Terapia genética promete contra la artritis

Primera prueba en seres humanos muestra que el tratamiento es seguro contra la enfermedad reumatoidea

MIÉRCOLES 8 de junio (HealthDayNews/HispaniCare) -- Para los casi 2.1 millones de estadounidenses que sufren de artritis reumatoidea, el tratamiento ha consistido en analgésicos y ejercicio, pero no existe cura para esta enfermedad degenerativa de las articulaciones.

Ahora los resultados de una prueba de fase I sugieren que la terapia genética contra esta afección común podría ser segura y factible para los seres humanos.

"La dirección general es hacia el desarrollo de una terapia genética para la artritis en que los genes terapéuticos se pongan en las articulaciones de las personas para tratar la enfermedad", aseguró el autor del estudio Christopher Evans, profesor del Robert W. Lovett de cirugía ortopédica en el Centro de Ortopedia Molecular de la Facultad de Medicina de Harvard.

"Creemos que podemos encontrar un tratamiento más eficaz, menos costoso y con menores efectos secundarios que las terapias existentes", aseguró.

La teoría detrás del tratamiento es que cuando un gen se inserta en una articulación enferma, permanece allí y produce una proteína llamada antagonista del receptor de la interleucina-1 humana. Esta proteína, a su vez, bloquea la interleucina-1, la cual es importante en el proceso de artritis porque inflama y destruye el tejido y el hueso, aseguró Evans.

"Al bloquear esta acción, esperamos reducir la inflamación y el dolor, así como proteger la articulación para que mantenga su funcionalidad", explicó Evans.

Los hallazgos aparecen en la edición de esta semana de Proceedings of the National Academy of Sciences.

En la prueba, la cual fue diseñada para determinar sólo si la terapia genética era segura, los investigadores tomaron tejido de las articulaciones de nueve mujeres con artritis reumatoidea avanzada. Inyectaron un retrovirus inofensivo en los tejidos y el virus sirvió como vehículo para llevar genes de la antagonista del receptor de la interleucina-1 humana hacia las células.

Las células fueron reinyectadas entonces en las articulaciones de las mujeres. El equipo de Evans luego comparó los resultados en estas articulaciones con aquéllas a las que se les habían inyectado células no tratadas.

En experimentos anteriores con animales, los investigadores habían logrado tratar exitosamente a los animales con artritis transfiriendo genes similares a las articulaciones afectadas. En estos experimentos, la terapia genética logró detener la progresión de la enfermedad y reducir significativamente el dolor, aseguró Evans.

"En esta prueba, hallamos que podíamos poner un gen terapéutico en las articulaciones humanas y mostramos que el gen era totalmente funcional", aseguró Evans.

El grupo de Evan halló que, en los seres humanos, la transferencia genética fue exitosa en las articulaciones tratadas. Una semana luego del tratamiento, los tejidos inyectados fueron removidos como parte de la cirugía prostética ya programada. Evans también anotó que los pacientes no experimentaron efectos secundarios adversos por hasta cinco años luego del tratamiento.

"El siguiente paso es realizar un estudio de fase II para determinar si hay mejoría clínica", aseguró Evans.

Evans ve que esta terapia será utilizada con el tiempo para las etapas iniciales de artritis con el fin de evitar que la enfermedad empeore. Este tratamiento debería durar toda la vida, aseguró. Además, Evans espera que otras terapias genéticas pudieran hasta reparar el tejido dañado de las articulaciones.

Un experto aplaudió los hallazgos.

"Este estudio es muy importante porque muestra por primera vez que un enfoque de terapia genética para el tratamiento de la artritis reumatoidea se puede realizar de manera segura y eficaz", aseguró Elvire Gouze, profesora asistente de investigación del Laboratorio de Terapia Genética del Departamento de Ortopedia y Rehabilitación de la Universidad de Florida.

"El estudio ofrece un optimismo realista para el desarrollo posterior de estrategias de terapia genética para el tratamiento de trastornos articulares", agregó Gouze.

Otro experto estuvo de acuerdo. "Este hallazgo es realmente emocionante", aseguró el Dr. Hayes Wilson, reumatólogo y asesor médico de la Arthritis Foundation. "Es una bonita idea poder inocular algo en una articulación que hace que se genere la medicina que ayudará a la articulación".

Aunque es muy pronto para saber si este enfoque será exitoso al final, Wilson considera que la investigación es un primer paso importante para lograr un tratamiento novedoso. "A largo plazo, es una idea emocionante", dijo.

Más información

La Arthritis Foundation tiene más información sobre la artritis reumatoidea.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Christopher Evans, D.Sc., Ph.D., Robert W. Lovett professor of orthopedic surgery, Center for Molecular Orthopaedics, Harvard Medical School, Boston; Elvire Gouze, Ph.D., assistant research professor, Gene Therapy Laboratory, Department of Orthopaedics and Rehabilitation, University of Florida, Gainesville; Hayes Wilson, M.D., rheumatologist, medical advisor, Arthritis Foundation, Atlanta; June 6 -10, 2005, Proceedings of the National Academy of Sciences
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