Haber hecho que las ciudades de EE. UU. fueran más verdes podría haber salvado miles de vidas

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MARTES, 24 de mayo de 2022 (HealthDay News) -- Crear más parques y otros espacios verdes podría haber prevenido decenas de miles de muertes en docenas de grandes ciudades de EE. UU. en las dos últimas décadas, señala un nuevo estudio.

"Sabíamos que vivir en áreas más verdes tiene un impacto positivo en nuestra salud física y mental, pero hay una falta de datos sobre cómo los cambios en la distribución de los espacios verdes pueden afectar a las tasas de mortalidad en todo el país", comentó la autora principal del estudio, Paige Brochu, estudiante doctoral en la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Boston.

"Nuestro estudio cuantifica el impacto de la expansión de los espacios verdes en las áreas urbanas, y muestra cómo aumentar la vegetación podría potencialmente ampliar la esperanza de vida de una persona. Los legisladores y los planificadores urbanos pueden usar esta información para respaldar los planes de acción locales para el cambio climático, y garantizar que estos planes incluyan iniciativas para aumentar los espacios verdes", planteó Brochu en un comunicado de prensa de la universidad.

En el estudio, los investigadores usaron datos del Censo de EE. UU., datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., y datos sobre los espacios verdes de los satélites de NASA. Evaluaron cómo la cantidad de espacio verde en 35 grandes ciudades de EE. UU. afectaba a la mortalidad por todas las causas de los adultos de a partir de 65 años.

En las 35 ciudades, los investigadores concluyeron que entre unas 34,000 y 38,000 muertes (es decir, de unas 15 a 20 muertes por cada 10,000 personas mayores) se habrían podido prevenir entre 2000 y 2019 con un aumento de un 0.1 en el índice de vegetación de diferencia normalizada, una medida del espacio verde.

Una nota positiva fue que los investigadores también calcularon que los espacios verdes en general habían aumentado en casi un 3 por ciento entre 2000 y 2010, y en alrededor de un 11 por ciento entre 2010 y 2019. El aumento regional de mayor tamaño fue en el Sur, de 0.40 por ciento en 2000 a 0.47 por ciento en 2019, según el informe, que se publicó en una edición reciente de la revista Frontiers in Public Health.

Los llamados bosques urbanos podrían ayudar a mitigar las inundaciones, a mejorar el aire y a regular las temperaturas, entre otros beneficios.

La creación de espacios verdes quizá no sea factible en todas las ciudades, debido a diferencias en el clima, en las fuentes de agua, en la urbanización y en el paisaje, pero estos hallazgos pueden ser utilizados por los planificadores urbanos para evaluar los cambios locales en los espacios verdes a lo largo del tiempo, y para desarrollar planes adecuados de acción climática en sus ciudades, según Brochu.

"Aumentar los espacios verdes en un clima árido como el Suroeste es distinto a aumentar los espacios verdes en un área urbana del Noroeste del Pacífico", señaló Brochu. "Si el clima de un área dificulta plantar árboles frondosos, los planificadores urbanos pueden usar estos datos sobre los espacios verdes como punto de partida y pensar en otros tipos de vegetación que quizá sean más realistas para el clima local".

Más información

La Asociación Nacional de Recreación y Parques (National Recreation and Park Association) describe los beneficios de salud de los espacios verdes.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: Boston University School of Public Health, news release, May 19, 2022

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