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¿Después de un cáncer de vejiga, se puede conservar la vejiga?

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LUNES, 7 de junio de 2021 (HealthDay News) --Tras ser diagnosticado con un cáncer de vejiga, algunos pacientes se enfrentan una decisión casi imposible: que le extirpen la vejiga, o arriesgarse sabiendo que es más probable que el cáncer se propague si la vejiga permanece intacta.

Pero, ¿y si hay otra forma?

Para David Cabelis, de 68 años, la decisión fue más directa que para la mayoría, ya que tuvo una oportunidad única de participar en un ensayo clínico que evaluó una combinación de quimioterapia e inmunoterapia como reemplazo potencial de la extirpación de la vejiga.

Más de dos años tras el inicio del ensayo, Cabelis forma parte de un pequeño grupo de pacientes en quienes el tratamiento experimental tuvo éxito. Actualmente, Cabelis vive libre de cáncer, y tiene su vejiga.

Aunque el ensayo está en curso, hasta ahora los resultados parecen promisorios, lo que sugiere que algunas personas con un cáncer de vejiga en esta etapa podrían evitar la extirpación de la vejiga en el futuro con unos buenos resultados.

La extirpación quirúrgica de la vejiga, o cistectomía, es parte del régimen de tratamiento estándar de las personas con un cáncer de vejiga que ha invadido el músculo, cuando las células de cáncer se han desarrollado en las capas más profundas de la vejiga, donde pueden propagarse con rapidez más allá de la vejiga. Más o menos 1 de cada 4 personas recibe el diagnóstico en esta etapa.

Pero, tras la extirpación de la vejiga, la tasa de curación dista mucho de ser perfecta.

"Sabemos que incluso cuando los pacientes se someten a la extirpación quirúrgica de la vejiga debido a un cáncer que ha invadido el músculo, el riesgo de una recurrencia metastásica es de alrededor de un 50 por ciento", señaló el Dr. Matthew Galsky, un investigador del ensayo. Galsky es codirector del Centro de Excelencia en el Cáncer de Vejiga del Instituto Oncológico Tisch del Sistema de Salud Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

Por supuesto, la idea de perder la vejiga es desmoralizante. La orina debe seguir saliendo del cuerpo de alguna forma, sin la vejiga. Una opción es un conducto ileal, que permite que la orina fluya a través de un tubo hecho de tejido intestinal. El tubo se conecta con una pequeña apertura en el abdomen, y la orina se recoge en una bolsa externa.

Otros pacientes pueden recibir una "neovejiga", que replica la función de la vejiga original. En la mejor de las situaciones, una neovejiga puede imitar una función urinaria razonablemente normal, pero a veces no funcionan de forma adecuada, o produce complicaciones, según el Dr. Jonathan Rosenberg, jefe del servicio de cáncer de vejiga del Centro Oncológico Conmemorativo Sloan Kettering, en la ciudad de Nueva York.

Evitar el trauma de perder la vejiga

"Un respetado urólogo que conozco dijo una vez que 'la mejor vejiga es con la que nacemos, y si se puede mantener, sería magnífico'", comentó Rosenberg.

Cabelis, originario de Grecia, ha vivido en Estados Unidos, conduciendo un taxi en la ciudad de Nueva York, durante más de tres décadas.

En mayo de 2017, tras ver sangre en su orina y visitar la sala de emergencias, le remitieron a un médico en Mount Sinai. Allí, se enteró que tenía un cáncer de vejiga que había invadido el músculo, y le dieron dos opciones: extirparle la vejiga o que se inscribiera en un ensayo clínico.

"Me preguntaron si deseaba que me extirparan la vejiga o pasar por un ciclo de tratamientos en un ensayo clínico", recuerda Cabelis. "Les dije que no quería tener una media vida. Quería tener una vida completa, así que me encantaría participar en el ensayo y que no me extirparan la vejiga".

El ensayo clínico comenzó en 2018, y es el primero en administrar a los pacientes con un cáncer de vejiga que ha invadido el músculo una combinación de quimioterapia e inmunoterapia como tratamiento inicial. En general, estos cánceres son tratados solo con quimioterapia, seguida de una cirugía para sacar la vejiga.

La adición de la inmunoterapia y la idea de quizá no tener que extirpar la vejiga es novedosa.

El ensayo incluyó a 76 pacientes a quienes se administraron cuatro ciclos de quimioterapia con una dosis de nivolumab, un medicamento de inmunoterapia, en el primer día de cada ciclo. Tras tres meses de tratamiento, los pacientes se sometieron a rigurosas pruebas para evaluar cómo su cáncer había respondido al tratamiento.

De los 64 pacientes con cáncer de los cuales hay datos disponibles actualmente, 31 pacientes parecían estar libres del cáncer al final de los tres meses. Pudieron continuar con el tratamiento, y recibieron cuatro meses más de inmunoterapia sola.

A los otros 33 pacientes, que no parecieron experimentar un beneficio con el tratamiento experimental, según varias pruebas, se les recomendó la extirpación inmediata de la vejiga.

Hasta ahora, los resultados parecen promisorios. Hasta la fecha, ninguno de los 31 pacientes que respondieron bien a la terapia han fallecido de causas relacionadas con el cáncer, y el cáncer se ha propagado solo en un paciente. "De los 18 pacientes de los que tenemos un seguimiento de más de un año, 12 de los 18 no han tenido una recurrencia y su vejiga está intacta", afirmó Galsky.

Los hallazgos fueron presentados en línea en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (American Society of Clinical Oncology), del 4 al 6 de junio. Las investigaciones presentadas en reuniones se deben considerar preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

Antes de cambiar la práctica, se necesitan resultados a más largo plazo

Pero se necesita más investigación para que este método se convierta en una práctica aceptada en el futuro.

"Lo más importante serán los resultados a largo plazo", señaló Galsky. "¿Los pacientes de verdad se curan sin extirpar sus vejigas? La prueba del tiempo nos lo dirá de forma definitiva. Esto no está listo para el protagonismo, hasta que tengamos un seguimiento más largo".

Rosenberg, que no participó en el ensayo, se mostró de acuerdo. "Creo que los datos de supervivencia a un año se ven bastante bien, pero es solo un año", indicó.

Según Rosenberg, también está la pregunta de si la quimioterapia sola, que ya es parte del tratamiento estándar de este cáncer, ofrecería los mismos resultados positivos.

"Es muy difícil separar el efecto de la inmunoterapia del de la quimioterapia", dijo. "La inmunoterapia quizá sea el factor clave, pero creo que los datos todavía no lo respaldan de forma concluyente".

Otro problema es que este método solo parece funcionar en un subconjunto específico de pacientes.

Según Galsky, tras la quimioterapia, cuando se extirpan las vejigas de los pacientes, se encuentra que alrededor de un 30 por ciento de las vejigas están completamente libres de cáncer.

"El problema de este método es obvio", apuntó Galsky. "Extirpamos las vejigas de los pacientes tras la quimioterapia, y les decimos que tenemos buenas noticias, que la vejiga no tiene cáncer, que su pronóstico es muy bueno, y nos miran como si estuviéramos locos. Les acaban de extirpar la vejiga, y en la vejiga no hay cáncer".

En un futuro, la esperanza es que Galsky y otros médicos del campo sepan identificar cuáles pacientes quizá no tengan que someterse a la extirpación de la vejiga.

"Si supiéramos en cuáles pacientes el cáncer se ha eliminado de la vejiga por adelantado, podríamos potencialmente cambiar el paradigma del tratamiento y mejorar tanto la longevidad como la calidad de vida de los pacientes con un cáncer de vejiga que ha invadido el músculo", planteó Galsky.

"La hipótesis subyacente de este ensayo y otros es que hay pacientes que obtienen un tremendo beneficio de esta terapia sistémica, y que hay personas que no", añadió Rosenberg. "La idea sería encontrar a los pacientes que han recibido un tremendo beneficio de la quimioterapia o la inmunoterapia, y en los que no, en lugar de pasar tres o cuatro meses recibiendo quimioterapia, la esperanza es hacerles la cirugía antes o probar otras formas de tratarlos que les ofrezcan esas tasas altas de curación".

Más información

El Instituto Nacional del Cáncer de EE. UU. tiene más información sobre el cáncer de vejiga.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: David Cabelis, New York City; Matthew Galsky, MD, acting chief, hematology and medical oncology, co-director, Center of Excellence for Bladder Cancer, The Tisch Cancer Institute, Mount Sinai Health System, New York City; Jonathan Rosenberg, MD, chief, genitourinary medical oncology service, Memorial Sloan Kettering Cancer Center, New York City; American Society of Clinical Oncology, virtual annual meeting, June 4-6, 2021

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