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Los datos no respaldan la necesidad de vacunas de refuerzo contra la COVID-19, según los expertos

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LUNES, 13 de septiembre de 2021 (HealthDay News) -- Las dosis de refuerzo de las vacunas contra la COVID-19 quizá no sean necesarias para la mayoría de las personas, según una gran revisión internacional.

La revisión, que fue realizada por un equipo que incluyó a científicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU., concluyó que las vacunas actuales tienen la suficiente efectividad contra la COVID-19 grave, incluso por la variante Delta, y que las dosis de refuerzo no son necesarias.

Los hallazgos, que se publicaron en la edición del 13 de septiembre de la revista The Lancet, se basan en una revisión de toda la literatura publicada y los resultados de ensayos clínicos.

"Las vacunas que hay ahora disponibles son seguras y efectivas, y salvan vidas", aseguró la coautora del estudio, la Dra. Soumya Swaminathan, jefa científica de la OMS.

"Aunque la idea de reducir más el número de casos de la COVID-19 al mejorar la inmunidad en las personas vacunadas es atractiva, cualquier decisión de hacerlo se debe basar en las evidencias, y tomar en cuenta los beneficios y los riesgos para los individuos y la sociedad", señaló Swaminathan en un comunicado de prensa de la revista. "Estas decisiones tan importantes se deben basar en evidencias robustas y en la discusión científica internacional".

Según la revisión, las vacunas tienen una efectividad de un 95 por ciento contra la enfermedad grave por las variantes tanto Delta como Alfa, y una efectividad de más del 80 por ciento para proteger contra la infección con estas variantes.

Las vacunas son menos efectivas contra la enfermedad asintomática o la transmisión que contra la enfermedad grave, según la revisión. Añadió que las personas sin vacunar son importantes fuentes de la transmisión, y tienen el riesgo más alto de una enfermedad grave.

"En conjunto, los estudios actualmente disponibles no proveen evidencias creíbles de una protección que se reduzca de forma sustancial contra la enfermedad grave, que es la meta principal de la vacunación", enfatizó la autora principal, la Dra. Ana María Henao-Restrepo, funcionaria médica de la Iniciativa para la Investigación sobre las Vacunas de la OMS.

Dijo que los suministros limitados de vacunas salvarán la mayor cantidad de vidas sin se ponen a disposición de las personas sin vacunar que están en riesgo de una enfermedad grave.

"Aun si al final se puede obtener alguna ventaja de las dosis de refuerzo, no superará los beneficios de proveer la protección inicial a las personas sin vacunar", añadió Henao-Restrepo. "Si las vacunas se despliegan en los lugares donde más bien harían, podrían acelerar el final de la pandemia al inhibir una mayor evolución de las variantes".

Aunque los anticuerpos de las personas vacunadas menguan con el tiempo, los autores anotaron que esto no predice una falta de protección contra la enfermedad grave.

La protección contra la enfermedad grave no se debe solo a la respuesta de anticuerpos, que podría ser de corta duración con algunas vacunas, sino también a las respuestas de memoria y a la inmunidad celular, que tienen una mayor duración, explicaron los investigadores. Si se necesitan dosis de refuerzo, sería en circunstancias en que los beneficios superen a los riesgos.

Pero incluso sin ninguna pérdida de efectividad, aumentar el éxito en la administración de las vacunas a grandes poblaciones conducirá a aumentar una inmunización más generalizada, apuntaron los investigadores. Como resultado, más casos de los que ocurren serían infecciones postvacunación menos graves, sobre todo si la vacunación conduce a que las personas cambien de conducta.

Pero añadieron que la capacidad de las vacunas de provocar una respuesta de anticuerpos contra las variantes actuales indica que estas variantes todavía no han evolucionado hasta el punto en que sea probable que escapen de la protección provista por las vacunas.

Si se necesitan dosis de refuerzo, dijeron los investigadores, lo más probable es que se desarrollen contra variantes específicas que las vacunas actuales no cubran. Esta estrategia se parece a la que utilizan las vacunas contra la gripe, que cambian a medida que las cepas de gripe evolucionan de un año al otro.

Más información

Para más información sobre los vacunas contra la COVID-19, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: The Lancet, news release, Sept. 13, 2021

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