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Mejorar la salud tras un ataque cardiaco podría añadir más de 7 años a su vida

Senior man riding bicycle

VIERNES, 27 de agosto de 2021 (HealthDay News) -- Los sobrevivientes a un ataque cardiaco podrían ganar más de siete años de vida sana si toman los medicamentos correctos y mejoran su estilo de vida, estima una investigación reciente.

Lamentablemente, los estudios han encontrado que los sobrevivientes a un ataque cardiaco raras veces controlan sus factores de riesgo de forma óptima.

La nueva investigación se hace eco de estas evidencias: de los más de 3,200 pacientes, apenas un 2 por ciento tenían su hipertensión, colesterol y azúcar en sangre bien controlados un año después de su ataque cardiaco o procedimiento cardiaco.

En general, un 65 por ciento seguían teniendo unos niveles altos de colesterol LDL "malo", mientras que un 40 por ciento tenían hipertensión. Las cosas tenían el mismo mal aspecto en cuanto al estilo de vida: un 79 por ciento de los pacientes tenían sobrepeso o eran obesos, y un 45 por ciento no hacían suficiente ejercicio.

Todo esto apunta a importantes oportunidades perdidas, señalaron los investigadores.

Utilizaron un modelo matemático para estimar que si los factores de riesgo de los pacientes del estudio estuvieran bajo un control óptimo, podrían ganar 7.4 años adicionales libres de ataque cardiaco o accidente cerebrovascular (ACV).

¿Por qué tantos pacientes no alcanzan estas metas de tratamiento? Es probable que se trate de una combinación de factores, comentó la investigadora Tinka Van Trier, del Centro Médico de la Universidad de Ámsterdam, en Países Bajos.

De hecho, la mayoría de los pacientes tomaban medicamentos, entre ellos fármacos para controlar el colesterol y la presión arterial, o para prevenir los coágulos sanguíneos.

Pero quizá no hayan estado tomando las dosis o combinaciones óptimas de medicamentos, apuntó Van Trier.

Y también había factores del estilo de vida, dijo, que pueden tener un impacto particular en la presión arterial, el colesterol y el azúcar en la sangre.

Van Trier presentó los hallazgos en la reunión anual de la Sociedad Europea de Cardiología (European Society of Cardiology), que se celebró en línea. Los estudios presentados en reuniones por lo general se consideran preliminares hasta que se publican en una revista revisada por profesionales.

El Dr. Andrew Freeman, un cardiólogo que no participó en la investigación, dijo que plantea una importante pregunta.

"¿Por qué no somos más agresivos en cuanto al control de los factores de riesgo?", apuntó Freeman, director de prevención y bienestar cardiovasculares de National Jewish Health, en Denver.

Como Van Trier, dijo que simplemente tomar medicamentos quizá no sea suficiente. Cuando los números de los pacientes no son lo que deberían ser, quizá sea necesario ajustar las dosis y combinaciones de fármacos, observó Freeman.

Pero el ejercicio, una dieta saludable y la gestión del peso son igual de importantes. Freeman anima a los pacientes a pasar a una dieta basada en alimentos de origen vegetal, rica en alimentos como las frutas, las verduras, los frijoles, los frutos secos y los granos ricos en fibra.

Las personas pueden encontrar ayuda en los programas de rehabilitación cardiaca. Estos programas se pueden recetar después de un ataque cardiaco, de forma que los pacientes puedan contar con ejercicio supervisado y, con frecuencia, otros servicios, por ejemplo orientación nutricional y ayuda para dejar de fumar y reducir el estrés.

"Soy un gran fanático de la rehabilitación cardiaca", aseguró el Dr. Donald Lloys-Jones, presidente de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).

Tras un ataque cardiaco, explicó, las personas pueden tenerle miedo al ejercicio, estar deprimidas o sentir que es "demasiado tarde" para hacer algo respecto a su salud cardiovascular.

"La rehabilitación cardiaca lleva a los pacientes a un ambiente monitorizado donde pueden aprender a confiar en sus cuerpos de nuevo", observó Lloyd-Jones.

También hay recursos aparte de la rehabilitación cardiaca. Van Trier aconsejó a los pacientes que hablen con el médico sobre cualquier ayuda que necesiten para dejar de fumar, o sobre la remisión a un dietista para que les ayude con la nutrición y la pérdida de peso. Los médicos quizá también puedan recomendar programas comunitarios de ejercicio, afirmó.

En cuanto a los medicamentos, Lloyd-Jones dijo que los pacientes siempre deben hablar con el médico sobre cualquier preocupación. Si les preocupa algún efecto secundario potencial, hable con el médico en lugar de dejar de tomar el fármaco.

El respaldo de la familia siempre es clave, enfatizaron los tres expertos.

Es más fácil que los pacientes coman mejor, hagan ejercicio o dejen de fumar cuando alguien los acompaña, señaló Freeman. Y si toda la familia elige opciones saludables, anotó, la salud cardiaca de todos se beneficiará.

Más Información

La Asociación Americana del Corazón ofrece más información sobre la vida tras un ataque cardiaco.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Tinka Van Trier, MD/PhD candidate, Amsterdam University Medical Center, the Netherlands; Andrew Freeman, MD, director, cardiovascular prevention and wellness, and associate professor, National Jewish Health, Denver; Donald Lloyd-Jones, MD, president, American Heart Association, Dallas, and chair, preventive medicine, Northwestern University Feinberg School of Medicine, Chicago; European Society of Cardiology Congress 2021, presentation, Aug. 26, 2021,online

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