Estudio prolongado prueba que el tamoxifén ayuda a prevenir el cáncer de mama

Resultados finales de un estudio de 13 años confirman que el medicamento es preventivo para las mujeres sanas en alto riesgo

MARTES 15 de noviembre (HealthDay News/HispaniCare) -- Los resultados finales de un estudio de 13 años confirman que el tamoxifén, un medicamento utilizado por largo tiempo para el tratamiento del cáncer de mama, también puede prevenir la malignidad en mujeres sanas que están en riesgo de adquirir la enfermedad.

"Este estudio comprueba el principio de que la prevención es un tipo legítimo de enfoque para el tratamiento del cáncer de mama y justifica la investigación continuada para hallar medicamentos [preventivos] con menos efectos secundarios y mejor reducción de los riesgos", aseguró Bernand Fisher, investigador líder y miembro fundador y director del National Surgical Adjuvant Breast and Bowel Project (NSABP).

Este estudio aparece publicado en la edición del 16 de noviembre del Journal of the National Cancer Institute.

El tamoxifén forma parte de una clase de medicamentos llamados moduladores selectivos de los receptores de estrógeno (MSRE). Estos medicamentos funcionan adhiriéndose a la molécula del cáncer de mama que reacciona normalmente al estrógeno, deteniendo el desarrollo de la célula y limitando la propagación del cáncer, según la American Cancer Society.

El estudio del NSABP comenzó en 1992 y le hizo seguimiento a los resultados de salud de más de 13,000 mujeres sanas en riesgo de cáncer de mama. Las participantes tomaron 20 miligramos de tamoxifén o un placebo todos los días durante cinco años.

Los investigadores querían establecer si el medicamento, tan eficaz para prevenir la reincidencia del cáncer de mama, también podía ser utilizado para evitar que la enfermedad se desarrollara en mujeres en alto riesgo. El estudio fue doble ciego, lo que significa que ni las participantes del estudio ni los médicos sabían quién estaba recibiendo el medicamento.

Luego de seis años, los investigadores hallaron que la tasa de incidencia de cáncer de mama invasivo era cerca de 50 por ciento más baja entre las mujeres que tomaron tamoxifén. Este resultado fue tan dramático que los investigadores eliminaron el aspecto doble ciego del estudio y le permitieron a las mujeres que tomaban el placebo tomar tamoxifén. Cerca de la tercera parte del grupo optó por tomar el medicamento.

Ahora, luego de hacerle seguimiento a la mayoría de las mujeres por otros siete años, los investigadores hallaron que las tasas de cáncer de mama invasivo seguían siendo más bajas para las mujeres que tomaron tamoxifén. El índice cumulativo de cáncer de mama invasivo durante la duración del estudio se redujo de 42.5 por cada mil mujeres en el grupo del placebo a 24.8 por cada mil mujeres en el grupo del tamoxifén, una reducción del 43 por ciento.

También las tasas de incidencia de cánceres no invasivos fueron significativamente más bajas, como las del carcinoma canalicular in situ (DCIS, por sus siglas en inglés), que se redujeron en 37 por ciento entre las mujeres que tomaron tamoxifén, comparadas con las que tomaron el placebo.

"Éste es el único método de prevención comprobado contra el cáncer de mama", sostuvo Fishman. El estudio fue financiado con subvenciones del U.S. National Cancer Institute y del Ministerio de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU.

Lo bonito de este estudio, aseguró Claudine Isaacs, directora del Programa Clínico del Cáncer de Mama del Centro Integral contra el Cáncer Lombardi de la Universidad de Georgetown, es que fue controlado con un placebo, hubo varias participantes, y se enfocaba en la prevención.

"Debido a que se enfocaba en la prevención, lograron una evaluación muy cuidadosa del perfil de efectos secundarios", aseguró.

Los efectos secundarios del tamoxifén fueron tanto beneficiosos como potencialmente perjudiciales, e incluyeron una reducción del 32 por ciento en las fracturas durante el periodo de siete años de seguimiento, y un aumento en los riesgos de cáncer uterino, accidente cerebrovascular, embolia pulmonar y cataratas.

Isaacs aseguró que los médicos pueden usar un modelo bien validado de riesgos y beneficios que incluya la edad de la mujer, la historia médica y familiar, y otros factores para ayudar a decidir si el tamoxifén podría ser adecuado para ella.

"Un médico debería hablar sobre la proporción entre riesgo y beneficio con la paciente y, si los beneficios superan los riesgos, le puede decir que debería pensar en [tomar tamoxifén]", recomendó y añadió que en buena parte es una decisión personal.

Los investigadores calculan que de todas las mujeres estadounidenses entre los 35 y los 70, cerca del 25 por ciento, 2.5 millones, están en alto riesgo de cáncer de mama y podrían beneficiarse del uso del tamoxifén.

Aún así, a pesar de los hallazgos positivos del NSABP, un estudio publicado hace algunos meses halló que muchas mujeres que están en alto riesgo de cáncer de mama se mostraban reacias a tomar tamoxifén para ayudar a prevenir la enfermedad.

Más información

Para saber más acerca del cáncer de mama, visite el National Cancer Institute.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Bernard Fisher, M.D., founding member and director, National Surgical Adjuvant Breast and Bowel Project, Pittsburgh; Claudine Isaacs, M.D., director, Clinical Breast Cancer Program, associate professor, medicine and oncology, Georgetown University's Lombardi Comprehensive Cancer Center, Washington, D.C.; Nov. 16, 2005, Journal of the National Cancer Institute; Nov. 14, 2005, Cancer Biology and Therapy
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