Depressed Senior Man Looking Unhappy Sitting On Side Of Bed At Home With Head In Hands
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MIÉRCOLES, 21 de septiembre de 2022 (HealthDay News) -- Una crisis de agua sin precedentes continúa cobrándose un alto precio en la salud mental de los adultos de Flint, Michigan, muestra una encuesta de gran tamaño.

Cinco años tras la crisis, un estimado de uno de cada cinco (unas 13,600 personas) seguía con depresión clínica, encontró la encuesta. Y alrededor de uno de cada cuatro (15,000 personas) tenía un trastorno por estrés postraumático (TEPT).

"La carga de salud mental del mayor desastre ambiental de obras públicas de EE. UU. claramente continúa para muchos adultos de Flint", señaló el líder del estudio, Aaron Reuben, experto postdoctoral de la Universidad de Duke en Durham, Carolina del Norte.

Su equipo encontró que las tasas de depresión y TEPT en el año anterior eran de tres a cinco veces más altas que los estimados para los adultos de EE. UU. en general.

Los investigadores apuntaron que es probable que los habitantes de Flint tuvieran unas tasas más altas de problemas de la salud mental antes de la crisis del agua, y que empeoraron de forma significativa después.

Los problemas empezaron cuando la ciudad de Flint comenzó a recibir su suministro de agua del río Flint, el 25 de abril de 2014. Antes recibía el agua de lago Hurón y del río Detroit.

Cuando la ciudad hizo el cambio, no trató el suministro de agua de la forma adecuada. Esto permitió que el plomo y otros elementos se filtraran de las viejas tuberías de agua, lo que expuso a los residentes de Flint a unos niveles peligrosos de bacterias, productos secundarios de la desinfección y plomo, que es neurotóxico. No se declaró que el agua potable de Flint estaba libre de plomo hasta el 24 de enero de 2017.

La crisis afectó a decenas de miles de niños y adultos, que tenían unos niveles altos de plomo en la sangre, lo que los pone en riesgo de problemas del pensamiento y la memoria, problemas de la salud mental, y otros problemas de salud.

"Sabemos que los desastres a gran escala, naturales o provocados por el hombre, pueden desencadenar o exacerbar la depresión y el TEPT", señaló el autor sénior, Dean Kilpatrick, profesor de psiquiatría y ciencias de la conducta de la Universidad de Medicina de Carolina del Sur, en Charleston.

Flint tuvo unas tasas altas de problemas de la salud mental en los primeros años de la crisis.

"Lo que no sabíamos hasta ahora era hasta qué grado los residentes de Flint seguían padeciendo problemas de la salud mental a nivel de diagnóstico clínico cinco años tras el inicio de la crisis", comentó Kilpatrick.

Y algunos sufrieron más que otros, reveló la investigación. Los residentes que habían experimentado antes agresiones físicas o sexuales tenían tres veces más probabilidades de depresión, y más de seis veces más probabilidades de sufrir TEPT.

Flint es una comunidad mayoritariamente de bajos ingresos y negra. Antes de la crisis del agua, los residentes experimentaban muchas dificultades, que incluían marginación económica, racismo, y una exposición alta a unos eventos potencialmente traumáticos, por ejemplo agresiones físicas o sexuales anteriores. Todo esto puede afectar a la salud mental.

"Esto resalta la importancia de tomar en cuenta los efectos cumulativos de la exposición anterior a los eventos traumáticos al evaluar los efectos de los desastres ambientales en la salud mental", planteó Kilpatrick.

La encuesta, que se llevó a cabo entre mediados de agosto de 2019 y mediados de abril de 2020, incluyó a 1,970 adultos.

"A la gran mayoría de nuestros participantes nunca les ofrecieron servicios de salud mental, a pesar de una indicación clara de que la crisis era psicológicamente traumática", lamentó Reuben.

La mayoría de los encuestados a quienes se les ofrecieron servicios afirmaron que los habían usado, y que les habían resultado beneficiosos. Pero la necesidad de seguimiento continúa.

"Ahora que se están reemplazando las tuberías, es el momento adecuado para iniciar una segunda fase de recuperación de la crisis del agua, que se enfoque en proveer recursos adicionales para sanar las heridas psicológicas", planteó Reuben.

Afirmó que hay una "clara necesidad insatisfecha".

"Casi un 100 por ciento de los residentes de Flint encuestados reportaron que habían cambiado su conducta para evitar el consumo de agua durante la crisis, y la gran mayoría todavía se preocupan de que las exposiciones que tuvieron puedan provocar problemas de salud en el futuro, a ellos o a sus familiares", observó.

La incertidumbre sobre el daño futuro tras los desastres ambientales contribuye a la angustia psicológica, apuntó Reuben.

La depresión y el TEPT también son caros, y cuestan 326 mil millones de dólares al año en todo el país, debido a las horas de trabajo perdidas y a los costos de la atención médica.

"Estudiamos estos problemas tras los desastres porque son resultados comunes y porque afectan de forma significativa a los individuos y las comunidades", señaló el coautor del estudio, el Dr. Sandro Galea, profesor y decano de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Boston. "Pero también estudiamos estos problemas porque contamos con buenos tratamientos que son efectivos para la mayoría de las personas".

Los hallazgos se publicaron en la edición en línea del 20 de septiembre de la revista JAMA Network Open.

Más información

El Instituto Nacional de la Salud Mental de EE. UU. ofrece más información sobre el TEPT.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: Duke University, news release, Sept. 20, 2022

Hola Doctor and Cara Murez

Published on September 22, 2022

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