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Cuatro de cada 10 adultos sin una enfermedad cardiaca conocida tienen grasa en el corazón, según un estudio

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MARTES, 21 de septiembre de 2021 (HealthDay News) -- Muchos adultos de mediana edad con corazones aparentemente sanos tienen una acumulación "silenciosa" de depósitos de grasa en las arterias, muestra un nuevo estudio de gran tamaño.

Los investigadores encontraron que de más de 25,000 personas de 50 a 64 años, alrededor de un 42 por ciento tenían señales de ateroesclerosis, una acumulación de "placas" en las arterias que pueden conducir a un ataque cardiaco o accidente cerebrovascular (ACV).

Esto fue a pesar de que ninguna tenía antecedentes de problemas del corazón.

Los expertos señalaron que la alta tasa de ateroesclerosis "silenciosa" no fue sorprendente: con frecuencia, unos estudios más reducidos ya lo habían sugerido.

Pero los nuevos resultados, de una muestra aleatoria de la población general de Suecia, confirman que la afección es común en las personas de mediana edad.

"Es un estudio de verdad importante debido a la población representativa", aseguró el Dr. Donald Lloyd-Jones, presidente de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association). "Un 42 por ciento de las personas en este grupo de edad de hecho tienen algo de placa en sus arterias. Y es importante enfocarse en esto".

Por suerte, hay formas para ayudar a prevenir que la ateroesclerosis resulte en un ataque cardiaco o ACV. Controlar la hipertensión, el colesterol malsano y el azúcar alto en la sangre, dejar de fumar y mantener una dieta saludable y un ejercicio regular están entre ellas, apuntaron los autores del estudio.

"Trabajar en estos factores de riesgo es muy importante en esta franja de edad", comentó el Dr. Goran Bergstrom, investigador principal del estudio y profesor de la Universidad de Gotemburgo, en Suecia.

Los hallazgos, que se publicaron en la edición en línea del 20 de septiembre de la revista Circulation, se basan en casi 25,200 adultos suecos sin antecedentes de ataque cardiaco ni procedimientos para tratar a la arterias cardiacas obstruidas. Todos se sometieron a dos tipos de pruebas de imágenes: una exploración del calcio coronario, y una angiografía por TC.

Durante la exploración del calcio, se utiliza una TC para detectar los depósitos de calcio en las arterias del corazón, porque el calcio es un componente de las placas.

Actualmente, la exploración del calcio es la prueba estándar, aclaró Lloyd-Jones. Los médicos podrían utilizarla cuando hay incertidumbre sobre si recetar una estatina, que son medicamentos para reducir el colesterol, que eliminan el riesgo de un ataque cardiaco y de ACV.

Puede surgir la incertidumbre, por ejemplo, cuando un paciente tiene un riesgo "intermedio" de sufrir un ataque cardiaco en los 10 próximos años, debido a factores como la edad y la presión arterial, pero tiene unos niveles de colesterol LDL ("malo") que no llegan a ser "altos".

Una puntuación de calcio de cero significa que no hay calcio detectable en las arterias, y con frecuencia se considera que estas personas tienen un riesgo bajo de un ataque cardiaco.

Por otro lado, la angiografía por TC implica inyectar un tinte de contraste en los vasos sanguíneos, lo que permite a la TC detectar las placas.

Basándose en esta pruebas, el equipo de Bergstrom encontró que un 42 por ciento de los participantes del estudio tenían cierto grado de ateroesclerosis.

En general, los resultados de esas angiografías concordaban con las puntuaciones de calcio de los participantes del estudio: de los que tenían unas puntuaciones muy altas de calcio, todos mostraban evidencias de ateroesclerosis en la angiografía por TC.

Pero incluso entre las personas con unas puntuaciones de calcio de cero, un 5.5 por ciento en realidad tenían algún grado de ateroesclerosis según la angiografía, encontró el estudio.

Según Bergstrom, los hallazgos sugieren que la angiografía por TC ofrece "información adicional más allá de la puntuación del calcio coronario".

"Este estudio muestra que [la angiografía por TC] tiene el potencial de cambiar la práctica clínica en el futuro, y podría ser parte de las estrategias de prevención y de la gestión del riesgo", apuntó Bergstrom. Pero añadió que se necesita más investigación para probarlo.

Lloyd-Jones vio los hallazgos de forma distinta.

"Para mí, esto confirma que las puntuaciones [de calcio] hacen un trabajo espectacular", afirmó.

Apuntó que según las directrices actuales de tratamiento, una puntuación de calcio de cero no significa de forma automática que los pacientes deban prescindir de las estatinas. Cuando estas personas fuman o tienen diabetes o antecedentes familiares fuertes de enfermedad cardiaca prematura, se recomienda el tratamiento con estatinas.

Y en este estudio, las personas que tenían ateroesclerosis a pesar de una puntuación de calcio de cero tendían a presentar más factores de riesgo de problemas cardiacos, entre ellos el tabaquismo y la obesidad.

"Creo que esto confirma bien que las directrices son correctas", aseguró Lloyd-Jones.

En este momento, dijo, las personas preocupadas sobre sus riesgos cardiacos futuros no deberían estar preguntando sobre la angiografía TC, que es más costosa y también implica más radiación que la puntuación de calcio.

Más bien, su consejo es menos técnico. "Vaya a su médico y sepa cuáles son sus cifras", apuntó Lloyd-Jones, refiriéndose a medidas como la presión arterial, el colesterol y el azúcar en la sangre.

Si su médico todavía no lo ha hecho, planteó, pídale que calcule su riesgo de ataque cardiaco a 10 años, que es un simple estimado que se basa en sus "cifras", más factores como la edad y el sexo. En algunos casos, señaló Lloyd-Jones, se podría recomendar una prueba de calcio para clarificar su riesgo.

A partir de esto, dijo, cualquier plan de tratamiento, ya sea solo cambios en el estilo de vida o medicamentos, debe ser "individualizado".

Más información

La Asociación Americana del Corazón ofrece consejos sobre el estilo de vida y la prevención del ataque cardiaco.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Goran Bergstrom, MD, PhD, professor, senior consultant, clinical physiology, department of molecular and clinical medicine, University of Gothenburg, Sweden; Donald Lloyd-Jones, MD, ScM, president, American Heart Association, Dallas, and chair, department of preventive medicine, Northwestern University Feinberg School of Medicine, Chicago; Circulation, Sept. 21, 2021, online

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