MIÉRCOLES 7 de junio (HealthDay News/HispaniCare) -- Con frecuencia la atención médica involucra instrumentos para pinchar al paciente. Así que podría ser un gran alivio para los pacientes si los instrumentos que se usan en la terapia, quizás algunos de la familia de la percusión o la cuerda, no les provocaran terror.

La musicoterapia, una especialidad que comprende el uso de música para alcanzar beneficios terapéuticos, va poco a poco haciendo incursiones en todo el país a medida que más aseguradoras reconocen sus beneficios.

"Creo que la tendencia general es que cada vez sea más aceptada", aseguró Al Bumanis, vocero de la American Music Therapy Association (AMTA).

Alrededor del 20 por ciento de los musicoterapeutas informan que reciben remuneración de un pagador de tercera parte por sus servicios, anotó, y que se crean nuevos trabajos en cada momento.

Como herramienta terapéutica, se ha demostrado que la música transmite numerosos beneficios emocionales y físicos. Por ejemplo, se pueden diseñar tratamientos para aliviar el estrés, reducir el dolor, aminorar la depresión, calmar las nauseas y mejorar el sueño.

Jayne M. Standley, una profesora de música de la Universidad Estatal de Florida, introdujo por primera vez el uso de la música en las unidades neonatales. Su investigación muestra que la música incrementa la tasa de succión en bebés prematuros, lo que les permite aumentar de peso.

Debra S. Burns, profesora asistente de musicoterapia en la Universidad de Purdue y la Universidad de Indiana en Indianápolis, trabaja con pacientes de cáncer, un área en crecimiento para los musicoterapeutas.

"Realmente es una forma creativa de ayudar a la gente a lidiar y manejar los factores estresantes del cáncer", aseguró.

Tanto Burns como sus colegas presentaron recientemente la investigación en la reunión de la American Society of Hematology que evaluó el uso de la "imaginería musical" como un medio de reducir la ansiedad entre pacientes altamente angustiados. "Es como soñar despierto con la música", explicó.

Se tienen registros de la influencia curativa de la música desde tiempos antiguos, de acuerdo con la AMTA. Como disciplina, la musicoterapia surgió a raíz de la primera y segunda Guerra Mundial, cuando los músicos empezaron a visitar los veteranos hospitalizados que se estaban recuperando de traumas físicos y emocionales.

"Ahí es cuando descubrieron que los veteranos respondían muy bien a la música", recontó Barbara Reuer, una musicoterapeuta que ofrece servicios privados en California.

Hoy en día, las aplicaciones de la musicoterapia son casi tan amplias como el número de dolencias que puedan sufrir las personas. Los casi 5,000 musicoterapeutas de la AMTA trabajan en una gran cantidad de centros dedicados a la atención del paciente, como hospitales, residencias para ancianos, centros de salud mental, hogares de vivienda asistida y hospicios.

"Cada escenario tiene un único conjunto de circunstancias en términos de la forma en que trabajan los terapeutas", explicó Reuer.

Asimismo, cada sesión de musicoterapia es única. Por lo general, una enfermera o trabajador social da curso a la solicitud para un musicoterapeuta. Reuer empieza sus sesiones con una evaluación rápida de los síntomas del paciente. ¿Está deprimido o tiene dolor? ¿Necesita simplemente diversión o romper con el ciclo del dolor?

Para romper el hielo, extiende al paciente un cancionero con las 40 melodías más populares a lo largo de las décadas.

"Normalmente, hay una o dos canciones en el libro con las que el paciente conecta, y por tanto una excelente manera para que el terapeuta conecte con el paciente y parta desde ahí", explicó.

A veces, el terapeuta canta e invita al paciente a acompañarle. En otras ocasiones, el terapeuta hace que el paciente se involucre en la creación musical con el uso de instrumentos simples. Reuer a veces usa maracas pequeñas en forma de huevo, maracas, un tambor de madera o teponaztli, o una marimba.

Tanto Reuer como su equipo de terapeutas recopilaron datos de más de 20,000 pacientes que informan sobre los niveles de ansiedad, dolor y nauseas antes y después de las sesiones de musicoterapia. Tomando como base esos datos, ningún grupo de pacientes parece beneficiarse más que otros.

"Todos consiguen beneficios en términos de la reducción de síntomas", señala.

Más información

Para saber más, visite la American Music Therapy Association.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
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