See What HealthDay Can Do For You
Contact Us

La risa para combatir el dolor

Nueva investigación dice que el humor ayuda a los niños a lidiar con el dolor

Jueves, 21 de febrero (HealthDayNews) -- Tal vez Patch Adams siempre ha tenido la razón. Tal vez reír es una gran medicina. Los doctores en la Universidad de California en Los Angeles dijeron hoy que tienen alguna evidencia de que los programas de televisión como I love Lucy y Abbott y Costello proveen algo más que risas calman el dolor en los niños.

La doctora Margaret Stuber, un siquiatra del Centro Integral de Cáncer Jonsson de la UCLA, reportó que niños saludables en edad escolar quienes observaban videos graciosos fueron capaces de mantener sus brazos sumergidos en agua helada más tiempo cuando estaban riendo por los programas. La inmersión en agua helada es una técnica de estudio estándar para la medir el dolor.

"Expresaron que el dolor no les molestaba tanto", señaló Stuber durante una conferencia de la Asociación Medica Americana sobre el dolor llevaba a cabo en la ciudad de Nueva York.

Stuber dijo que los resultados de su estudio son muy preliminares y todavía se están analizando. Pero son lo suficientemente motivadores para continuar la investigación con la esperaza de ayudar a niños enfermos a soportar mejor el dolor y la ansiedad de tratamientos para enfermedades como el cáncer o procedimientos como transplantes de órganos.

"Nos gustaría poder ayudar a los niños quienes son más susceptibles al dolor", indicó. "La risa y el humor puede ser útil para que los niños puedan lidiar con éste".

Por supuesto, algunos dirían que esto es algo que requiere el mínimo pensamiento.

"No puedo imaginar cuando el humor no sea valioso", dijo el doctor Patch Adams ayer en una conversación telefónica.

Adams, quien está a cargo del Instituto Gesundheit! en Arlington, Va., fue inmortalizado por el actor comediante Robin Williams en la película de 1998 Patch Adams, la historia de un doctor quien exalta el beneficio de la risa para tratar enfermedades.

¿Su reacción en cuanto a los nuevos descubrimientos?

"Estoy transportando 22 payasos de seis continentes para Afganistán, pero no debido a que un estudio científico dice que el humor es bueno en una zona de guerra", manifestó.

"Lo absurdo de gastar todo ese dinero en un estudio está más allá de mi comprensión", añadió Adams.

Pero Stuber alegó que mientras más se sepa acerca del manejo del dolor, mejor se pueden tratar a los pacientes.

"Comprender el mecanismo mediante el cual la risa funciona es esencial para diseñar una intervención apropiada", comentó. "No todo funciona de igual forma para todos, y podemos enfocar el tratamiento".

El estudio, llamado Rx Laughter, se está realizando conjuntamente con otros doctores y psiquiatras de la UCLA, y con la ejecutiva de televisión Sherry Hilber. El mismo es financiado como un regalo de la cadena de cable TV Comedy Central.

Para el estudio, Stuber y sus colegas seleccionaron 21 niños saludables, entre las edades de 8 a 14, y compararon sus respuestas al dolor cuando observaban videos graciosos con cuando no lo hacían. El dolor se creó pidiendo a los niños que mantuvieran sus brazos en cubos de agua helada por el tiempo que pudieran, en donde tres minutos era el máximo de tiempo permitido.

Los niños tuvieron sus brazos sumergidos antes, durante y después de observar videos graciosos.

En cada ocasión se pidió que clasificaran su dolor. Aunque estaban clasificando su dolor, los doctores también midieron los niveles de cortisol de los niños en su saliva. Cortisol es una hormona liberada por la glándula suprarrenal para ayudar al cuerpo a manejar el estrés. Además, los doctores anotaron cómo cada niño respondía a los videos. Midieron cuánto reían, y también preguntaron a los niños cuán graciosos pensaban que eran los videos.

Stuber explicó que los niveles de cortisol de los niños disminuyeron, mientras observaban los videos, bien fuera que sus brazos estuvieran sumergidos o no.

Sin embargo, los beneficios terapéuticos de los videos eran mas eficaces cuando los niños los observaban mientras sus brazos estaban sumergidos, y no cuando observaron los videos antes o después de sumergir sus brazos.

Christopher L. Coe es un psicólogo de la Universidad de Wisconsin y presidente de la Sociedad de Investigación Psiconeuroinmunológica, que estudia la relación entre el cuerpo y la mente, cree que el juicio aún se encuentra más allá del valor terapéutico de la risa.

"No tengo duda alguna de que la risa ayuda a reducir el dolor. Pero, al menos académicamente, ¿actúa la risa sólo como una distracción, deshaciéndose de lo negativo? ¿O es la risa un estado único que tiene valor terapéutico más allá de balancear las cosas negativas" que conllevan la ansiedad y el dolor?, expuso en una entrevista.

Stuber reconoció que existen muchas interrogantes sin respuesta acerca de los beneficios médicos de la risa.

"¿Ayuda porque el video es gracioso o porque es una distracción [del dolor], permitiendo que enfocarse en otra cosa? ¿Existe un sendero separado en el cerebro que tiene que ver con la percepción del dolor? ¿Cambia la risa la manera de pensar? No tenemos las respuestas a esas preguntas", argumentó.

Aún así piensa que la investigación es válida y practica.

"Es una de la pocas cosas que hemos encontrado que no es cara", sostuvo.

Algunos métodos eficaces contra el dolor, como la terapia de comportamiento, son caros y a menudo no los cubre el seguro de salud.

"Además, esto es tan intuitivamente obvio y aceptable que no podemos introducirlo con facilidad en un programa médico", dijo.

Qué hacer: Para localizar un lugar de manejo del dolor cerca de ti, visita La Academia Americana de Manejo del Dolor. Para consejo sobre el sufrimiento del dolor por cáncer, visita este portal de la Fundación Americana del Dolor.

FUENTES: entrevistas con Margaret L. Stuber, M.D., profesora en el Departamento de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento, Universidad de California, Los Angeles; Patch Adams, M.D., Arlington, Va.; Christopher L. Coe, Ph.D., profesor de psicología, Universidad de Wisconsin, Madison, y presidente de la Sociedad de Investigación Psiconeuroinmunológica, conferencia de manejo del dolor de la Asociación Médica Americana, 21 de febrero de 2002, ciudad de Nueva York
Consumer News in Spanish