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El riesgo de una afección cardiaca en los jóvenes que reciben la vacuna de Moderna podría ser mayor de lo que se pensaba

adult getting vaccinated

VIERNES, 20 de agosto de 2021 (HealthDay News) -- La vacuna contra el coronavirus de Moderna podría vincularse con un riesgo más alto de una afección cardiaca llamada miocarditis en los adultos más jóvenes de lo que se creía, muestran unos informes emergentes.

Las autoridades federales de salud están investigando los nuevos datos, según dos personas que estaban familiarizadas con la revisión, y que enfatizaron que el efecto secundario sigue siendo raro, informó el Washington Post.

La vacunación sigue siendo, con diferencia, la opción más sana, dado que los asesores de vacunas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. ya han señalado que contraer la COVID-19 pone a una persona en un riesgo mucho más elevado de la inflamación cardiaca y otros problemas médicos graves que ponerse la vacuna.

Pero los funcionarios de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. y los CDC están escudriñando unos datos de Canadá que sugieren que la vacuna de Moderna podría conllevar un riesgo más alto de esta rara afección para los jóvenes, en comparación con la vacuna de Pfizer, sobre todo para los hombres menores de 30 años. También están analizando los datos de EE. UU., para ver si en Estados Unidos sucede lo mismo, reportó el Post.

Los datos canadienses sugieren que los que reciben la vacuna de Moderna podrían tener una incidencia 2.5 veces más alta de miocarditis, en comparación con la vacuna de Pfizer, según el Post. La miocarditis es una inflamación del corazón.

Una de las personas familiarizadas con la investigación enfatizó que las agencias deben realizar más investigación antes de decidir si emiten alguna advertencia nueva o revisada sobre la vacuna de Moderna. En junio, la FDA añadió una etiqueta de advertencia a las vacunas de Pfizer y Moderna sobre un aumento en el riesgo de miocarditis.

"No hemos llegado a una conclusión al respecto", declaró esa persona al Post. "Los datos no son irrefutables".

Moderna no respondió a una solicitud de comentario.

En una declaración, los CDC afirmaron que su "Comité de Prácticas de Vacunación ha revisado y continúa revisando los informes de miocarditis y pericarditis tras la vacunación de ARNm contra la COVID-19. Los CDC, la FDA y nuestros socios en la seguridad de las vacunas monitorizan estos informes de forma activa, lo que incluye revisar los datos y los expedientes médicos, para averiguar más y comprender cualquier relación con las vacunas de ARNm contra la COVID".

Las autoridades desean tener cuidado y no provocar alarma, sobre todo mientras intentan convencer a más personas de que se vacunen, en medio de un aumento en los casos fomentado por la variante Delta, que se transmite con rapidez, añadió el periódico.

A finales de junio, los funcionarios de salud dijeron que había una "asociación probable" entre las vacunas de Moderna y Pfizer y un aumento en el riesgo de una afección cardiaca rara en los adolescentes y adultos jóvenes. Pero es mucho más probable que una persona tenga problemas cardiacos si desarrolla COVID-19, de forma que la vacunación sigue siendo la opción más sana.

Los CDC y el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU., junto con 15 de las principales organizaciones médicas y de salud pública del país, entre ellas la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics), el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists), la Asociación Médica Americana (American Medical Association) y la Asociación Americana de Enfermería (American Nurses Association), publicaron una declaración conjunta tras la reunión de junio, en que afirmaban que "exhortan con contundencia a todas las personas de a partir de 12 años" a ponerse las vacunas, porque los beneficios superan con creces a los daños potenciales.

Biden presiona a los hogares de ancianos para que vacunen al personal contra la COVID

Todo el personal de los hogares de ancianos se debe vacunar contra la COVID-19, o sus empleadores incurrirán el riesgo de perder los fondos de Medicare y Medicaid, anunció el miércoles el Presidente Joe Biden.

"Si visita, vive o trabaja en un hogar de ancianos, no debe tener un riesgo alto de contraer la COVID por unos empleados sin vacunar", enfatizó Biden durante un discurso que realizó desde la Casa Blanca. "Aunque soy consciente de que mi autoridad en el gobierno federal es limitada, seguiré buscando formas de mantener a las personas seguras y de aumentar las tasas de vacunación".

La nueva orden de obligatoriedad, que adoptará la forma de una regulación de los Centros para los Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) de EE. UU., podría publicarse el próximo mes, informó Associated Press.

La medida ahora que la variante Delta, que es altamente infecciosa, conforma un 99 por ciento de los casos de coronavirus en Estados Unidos, y unos datos recientes apuntan a un vínculo entre unas tasas de vacunación bajas en los hogares de ancianos y aumentos en los casos entre los residentes, reportó CNN.

Mark Parkinson, presidente y director ejecutivo de la Asociación Americana de Atención de la Salud (American Health Care Association) y del Centro Nacional de Vivienda Asistida, alabó la medida, pero pidió que se haga más.

"Las órdenes de obligatoriedad de la vacunación del personal de atención de la salud se deben aplicar en todos los ámbitos de la atención de la salud", enfatizó en una declaración. "Sin esto, los hogares de ancianos se enfrentan a unas desastrosas dificultades con la fuerza laboral".

"Enfocarse solo en los hogares de ancianos hará que los trabajadores que se muestran renuentes a las vacunas huyan a otros proveedores de atención de la salud, y podría dejar a los centros sin un personal adecuado para atender a los mayores. Hará que una escasez de fuerza laboral que ya es difícil empeore", anotó Parkinson.

¿A qué se debe la estricta postura federal sobre los hogares de ancianos?

Aunque los hogares de ancianos se han llevado la peor parte de la pandemia, sobre todo en sus primeras etapas, cientos de miles de trabajadores de hogares de ancianos todavía no se han vacunado, según los datos federales.

Alrededor de 1.3 millones de personas son empleadas por más de 15,000 hogares de ancianos que participan en Medicare y Medicaid. Más o menos un 62 por ciento de estos trabajadores están vacunados en todo el país, muestran los datos de los CMS, pero la cifra varía entre un 44 y un 88 por ciento, dependiendo del estado, señaló CNN.

Tras meses de instar a los estadounidenses a vacunarse, de usar incentivos y regalos en algunos casos, la administración de Biden ha recurrido a unas medidas más fuertes para lograr que millones de estadounidenses se vacunen.

En las últimas tres semanas, Biden ha dicho que millones de trabajadores federales deben probar que se han vacunado o enfrentarse a unos molestos requerimientos y restricciones, mientras que la orden de obligatoriedad de la vacuna para los militares podría llegar incluso ya el próximo mes.

El nuevo esfuerzo parece estar dando resultado, ya que la tasa de nuevas vacunaciones casi se duplicó en el último mes, según AP. Casi 200 millones de estadounidenses ya han recibido al menos una dosis de las vacunas, según la Casa Blanca, y unos 80 millones de estadounidenses siguen siendo elegibles, pero todavía no se han vacunado.

El año pasado, los CMS utilizaron una autoridad de regulación similar para prohibir que la mayoría de los visitantes entraran a los hogares de ancianos, con el fin de proteger a los residentes.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. ofrecen más información sobre la COVID-19.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTES: Washington Post; Associated Press; CNN

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