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La reducción en la esperanza de vida por la COVID es mucho peor entre los estadounidenses negros e hispanos

La reducción en la esperanza de vida por la COVID es mucho peor entre los estadounidenses negros e hispanos

JUEVES, 24 de junio de 2021 (HealthDay News) -- La pandemia de COVID-19 ha asestado un golpe significativo a la esperanza de vida en Estados Unidos, señalan los investigadores.

En general, la esperanza de vida estadounidense se redujo en poco más de un año en 2020. Pero los investigadores encontraron que la pandemia afectó incluso más a los grupos minoritarios, robándoles más de tres años de esperanza de vida a los hispanos y casi dos años a los negros.

Los números "ofrecen una espantosa perspectiva de lo realmente devastadora que fue la pandemia", comentó el Dr. Georges Benjamin, director ejecutivo de la Asociación Americana de Salud Pública (American Public Health Association), en Washington, D.C.

Theresa Andrasfay, autora principal del nuevo estudio, afirmó que las grandes pérdidas en la esperanza de vida en las comunidades minoritarias reflejan las edades más tempranas a las que los estadounidenses negros e hispanos fallecieron de la COVID-19.

"Es probable que se deba a una mayor exposición a través del trabajo y la situación de vivienda, además de unas tasas más altas de afecciones de la salud asociadas con una COVID-19 más grave", apuntó.

En general, la COVID-19 redujo la esperanza de vida en EE. UU. en 2020 en 1.31 años, de 78.74 años a 77.43 años.

En comparación con las personas blancas, cuya esperanza de vida se redujo en 0.94 años, la pérdida fue tres veces más alta entre las personas hispanas (3.03 años) y el doble de alta entre los afroamericanos (1.90 años).

En el estudio, Andrasfay y Noreen Goldman, profesora de demografía y asuntos públicos de la Universidad de Princeton, calcularon la esperanza de vida basándose en casi 380,900 muertes por la COVID-19 entre el 1 de febrero y el 3 de octubre de 2020.

Había disponibles datos sobre la raza y la etnia de más de un 99 por ciento de esas muertes, entre ellas de poco más de 230,000 personas blancas, 60,400 personas negras y 69,000 individuos hispanos.

"Aunque es demasiado pronto para estimar la esperanza de vida de 2021, las muertes que ocurrieron en tan solo los tres primeros meses ya indican que 2021 tendrá una esperanza de vida reducida en comparación con los niveles anteriores a la pandemia, y unas disparidades raciales y étnicas sustanciales que persistirán en esas reducciones", advirtió Andrasfay. "El impacto definitivo de la COVID-19 en la esperanza de vida de EE. UU. dependerá de si hay una vacunación suficiente y equitativa".

Benjamin, que revisó los hallazgos, dijo que los afroamericanos y los individuos hispanos fueron los más afectados debido a que muchos se consideraron trabajadores esenciales, y no tuvieron la opción de trabajar desde casa. Anotó que muchos de los mismos trabajadores no tienen licencia paga por enfermedad ni acceso a una atención de calidad.

Las personas pobres también viven en vecindarios hacinados y en hogares con múltiples generaciones, donde la enfermedad puede propagarse con facilidad, apuntó Benjamin. Y añadió que, como si esto no fuera suficiente, estas mismas personas son más propensas a sufrir de afecciones crónicas y a morir antes.

"Parte de esto se debe a la desigualdad en los ingresos, parte al racismo estructural y parte a la información falsa que se dirigió a esas comunidades", agregó.

Benjamin está convencido de que gran parte del daño podría haberse prevenido.

"La tragedia real de esto es que muchas de las cosas realmente malas que sucedieron eran prevenibles, pero sucedieron debido a la falta de inversión temprana en un sistema de salud pública, la falta de un esfuerzo de alcance adecuado en estas comunidades con el riesgo más alto en un momento temprano, tanto para las pruebas como ahora para las vacunaciones", lamentó Benjamin.

Justin Feldman, miembro de derechos de salud y humanos de la Universidad de Harvard, en Boston, dijo que la pandemia ha puesto en evidencia a unos fracasos críticos en las políticas públicas.

"No todo el mundo ha experimentado la misma pandemia", aseguró. "Las personas de color tienen unas tasas más altas de mortalidad, a unas edades más tempranas, y esto ha sido simplemente un fracaso increíble a nivel del gobierno federal y estatal".

Y Feldman no se siente optimista de que la próxima pandemia sea distinta.

"No creo que se haya aprendido la lección", señaló. "Solo hay que ver las políticas federales y estatales, donde grandes partes de las poblaciones de color no se han vacunado, al menos en parte debido a cuestiones de acceso y de quién recibe tiempo libre pago para vacunarse y recuperarse de los efectos secundarios".

Lo que parece que las personas han aprendido, afirmó, es que tenemos que vivir con pandemias.

"Este concepto de aprender a vivir con el virus... los comentaristas han dicho que podemos, en esencia, vivir con el número de muertes que vemos cada año por la gripe y la COVID", dijo Feldman. "Habrá docenas de miles de muertes al año, y es probable que se sigan concentrando en las personas de color".

La investigación aparece en la edición en línea del 24 de junio de la revista JAMA Network Open.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre la esperanza de vida en Estados Unidos.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Theresa Andrasfay, PhD, postdoctoral scholar, Leonard Davis School of Gerontology, University of Southern California, Los Angeles; Justin Feldman, ScD, health and human rights fellow, François-Xavier Bagnoud Center for Health and Human Rights, Harvard University, Boston; Georges Benjamin, MD, executive director, American Public Health Association, Washington, D.C.; JAMA Network Open, June 24, 2021, online

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