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Unos nuevos datos detallan los peligros de la variante Delta, incluso para los vacunados

coronavirus

VIERNES, 30 de julio de 2021 (HealthDay News) -- Un nuevo documento interno del gobierno afirma que la variante Delta parece provocar una enfermedad más grave que las variantes anteriores del coronavirus, y que se propaga con la misma facilidad que la varicela.

Al exponer las evidencias de que esta variante parece ser la más peligrosa hasta ahora, el documento insta a las autoridades de salud a que "reconozcan que la guerra ha cambiado", informó el Washington Post.

El documento, que se compartió con funcionarios de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., revela que la agencia sabe que debe poner al día su mensaje de salud pública para enfatizar que la vacunación es la mejor defensa contra una variante que es tan contagiosa que actúa casi como un virus nuevo, y que se propaga más rápido que el ébola y el resfriado común, reportó el Post.

Cita una combinación de datos recién obtenidos y sin publicar de las investigaciones sobre el brote, y estudios independientes que muestran que los individuos vacunados que se infectan con la variante Delta quizá puedan transmitir el virus con igual facilidad que los que no están vacunados. Las personas vacunadas que se infectan con la Delta tienen unas cargas virales semejantes a las que no están vacunadas y se infectan con la variante, según el Post.

"Cuando acabé de leerlo, estaba mucho más preocupado que antes de leerlo", aseguró al Post Robert Wachter, presidente del departamento de medicina de la Universidad de California, en San Francisco.

Los científicos de los CDC estaban tan alarmados que la agencia cambió las directrices sobre las máscaras para las personas vacunadas a principios de semana, incluso antes de publicar los datos, señaló el periódico.

Los datos citados en el documento motivaron la modificación de las recomendaciones, que piden que las personas vacunadas del todo usen máscaras en los ámbitos públicos bajo ciertas circunstancias, dijo al Post un funcionario de salud federal, que añadió que los datos completos se publicarán el viernes.

Algunos de los datos sugieren que hay un riesgo más alto de hospitalización y muerte entre las personas mayores, independientemente del estatus de vacunación. Otras evidencias estiman que hay 35,000 infecciones sintomáticas por semana entre los 162 millones de estadounidenses vacunados, según el Post.

"Aunque es poco común, creemos que a nivel individual, las personas vacunadas podrían propagar el virus, y es el motivo de que actualizáramos nuestra recomendación", afirmó al Post el funcionario federal, que habló bajo anonimato. "Esperar incluso unos días para publicar los datos podría resultar en un sufrimiento innecesario, y como profesionales de la salud pública, no podemos aceptarlo".

El documento también incluye datos de los CDC que muestran que las vacunas no son igual de efectivas en los pacientes inmunocomprometidos ni en los residentes de hogares de ancianos, lo que plantea la posibilidad de que las personas vulnerables necesiten una tercera dosis.

Walter Orenstein, director asociado del Centro de Vacunas Emory, en Atlanta, apuntó que los datos que muestran que las personas vacunadas que se infectan con la Delta excretan la misma cantidad de virus que las no vacunadas le sorprendieron.

"Creo que esto es muy importante para cambiar las cosas", apuntó Orenstein.

Una persona que trabaja con los CDC en la variante delta, que hizo sus declaraciones bajo anonimato, dijo que los datos genéticos que provinieron de un brote del 4 de julio en Provincetown, Massachusetts, mostraron que las personas vacunadas transmitían el virus a otras personas vacunadas. La persona dijo que los datos eran "muy desconcertantes", y un "canario en una mina de carbón" para los científicos.

"Creo que el problema principal es que las personas vacunadas probablemente estén implicadas hasta un nivel sustancial en la transmisión de la Delta", apuntó al Post Jeffrey Shaman, epidemiólogo de la Universidad de Columbia. "En cierto sentido, la vacunación se trata ahora de la protección personal: protegerse contra una enfermedad grave. La inmunidad grupal no es tan relevante, ya que observamos bastantes evidencias de infecciones repetidas y postvacunación".

El documento confirma que llegó el momento de cambiar la forma en que las personas piensan sobre la pandemia, enfatizaron los expertos.

"De verdad debemos cambiar a una meta de prevenir las enfermedades graves y la discapacidad y las consecuencias médicas, y no preocuparnos de cada virus que se detecta en la nariz de una persona", observó al Post Kathleen Neuzil, experta en vacunas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland. "Es difícil de hacer, pero creo que tenemos que acostumbrarnos a que el coronavirus no va a desaparecer".

Biden anuncia que 'la vacuna o una prueba' serán obligatorias para los empleados federales

El Presidente Joe Biden anunció el jueves que todos los empleados federales civiles tendrán que vacunarse o someterse a pruebas regulares, usar máscaras y tener restricciones en los viajes.

"Es una tragedia estadounidense", aseguró Biden en un discurso desde la Casa Blanca. "Gente que no tiene que morir está muriendo y morirá".

La medida se hace eco de un anuncio del miércoles del gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, que dijo que decenas de miles de empleados estatales tendrán que mostrar una prueba de vacunación o someterse a pruebas semanales, informó el The New York Times. Cuomo también dijo que los trabajadores de atención de la salud que "atienden a pacientes" en los hospitales estatales deben vacunarse para conservar sus trabajos. Dos días antes, la ciudad de Nueva York anunció que todos los 300,000 empleados municipales deben vacunarse o someterse a pruebas semanales.

El plan de Biden solo obligará a los empleados a vacunarse o perder su trabajo si trabajan con pacientes en los hospitales administrados por el departamento de Asuntos de Veteranos. Pero las autoridades de salud pública esperan que la idea de un sufrimiento adicional entre las personas no vacunadas ayude a convencer a más personas de inmunizarse, reportó el Times.

Horas tras el anuncio de Biden, el Pentágono aseguro que para el personal militar será obligatorio probar su estatus de vacunación o enfrentarse a las pruebas u otras restricciones, informó el Times.

En su discurso, Biden pidió al Departamento de Defensa que actúe con rapidez para requerir las vacunas contra el coronavirus para todos los miembros de las fuerzas armadas, una medida que afectaría a casi 1.5 millones de militares. Muchos de estos militares se han resistido a vacunarse.

Pero Biden no llegó a decir que emitiría una dispensa para obligar a los miembros de las fuerzas armadas a que se pongan unas vacunas que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. todavía no han aprobado del todo.

La falta de una aprobación completa no ha evitado que los alcaldes, los directores ejecutivos, los administradores de los hospitales y los presidentes de las universidades de todo el país requieran la vacunación. En California, el gobernador Gavin Newsom declaró el lunes que los 256,000 empleados del estado tendrían que estar vacunados el 2 de agosto, o hacerse la prueba al menos una vez por semana.

La variante Delta, que es altamente contagiosa, amenaza con provocar un repunte de los casos en otoño, y Biden debe negociar un terreno resbaladizo al fijar las políticas nacionales sobre las vacunas.

"Hay que tener cuidado", declaró al Times el Dr. Marcus Plescia, director médico de la Asociación de Funcionarios de Salud Estatales y Territoriales (Association of State and Territorial Health Officials). "No debemos dar ímpetu al movimiento antivacunas".

El Dr. Paul Offit, director del Centro de Educación sobre las Vacunas del Hospital Pediátrico de Filadelfia, dijo al Times que Biden debe hacer que las vacunas sean obligatorias hasta donde pueda, entre los empleados federales y los militares.

"Por supuesto que provocará una reacción negativa, pero no importa", enfatizó Offit. "No se trata de una elección personal. Es una elección por los demás. Los estadounidenses no tienen el derecho de potencialmente contraer y propagar una infección letal".

En los últimos seis meses, casi la mitad del país (163.3 millones de personas) se han vacunado, lo que incluye a un 80 por ciento de los que tienen a partir de 65 años, muestran datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.. Pero docenas de millones de personas siguen sin protección contra lo que la directora de los CDC, la Dra. Rochelle Walensky, ha descrito como una de las enfermedades respiratorias más contagiosas que los científicos conocen.

Los expertos afirman que negarse a vacunarse pone a otros en riesgo, sobre todo a los que no pueden vacunarse por motivos médicos, o aquellos cuyos sistemas inmunitarios son demasiado débiles como para responder a la vacuna.

"La transmisión continua del virus de hecho se debe sobre todo a las personas sin vacunar", dijo al Times el Dr. Michael Osterholm, director del Centro de Investigación y Políticas de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Minnesota.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre la COVID-19.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTES: Washington Post; The New York Times

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