El cáncer podría esparcirse antes de lo pensado

El hallazgo podría alterar el método de tratamiento

Lunes, 9 de junio (HealthDayNews) -- Células de cáncer de seno individuales podrían escapar del tumor original y viajar a otras partes del cuerpo en una etapa más temprana de lo originalmente pensado.

Este hallazgo de investigadores alemanes, que aparece en la edición de esta semana de la Proceedings of the National Academy of Sciences, podría cambiar la forma en que los expertos de salud piensan acerca de los tratamientos del cáncer.

"Es definitivamente un nuevo paradigma", indicó Christos Patriotis, un miembro asociado del departamento de oncología del Centro de Cáncer Fox Chase en Filadelfia. "Los científicos siempre han sospechado que la enfermedad metastizada avanzada no es necesariamente la misma que la enfermedad primaria".

El paradigma clásico para metástasis del cáncer sostiene que las células en el tumor primario pasa por una serie de cambios genéticos antes de dejar ese tumor y se dirige a otras partes del cuerpo.

"Hasta ahora, hemos creído que probablemente las células más avanzadas en el tumor primario dejarán el lugar primario y encontramos metástasis", indicó el autor del estudio doctor Christoph Klein.

La nueva investigación, que se concentra en el cáncer de seno pero podría aplicar a otros tipos de cáncer, aumenta la posibilidad de que en realidad existen diferentes vías mediante las cuales se puede esparcir la enfermedad: la clásica y esta forma completamente nueva.

La idea podría afectar cómo los doctores encuentran el cáncer metastizado, que es el cáncer que se ha esparcido de una parte del cuerpo a otra.

"Muchas personas están utilizando tejido primario del tumor de seno original y explorándolo, buscando indicadores de la propagación. Y lo que [esta nueva investigación] refleja es los cambios que encuentras en ese cáncer de tejido de seno, de hecho, pudieran no ser los cambios completos que se dan con la enfermedad metastizada", indicó el doctor Clifford Hudis, jefe del servicio medicina de cáncer de seno en el Memorial Sloan-Kettering Cancer Center en la ciudad de Nueva York.

"Los cambios genéticos que los científicos han estado buscando pudieran no ocurrir hasta una etapa tardía, de manera que no debe sorprender cuando los análisis preliminares de inestabilidad genética no producen resultados impresionantes. Esto es realmente interesante y no es lo que se esperaba", añadió Hudis.

El nuevo concepto también tiene implicaciones para tratamiento.

"En la mayoría de los casos donde existe una enfermedad in situ muy clara [una que no se ha propagado], la estrategia es realizar tratamiento y cirugía mínima, tan poco como sea necesario", indicó Patriotis. "Se trata la enfermedad primaria y se ignora cualquier otra enfermedad que ya ha escapado porque se cree que no existe tal enfermedad".

Pero en el cáncer de seno y también el cáncer prostático, ha habido casos en los cuales el cáncer inicial está aparentemente curado, pero un tumor secundario se desarrolla años después. "Vemos casos en los que tratamos enfermedades primarias, pensamos que no hay presencia de la enfermedad, y luego de tres o cuatro años, se refleja reincidencia de la enfermedad metastizada", explicó Patriotis.

De manera ideal, indicaron los autores del estudio, el tratamiento debe tomar en consideración cualquier diferencia entre los tumores primarios y las células que se han esparcido.

"Creemos que si deseas ejecutar terapia adyuvante tienes que saber las características de las células meta", expresó Klein. "Los profesionales de la salud están administrando medicamentos a pacientes para eliminar estas células [metastizadas] pero no saben nada acerca de ellas. &EACUTEsta es la razón por la cual decidimos investigar estas células".

Klein y sus colegas en el Institut fur Immunologie, Ludwig-Maximilians Universitat en Munich, tomaron médulas óseas de pacientes de cáncer de seno y analizaron células individuales que habían migrado de tumor primario. El grupo de la muestra incluyó a pacientes cuyo cáncer se había esparcido o metastizado y aquellos cuyo cáncer todavía estaba localizado.

"Estábamos bastante sorprendidos acerca de los hallazgos genéticos", aseveró Klein. "Parece ser que las células abandonan el tumor primario en una etapa muy temprana. Encontramos [que las células dispersadas] tenían incluso menos cambios que el tumor primario, lo que significa que salieron en una etapa temprana del desarrollo genético, incluso antes de que el tumor primario hubiese acumulado ciertos cambios".

La mayoría de estas células errantes no se desarrollan en tumores, pero siempre existe el potencial.

"&EACUTEsa es la razón por la que tenemos el tiempo en contra", indicó Patriot. "Mientras más tiempo vivas y mientras más tiempo estén circulando estas células, mayor es el riesgo de que las células acumulen las mutaciones necesarias y se desarrollen en tumores".

Por esa razón es vital encontrarlas lo más rápido posible. Los resultados de este estudio pueden conducir a nuevas practicas clínicas, tales como muestras de médulas óseas incluso cuando un paciente tenga la enfermedad localizada.

"El punto [de los autores del estudio] es que buscar indicadores genéticos de potencial metástasis podría no ayudarnos mucho en estos momentos ya que los cambios genéticos podrían ocurrir en un periodo más tardío", comentó Hudis. "Tenemos que evaluar esto de una manera diferente".

"También podría ser un aliciente encontrar nuevas señales de células metastizadas sencillas en pacientes con cáncer de etapa temprana", añadió Patriotis.

Los investigadores necesitarían ver si los medicamentos que son utilizados en tumores primarios también serán eficaces en células errantes. "Las compañías que desarrollan nuevas terapias deben tratar de validar si sus compuestos pueden o no trabajar en estas células", indicó Klein. "No pueden confiar en los datos del tumor primario".

"Investigadores ya están en camino para ver si el mismo proceso se da en otros cánceres, tal como cáncer prostático", indicó Klein.

Más información

El Instituto Nacional del Cáncer tiene más sobre cáncer metastizado o cáncer de seno.

Fuentes: Christoph A. Klein, M.D., Institut fur Immunologie, Ludwig-Maximilians Universitat , Munich, Alemania: Christos Patriotis, Ph.D., miembro asociado, departamento de oncología médica, Centro de Cáncer Fox Chase, Filadelfia; Clifford Hudis, M.D., jefe, Servicios de Medicina de Cáncer de Seno, Memorial Sloan-Kettering Cancer Center, ciudad de Nueva York; 9-13 de junio de 2003, Proceedings of the National Academy of Sciences
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