pero apuntó que se trata de la supervisión, y la ayuda con el estilo de vida y la salud mental, lo que hace que la rehabilitación cardiaca sea efectiva.

Asegurarse de que los pacientes comprendan los beneficios de la rehabilitación cardiaca es clave, concurrió la Dra. Karen Aspry, miembro del Grupo de Trabajo de Rehabilitación Cardiaca para la Prevención del Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology).

Pero añadió que hay que resolver las barreras prácticas. Una forma podría ser hacer que los centros de rehabilitación cardiaca se parezcan más a un gimnasio, con unos horarios más largos y oportunidades para que las personas hagan ejercicio por su cuenta en lugar de en una clase, planteó Aspry.

En cuanto a otras soluciones, Brown comentó que una rehabilitación cardiaca a domicilio podría ser una. Durante la pandemia, las normas de Medicare cambiaron para permitir el reembolso de la rehabilitación cardiaca administrada en línea.

Pero este cambio no fue permanente. Mantenerlo, y hacer que haya opciones en línea disponibles para los pacientes con seguro privado, podría mejorar el acceso, señaló Brown.

También hay un proyecto de ley ante el Congreso que autorizaría a otros profesionales médicos, como los auxiliares médicos y los enfermeros practicantes, a supervisar la rehabilitación cardiaca. Ahora mismo, señaló Brown, un médico tiene que estar presente cuando los pacientes están haciendo ejercicio, lo que limita el horario y la ubicación de los programas.

"Necesitamos que el sistema de atención de la salud evolucione", apuntó Brown, "para ayudarnos a hacer que la rehabilitación cardiaca esté más centrada en el paciente y sea más accesible".

Aspry se mostró de acuerdo en que la rehabilitación cardiaca a domicilio tiene el potencial de ayudar. "Pero hay que lograr que los pagadores la reembolsen", añadió.

Más información

La Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) ofrece más información sobre la rehabilitación cardiaca.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Jared Magnani, MD, MSc, associate professor, cardiology, Center for Research on Health Care, University of Pittsburgh.; Karen Aspry, MD, member, Prevention Cardiac Rehab Workgroup, American College of Cardiology, Washington, D.C.; Todd Brown, MD, associate professor, medicine, University of Alabama at Birmingham School of Medicine; Journal of the American Heart Association, June 22, 2022, online

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