¿Desea vivir más? El ejercicio es clave, confirma un estudio

Group of elderly senior people practicing Tai chi class in age care gym facilities.
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MARTES, 26 de julio de 2022 (HealthDay News) -- Las personas de mediana edad podrían añadirle años a su vida si tan solo se paran del sofá y salen a caminar cada día, aunque hacer incluso más no estaría mal, sugiere un nuevo estudio de gran tamaño.

Los investigadores dieron seguimiento a más de 100,000 estadounidenses durante décadas, y encontraron lo que muchos han mostrado antes: las personas que hacen todo el ejercicio que los expertos en salud recomiendan tienden a vivir más tiempo.

Según esas recomendaciones, los adultos deben esforzarse por hacer un ejercicio moderado durante 150 a 300 minutos por semana, mediante actividades como caminar a buen paso. La otra opción es realizar actividades más intensas, por ejemplo trotar o andar a bicicleta a ritmo rápido, durante 75 a 150 minutos cada semana.

En este estudio, las personas de mediana edad que alcanzaron estas metas tenían alrededor de un 20 por ciento menos de probabilidades de fallecer en los 30 años posteriores.

Pero aunque llegar a estas metas fue bueno, encontró el estudio, superarlas fue un poco mejor.

Las personas que realizaban de forma regular entre dos y cuatro veces la cantidad recomendada de ejercicio (moderado o vigoroso) eliminaron unos cuantos puntos de porcentaje más de su riesgo de fallecer durante el periodo del estudio.

Los expertos enfatizaron que lo más importante es moverse con regularidad, ya que unas cantidades factibles de actividad son mejor que nada.

"La mayoría de las personas, en particular las personas que realizan la actividad suficiente, pueden obtener unos beneficios significativos para la salud al realizar los niveles de ejercicio que se recomiendan ahora", señaló el investigador principal, Dong Hoon Lee.

Sin embargo, para obtener el "beneficio máximo" en términos de la longevidad, es buena idea pasar más tiempo siendo activo, planteó Lee, asociado de investigación de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard, en Boston.

Los hallazgos, que se publicaron en la edición del 25 de julio de la revista Circulation, se basan en más de 100,000 profesionales de la salud de EE. UU. que participaron en dos estudios de larga duración sobre la salud. Cuando comenzaron en la década de los 1980, los participantes completaron cuestionarios sobre sus hábitos de estilo de vida e historiales médicos, y luego los repitieron cada dos años.

Durante los próximos 30 años, poco menos de 47,600 participantes fallecieron. El riesgo fue más bajo entre las personas que habían tenido una actividad regular con el tiempo, incluso cuando se tomaron en cuenta factores como el peso corporal, los hábitos dietéticos y el tabaquismo.

Las personas que realizaban las cantidades recomendadas de ejercicio tenían entre un 25 y un 31 por ciento menos de probabilidades de morir de enfermedad cardiaca o accidente cerebrovascular (ACV), en comparación con sus pares sedentarios. Su riesgo de muerte por causas no cardiovasculares también se redujo, entre un 15 y un 20 por ciento.

Los beneficios de longevidad fueron algo mayores entre las personas que hacían ejercicio que superaban las cantidades recomendadas entre dos y cuatro veces.

Entre las personas que hacían un ejercicio vigoroso durante entre 150 y 300 minutos por semana, el riesgo de muerte por cualquier causa fue alrededor un 22 por ciento más bajo, frente a los participantes sedentarios. Unas dosis más altas de ejercicio moderado también ayudaron: las personas que hacían de 300 a 600 minutos por semana redujeron su riesgo de muerte por cualquier causa en hasta un 31 por ciento.

Aun así, los hallazgos sugieren que las personas se benefician al máximo cuando pasan de ser sedentarias a cumplir con las metas de ejercicio recomendadas.

"Les digo a mis pacientes que hacer algo siempre es mejor que no hacer nada", comentó la Dra. Erin Michos, directora asociada de cardiología preventiva de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore.

Michos, que no participó en el estudio, afirmó que las personas deben encontrar actividades que disfruten, para que moverse se convierta en un hábito a largo plazo.

También enfatizó que los nuevos hallazgos no significan que tengan que salir a correr cada día, una idea desalentadora para muchos. Cualquier movimiento a lo largo del día (caminar, subir las escaleras, hacer las tareas del hogar) cuenta como actividad física, apuntó Michos.

"Si ya realiza la cantidad recomendada de ejercicio, quizá se beneficie de hacer un poco más", añadió Michos.

Pero anotó que un 50 por ciento de los estadounidenses no llegan a esas metas.

La actividad física regular tiene numerosos beneficios para la salud, aseguró Donna Arnett, expresidenta de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association), y profesora del Colegio de Salud Pública de la Universidad de Kentucky.

Puede ayudar a reducir la presión arterial, mejorar el colesterol HDL (el "bueno"), controlar los niveles de azúcar en la sangre y mejorar el funcionamiento de los vasos sanguíneos, por nombrar algunos, dijo Arnett.

Algunas personas comienzan a hacer ejercicio con la esperanza de perder peso, pero Arnett observó que los cambios en la dieta son la principal clave para perder peso, aunque el ejercicio ayuda a no recuperar cualquier peso que se pierda. La buena noticia es que las personas de cualquier peso pueden obtener los beneficios del ejercicio, enfatizó Arnett.

Ella y Michos apuntaron a otro hallazgo del estudio: las personas que hacían la mayor cantidad de ejercicio (que superaban los 600 minutos de actividad moderada o los 300 minutos de ejercicio vigoroso por semana) no experimentaron ninguna mejora en la longevidad, en comparación con las personas que eran relativamente menos activas. Pero tampoco hubo evidencias de que les hiciera daño.

Michos, que corre maratones, afirmó que esto es tranquilizador, porque ha habido ciertas preocupaciones de que el ejercicio de alta intensidad a largo plazo pudiera plantear riesgos cardiacos.

"Pero para la mayoría de los estadounidenses, el problema es que están haciendo muy poco ejercicio, no demasiado", anotó.

Más información

La Asociación Americana del Corazón ofrece consejos sobre la actividad física.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Dong Hoon Lee, ScD, MS, research associate, Department of Nutrition, Harvard T.H. Chan School of Public Health, Boston; Donna Arnett, PhD, MSPH, BSN, past president, American Heart Association, and professor, department of epidemiology, University of Kentucky College of Public Health, Lexington; Erin Michos, MD, MPH, associate professor, medicine, and associate director, preventive cardiology, Johns Hopkins School of Medicine, Baltimore; Circulation, July 25, 2022, online

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