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MIÉRCOLES, 20 de julio de 2022 (HealthDay News) -- Con frecuencia, el cáncer de páncreas tiene un pronóstico lúgubre, pero un nuevo estudio encuentra que realizar pruebas de detección a las personas con un riesgo alto puede encontrar la enfermedad temprana y alargar vidas.

Investigadores de ocho centros médicos de EE. UU. encontraron que las pruebas de detección anuales ofrecieron resultados a los pacientes con un riesgo alto de cáncer de páncreas debido a la genética. Entre los diagnosticados con el cáncer mediante las pruebas de detección, la mayoría se encontraron en una etapa temprana, y más de un 70 por ciento seguían con vida cinco años después.

Se trata de un logro significativo, afirmaron los investigadores, en una enfermedad tan letal como el cáncer de páncreas. Incluso con algunos avances en el tratamiento en los últimos años, apenas alrededor de un 10 por ciento de los pacientes sobreviven cinco años.

Esto se debe en gran medida a que es difícil detectar el cáncer de páncreas temprano, y la mayoría de personas reciben un diagnóstico solo tras la propagación de la enfermedad. A diferencia de algunos otros tipos de cáncer, no hay una prueba que se pueda utilizar para evaluar de forma rutinaria los tumores de páncreas en las personas sin síntomas.

Pero, durante más de 20 años, los investigadores de la Universidad Johns Hopkins han estudiado formas de evaluar a las personas que tienen un riesgo alto. Esto incluye a los individuos que portan mutaciones genéticas que aumentan la susceptibilidad al cáncer de páncreas, y los que tienen un potente historial familiar de la enfermedad.

La detección implica pruebas de imágenes anuales, ya sea IRM o ultrasonidos endoscópicos, para buscar las señales tempranas del cáncer.

"Hemos estado desarrollando estos datos de forma incremental durante muchos años", aseguró el investigador sénior, el Dr. Michael Goggins, profesor de investigación en cáncer de páncreas de la Johns Hopkins.

Los últimos hallazgos se publicaron en una edición reciente de la revista Journal of Clinical Oncology. Confirman que las pruebas de detección pueden con frecuencia encontrar el cáncer de páncreas en sus etapas más tempranas. Y cuando esto sucede, los pacientes pueden vivir muchos años más.

"Si le diagnostican un cáncer de páncreas en etapa 1 mediante las pruebas de detección, el resultado es dramáticamente distinto", enfatizó Goggins.

Ahora mismo, las pruebas de detección para las personas con un riesgo alto se realizan en programas de investigación en ciertos centros médicos grandes. Pero, en el futuro, Goggins planteó que "sin duda esto se debe implementar de forma amplia".

Los nuevos hallazgos se basan, en parte, en casi 1,500 pacientes que se inscribieron en programas de pruebas de detección en el Hopkins o en uno de siete centros médicos distintos a partir de 2014. Casi la mitad portaban mutaciones genéticas vinculadas con el cáncer de páncreas. Los demás no portaban mutaciones genéticas conocidas, pero tenían un fuerte historial familiar de la enfermedad, que con la mayor frecuencia había afectado a dos o más parientes de primer grado (uno de los padres, un hermano o un hijo), o a un pariente de primer grado y a al menos un pariente de segundo grado. (Entre los parientes de segundo grado se encuentran los tíos, los abuelos, los nietos y los medio hermanos).

De este grupo, nueve fueron diagnosticados con un cáncer de páncreas a través de las pruebas de detección. Siete de estos nueves estaban en la etapa 1, en que el tumor se confina al páncreas y puede potencialmente curarse con cirugía.

Para obtener una imagen de la supervivencia a largo plazo, el equipo de Goggins añadió los hallazgos de pacientes adicionales que habían estado en estudios anteriores de pruebas de detección de la Hopkins, desde 1998.

En total, había 19 pacientes con un cáncer de páncreas encontrado mediante las pruebas de detección. La mayoría de esos pacientes, un 73 por ciento, seguían con vida cinco años más tarde, y su mediana de supervivencia fue de poco menos de 10 años, lo que significa que la mitad vivieron más y la mitad murieron antes.

Esto es un marcado contraste respecto a los pocos pacientes diagnosticados con un cáncer de páncreas tras salirse de las pruebas de detección regulares: la mayoría tenían un cáncer avanzado, y su mediana de supervivencia fue de apenas 1.5 años.

"Estos resultados con las pruebas de detección son mucho mejores que los usuales", aseguró la Dra. Dana Cardin, una oncóloga que trata el cáncer de páncreas en el Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt, en Nashville, Tennessee.

Cardin, que no participó en la investigación, afirmó que era un trabajo importante, pero también señaló que hacer que las pruebas de detección estén disponibles de manera generalizada, incluso para las personas con un riesgo alto, plantea desafíos.

Hay que tomar en cuenta la logística: por ejemplo, el ultrasonido endoscópico no se realiza en todas partes, anotó Cardin, e interpretar las imágenes captadas durante la prueba requiere experiencia. Dijo que, para los pacientes, años de pruebas anuales pueden ser onerosos, con "problemas tanto de costo como de ansiedad".

También existe la cuestión más general de la rentabilidad, apuntó Cardin. El cáncer de páncreas es relativamente raro, y conforma apenas un 3 por ciento de todos los cánceres en Estados Unidos, según la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society). E incluso en este grupo de alto riesgo, el número de caso que se detectó fue pequeño, con una tasa de 5 por cada 1,000 pacientes cada año.

Además, las pruebas de detección en sí no están libres de riesgo. En este estudio, hubo cinco pacientes que se sometieron a una cirugía después de que las imágenes mostraran lesiones sospechosas, solo para que les dijeran que los tumores no eran cancerosos.

Esa cirugía, dijo Goggins, "no es trivial".

Los temas de a quién hacer pruebas de detección para el cáncer de páncreas, cómo hacerlas y en qué momento "son de verdad difíciles", apuntó Cardin.

"Por esto necesitamos investigaciones rigurosas, como esta", añadió.

En cuanto a las personas con un riesgo promedio de cáncer de páncreas, no hay un examen disponible para la detección de rutina. Cualquier prueba de este tipo, anotó Cardin, debería tener una alta precisión, y ser lo suficientemente sencilla y barata para realizarse fuera de los centros médicos expertos.

Más información

La Red de Acción del Cáncer de Páncreas (Pancreatic Cancer Action Network), ofrece recursos para los pacientes.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Michael Goggins, MD, professor, pancreatic cancer research, and director, Pancreatic Cancer Early Detection Laboratory, Johns Hopkins Medicine, Baltimore; Dana B. Cardin, MD, associate professor, medicine, Vanderbilt University Medical Center, Nashville, Tenn.; Journal of Clinical Oncology, June 15, 2022, online

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