El Prozac puede atrofiar los huesos en crecimiento

Los ratones jóvenes que recibieron el medicamento tenían esqueletos más delgados y frágiles

MARTES 11 de noviembre (HealthDayNews/HispaniCare) -- Un estudio realizado con ratones sugiere que el éxito del Prozac para aliviar la depresión infantil puede conllevar el precio de un desarrollo óseo atrofiado.

Los investigadores sostienen que los mecanismos celulares que son importantes para el desarrollo de los huesos pueden dejar de funcionar en presencia del medicamento, lo que afectaría negativamente el desarrollo del esqueleto. Los ratones en crecimiento expuestos al Prozac, incluso por pocas semanas, tuvieron en promedio un 9.4 por ciento menos de formación ósea en los fémures, en comparación con los ratones que no habían sido expuesto, según informan los investigadores.

"Este es un estudio con ratones, sin embargo, y yo no quería suspender el Prozac de la gente según los resultados", recalcó Stuart Warden, profesor asistente de terapia física de la Escuela de Medicina de la Universidad de Indiana e investigador líder. "Aún así, como investigador, comenzaría a pensar en planear pruebas que aborden esto en una población clínica".

En una declaración, representantes de Eli Lilly & Co., fabricantes del Prozac, aseguraron que "los hallazgos merecen consideración y deben ponerse en el contexto de la historia de seguridad y eficacia ya establecidas de la fluoxetina [Prozac] en seres humanos".

El estudio aparece publicado en la edición de noviembre de Endocrinology.

Prozac es apenas uno de los miembros de una familia de antidepresivos conocidos como inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS), entre los que se encuentran también Celexa, Paxil y Zoloft. Todos estos medicamentos interactúan con las células nerviosas para incrementar la producción del neurotransmisor serotonina, que es bajo en personas depresivas.

Sin embargo, los investigadores hallaron recientemente que la 5-HTT, una molécula que transporta serotonina, la cual es clave en el proceso, también se encuentra en la células que son responsables por desarrollar y mantener los huesos.

"Si no se tiene serotonina en estas células y éstas tienen receptores, la serotonina realmente influye en la actividad de esas otras células óseas", explicó Warden.

Con la misma lógica, su equipo teorizó que los medicamentos ISRS, dirigidos a la serotonina, como el Prozac, también pueden afectar el desarrollo de los huesos.

Para determinarlo, primero examinaron el crecimiento de los huesos en ratones desarrollados con ingeniería genética para que no tuvieran transportadoras de serotonina 5-HTT que funcionaran en sus células óseas. Un inhibidor de estas transportadoras "sería muy similar a estar toda la vida con Prozac, Zoloft o cualquier otro ISRS", explicó Warden.

Comparados con los ratones normales, estos animales tenían huesos que eran entre 6 y 13 por ciento más angostos en promedio. Sus huesos también eran más débiles y menos densos.

Los investigadores luego centraron su atención en la exposición a corto plazo al Prozac y le suministraron a ratones jóvenes en crecimiento inyecciones diarias de una dosis baja, alta de Prozac o de un placebo, durante cuatro semanas.

"Cuando le administramos Prozac a los ratones más jóvenes que todavía estaban creciendo rápidamente, esto redujo la cantidad de hueso que estaban generando", describió Warden. "Esto redujo el crecimiento óseo, no en cuanto a la longitud de los huesos, sino en su grosor y densidad".

Comparados con los ratones que no estaban expuestos, aquellos ratones expuestos a dosis relativamente altas de Prozac presentaron una reducción de entre el 6 y el 9.4 por ciento de formación ósea en sus columnas vertebrales y fémures, respectivamente, según los investigadores.

Warden recalcó que el estudio se enfocó en el Prozac porque es el único ISRS que actualmente cuenta con aprobación de la U.S. Food and Drug Administration para uso pediátrico. Considera que otros ISRS tendrían efectos similares en los huesos.

"No hay ninguna razón para creer que el Prozac sea único en esto", sostuvo Warden.

Por su parte, los representantes de Lilly aseguraron que el estudio dista mucho de ser concluyente. Señalan, por ejemplo, que los ratones expuestos al Prozac eran de alguna manera menos activos que los expuestos, lo que ofrece una explicación alternativa a sus diferencia en masa ósea.

También defendieron la historia de seguridad del Prozac. "Lilly ha financiado cinco pruebas clínicas de Prozac en niños y todas han sido publicadas en en publicaciones independientes revisadas por otros científicos", escribió la empresa en su declaración. "La seguridad y eficiencia del Prozac está bien estudiada, bien documentada y bien establecida".

Aún así, Warden considera que vale la pena realizar pruebas clínicas de mayor envergadura. Se inclinó por estudios con adultos que relacionaran el uso de ISRS a largo plazo con mayor riesgo de fractura de cadera, así como de menor densidad mineral ósea en el cuello y la columna.

El Prozac ya se había enfrentado a un intenso escrutinio público recientemente luego de que ciertos informes sugirieran que éste y otros ISRS podrían incrementar el riesgo de suicidio en niños.

"El punto de nuestro estudio no es generar pánico en la gente sobre estos medicamentos sino resaltar que hace falta mayor investigación", aclaró Warden. "Necesitamos estudios independientes que investiguen estos medicamentos para que nadie trate de ocultar las cosas".

Más información

Para mayor información sobre los riesgos y beneficios del uso de antidepresivos en niños, diríjase a la U.S. Food and Drug Administration.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Stuart Warden, Ph.D., assistant professor, physical therapy, Indiana University School of Medicine, Indianapolis; statement, Eli Lilly & Co., Indianapolis; November 2004 Endocrinology
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