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Las 'lagunas mentales' pueden ser persistentes en la COVID-19 prolongada

depressed woman behind desk

LUNES, 24 de mayo de 2021 (HealthDay News) -- Mientras los investigadores trabajan para averiguar más sobre la COVID-19 y las personas que la sufren de forma prolongada, un nuevo estudio sugiere que las "lagunas cerebrales" pueden persistir, e incluso empeorar, entre los que estuvieron infectados hace meses.

Las personas que sufren de COVID persistente siguen teniendo síntomas mucho después de su diagnóstico, y estos síntomas pueden ser mentales, además de físicos.

"Las personas tienen dificultades para resolver problemas, o entran en el coche y se les olvida dónde se suponía que iban", comentó el autor del estudio, Leonard Jason, psicólogo de la Universidad de DePaul, en Chicago.

Los investigadores compararon las quejas de las personas que sufrían de COVID prolongada con las de los pacientes con encefalomielitis miálgica/síndrome de fatiga crónica (EM/SFC). Los pacientes con EM/SFC tienen síntomas a largo plazo, que pueden ser desencadenados por el virus de Epstein-Barr u otros motivos desconocidos.

El equipo definió la COVID-19 prolongada como tener síntomas graves y prolongados tres meses tras contraer el virus.

El estudio incluyó a 278 pacientes con COVID-19 prolongada, a quienes se preguntó sobre sus síntomas en dos momentos, en un intervalo de seis meses.

Los investigadores también encuestaron a más de 500 pacientes con EM/SFC sobre sus síntomas, que se solapan de forma significativa con la COVID-19.

A los seis meses, los pacientes con COVID-19 prolongada reportaron unos síntomas neurocognitivos peores que al inicio de su enfermedad. Esto incluyó problemas para formar palabras, dificultades para concentrarse y estar despistados.

Aun así, los síntomas se calificaron como menos graves que los de EM/SFC.

La mayoría de los demás síntomas de la COVID prolongada, entre ellos los problemas del sueño, los problemas relacionados con la inmunidad, el dolor y los problemas gastrointestinales, parecieron mejorar con el tiempo.

En ambos grupos, el síntoma más grave fue el malestar tras el esfuerzo, lo que incluye sentirse física o mentalmente extenuado o pesado.

Ambos grupos de pacientes se enfrentan a dificultades similares, porque sus familiares y los trabajadores de la atención de la salud quizá no comprendan los síntomas cambiantes, según los investigadores.

"No sabemos cuántas personas con COVID prolongada permanecerán en este tipo de trayectoria", comentó Jason, director del Centro de Investigación Comunitaria de la DePaul.

Él y otros investigadores estiman que alrededor de un 10 por ciento de las personas que contraen COVID-19 la sufren de forma prolongada.

Una revisión de la literatura anterior sugiere que las pandemias previas, como la gripa española de 1918, también condujeron a fatiga a largo plazo en muchos pacientes.

El Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares de EE. UU. proveyó la financiación de esta investigación. Los hallazgos se publicaron en una edición reciente en línea de la revista Fatigue: Biomedicine, Health & Behavior.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre la COVID-19 prolongada.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTE: DePaul University, news release, May 20, 2021

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