El riesgo familiar de cáncer de mama dura toda la vida para las hermanas

Sin embargo, el ejercicio ayuda a prevenir la enfermedad, según informan dos estudios adicionales

MARTES 13 de mayo (HealthDay News/Dr. Tango) -- Una investigación reciente ha encontrado buenas y malas noticias respecto al riesgo de cáncer de mama.

La mala noticia es que se trata de un factor de riesgo que no se puede modificar: las mujeres cuyas hermanas han sido diagnosticadas con cáncer de mama enfrentan un mayor riesgo de cáncer de mama a lo largo de la vida, independientemente de la edad a la que la hermana le fue diagnosticado el cáncer, de acuerdo con un estudio que aparece en la edición del 13 de mayo de la Journal of the National Cancer Institute (JNCI).

La buena noticia procede de un factor de riesgo modificable: las mujeres que hacen ejercicio son menos propensas a desarrollar cáncer de mama, de acuerdo con dos estudios de investigación recientes, uno que aparece en la misma edición de la JNCI, y el otro en la primera edición en línea de 2008 de la British Journal of Sports Medicine.

El primer estudio de la JNCI comparó la tasa de cáncer de mama de cerca de 24,000 hermanas de mujeres que tenían cáncer de mama con la tasa de cáncer de casi 1.8 millones de mujeres cuyas hermanas no habían tenido cáncer de mama. Todas las mujeres eran suecas y la recopilación de datos para el estudio abarcó el periodo de 1958 a 2001.

Los investigadores hallaron que las mujeres entre 20 y 39 años que tenían una hermana con un diagnóstico de cáncer de mama enfrentaban un riesgo seis veces mayor de cáncer de mama que las mujeres con hermanas sin cáncer de mama. El exceso en el riesgo disminuía con el envejecimiento de las mujeres, pero no desaparecía. Las mujeres mayores de 50 años que tenían una hermana con cáncer de mama tenían cerca de dos veces el riesgo de desarrollar la enfermedad, de acuerdo con el estudio. Además, no importaba qué edad tenían la hermana al momento del diagnóstico.

"Tras el diagnóstico de cáncer de mama en una familia, las otras hermanas, sobre todo las más jóvenes, tenían un riesgo mayor de cáncer de mama que persistía a lo largo de 20 años", dijo una de las autoras del estudio, Marie Reilly, profesora de bioestadística del Instituto Karolinska en Estocolmo, Suecia. "Esto sugiere que las hermanas de pacientes con cáncer de mama, sobre todo las hermanas más jóvenes, deberían ser examinadas con regularidad, independientemente de las recomendaciones para las mujeres de la misma edad".

La Dra. Julia Smith, directora del Programa de atención preventiva del cáncer de mama Lynne Cohen del Instituto oncológico de la Universidad de Nueva York, calificó los hallazgos de "interesantes y preocupantes". Agregó que "las hermanas tienen que preocuparse por un mayor riesgo sin importar la edad a la que su hermana fue diagnosticada".

El segundo estudio de la JNCI se basó en los datos del estudio Nurse's Health Study II e incluyó información de casi 65,000 mujeres que completaron cuestionarios sobre su actividad física desde los 12 hasta los 35 años. Durante el periodo de seguimiento de seis años, 550 mujeres de ese grupo fueron diagnosticadas con cáncer de mama.

Las mujeres que caminaban 13 horas a la semana o corrían 3.25 horas a la semana tenían un riesgo 23 por ciento menor de desarrollar cáncer de mama en la premenopausia que las mujeres menos activas. Las tasas de incidencia de cáncer de mama eran de 194 por 100,000 "persona-años" para las mujeres menos activas, en comparación con 136 casos por 100,000 "persona-años" para las mujeres más activas.

"Estos resultados sugieren que la actividad física continua durante toda la vida de una mujer está asociada con un menor riesgo de cáncer de mama. A diferencia de muchos factores de riesgo para el cáncer de mama, la actividad física es una exposición que puede modificarse", escribieron los autores del estudio, dirigidos por el Dr. Graham Colditz, de la Facultad de medicina de la Universidad de Washington en San Luis.

Smith aseguró que "por muchas razones, las mujeres deberían ejercitarse y mantenerse en forma". Hace sentido que el ejercicio pueda reducir el riesgo de cáncer de mama, dijo, y agregó, "las mujeres que hacen ejercicio con regularidad tienen menos grasa corporal y estrógeno".

El tercer estudio sobre el riesgo de cáncer de mama fue un análisis de 62 estudios que evaluaban el impacto de la actividad física y el riesgo de cáncer de mama. Esta revisión, publicada en la edición anticipada en línea de la versión impresa de la British Journal of Sports Medicine, halló que las mujeres físicamente activas tenían un riesgo 25 por ciento menor de cáncer de mama.

Los investigadores hallaron que tanto la actividad recreativa como la que se hace en el lugar de trabajo podrían reducir el riesgo, y que el ejercicio moderado y vigoroso dio lugar a una reducción similar en el riesgo. Esta revisión también halló que la actividad que se realiza después de la menopausia era más efectiva en la reducción del riesgo.

Smith recomienda que las mujeres se ejerciten al menos 20 minutos, tres veces a la semana, o preferiblemente más. Destacó que durante esos 20 minutos de ejercicio entre moderado y vigoroso, el ritmo cardiaco debería estar regularmente por encima de la línea base.

Más información

Para saber más acerca de los factores de riesgo del cáncer de mama visite la American Cancer Society.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTES: Marie Reilly, Ph.D., professor of biostatistics, Karolinska Institute, Stockholm, Sweden; Julia Smith, M.D., director, Lynne Cohen Breast Cancer Preventative Care Program, New York University Cancer Institute and Bellevue Hospital, New York City; May 13, 2008, Journal of the National Cancer Institute; 2008 online, British Journal of Sports Medicine
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