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LUNES, 6 de junio de 2022 (HealthDay News) -- La diabetes aumenta las probabilidades de que una infección con la COVID-19 sea grave, y las personas con diabetes quizá tengan hasta cuatro veces más probabilidades de desarrollar síntomas de larga duración, sugiere una investigación reciente.

"Aunque se necesitan más datos, algunos estudios tempranos sugieren que la diabetes podría ser un factor de riesgo de la COVID prolongada, y por tanto se podría recomendar una monitorización cuidadosa del desarrollo de la COVID prolongada en las personas con diabetes", comentó la autora del estudio, Jessica Harding, profesora asistente de epidemiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Emory, en Atlanta.

Los síntomas de la COVID prolongada abarcan desde fatiga, falta de aliento y tos hasta lagunas mentales, mareo y cambios en el gusto o el olfato. Estos síntomas podrían ser intermitentes o persistentes, y pueden durar meses tras la infección inicial con la COVID, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

La forma exacta en que la diabetes puede aumentar el riesgo de COVID prolongada no se comprende del todo, pero existen teorías.

"La diabetes es una enfermedad crónica acompañada de inflamación", aseguró el Dr. Len Horovitz, un pulmonólogo del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York, que no participó en el estudio. "Cualquier cosa que amplifique el estado inflamatorio podría conducir a una inflamación incesante o COVID prolongada".

En el nuevo estudio, Harding y sus colegas examinaron estudios que observaron los síntomas de COVID prolongada en personas con y sin diabetes. En total, un 43 por ciento de los siete estudio incluidos en el nuevo análisis identificaron a la diabetes como un potente factor de riesgo de la COVID prolongada.

Esta no es la última palabra sobre el tema, porque los estudios incluidos en el nuevo análisis incluyeron a muchos grupos distintos de personas, grupos de síntomas y tenían múltiples periodos de seguimiento, lo que hace que sacar una conclusión firme sea difícil, señaló Harding.

"Las vacunas, los refuerzos y las máscaras son la mejor prevención contra la infección inicial con la COVID-19", apuntó. "Sin embargo, si se infecta, quizá sea aconsejable [que alguien con diabetes] vigile de forma regular los niveles de glucosa, y se adhiera a los agentes recetados para reducir la glucosa cuando sea adecuado, para reducir y gestionar el riesgo de COVID prolongada".

Los hallazgos se presentaron el domingo en una reunión de la Sociedad Americana de la Diabetes (American Diabetes Association), en Nueva Orleáns. Los hallazgos presentados en reuniones médicas se consideran preliminares hasta que se publican en una revista revisada por profesionales.

Unos expertos independientes que reaccionaron a los hallazgos se muestran de acuerdo en que las personas con diabetes deben duplicar sus esfuerzos por mantenerse sanas durante esta pandemia en curso.

"Tener diabetes y COVID-19 podría ser un riesgo de experimentar las consecuencias negativas a largo plazo de la COVID-19", advirtió Marlon Pragnell, vicepresidente de investigación y ciencia de la Asociación Americana de la Diabetes. "Las personas con diabetes quizá tengan una enfermedad más grave que se podría manifestar durante un periodo más largo".

El mensaje está claro: "Vacúnese", enfatizó Pragnell. "Quizá contraiga una COVID-19 postvacunación, pero hay menos informes de COVID prolongada entre las personas vacunadas".

Es igual de importante mantener su azúcar en la sangre bajo control si tiene diabetes.

"Mientras peor está su diabetes cuando contraiga la COVID-19, peores serán sus resultados", apuntó Pragnell.

Comer una dieta saludable, hacer ejercicio con regularidad y mantener un peso normal son esenciales para gestionar la diabetes y permanecer sano, anotó.

La Dra. Eunice Yu, directora médica de Atención de Recuperación de la COVID-19 de Henry Ford Health, en Detroit, se mostró de acuerdo.

"Todavía estamos aprendiendo los mecanismos subyacentes de la COVID prolongada, lo que nos ayudará a comprender mejor por qué los pacientes con diabetes parecen ser más susceptibles", observó.

Si se contagia de COVID y tiene diabetes, monitorice su azúcar en la sangre con más cuidado durante un par de meses tras la infección, ya que la diabetes también podría ser más grave tras la COVID, sugirió Yu.

"Un buen descanso, el ejercicio regular y comer una dieta saludable puede prevenir el daño continuo y ayudar a eliminar el virus", apuntó.

Si los síntomas de COVID-19 no mejoran o aparecen síntomas nuevos, consulte al médico para que le haga una evaluación, añadió Yu.

"Las personas mejoran", enfatizó. "No tenemos una panacea, pero sí tenemos formas de ayudar a las personas con COVID prolongada".

Más información

La Asociación Americana de la Diabetes ofrece más información sobre cómo la COVID-19 afecta a las personas con diabetes.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Jessica Harding, PhD, assistant professor, Emory University School of Medicine, Atlanta; Len Horovitz, MD, pulmonologist, Lenox Hill Hospital, New York City; Marlon Pragnell, PhD, vice president, research and science, American Diabetes Association; Eunice Yu, MD, medical director, COVID-19 Recovery Care, Henry Ford Health, Detroit; American Diabetes Association meeting, New Orleans, presentation, June 5, 2022

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