LUNES 18 de octubre (HealthDayNews/HispaniCare) -- Un reciente estudio le da más peso a los riesgos de cáncer que presenta la terapia hormonal al hallar que este tratamiento para la menopausia también hace que el cáncer de mama sea difícil de detectar.

Durante los últimos años, varios estudios han sugerido intensamente que la terapia de reemplazo hormonal (TRH) aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama en una mujer. El golpe más fuerte se recibió en julio de 2002, cuando investigadores estadounidenses detuvieron el enorme estudio Women's Health Initiative (WHI), el cual determino que la TRH combinada (estrógeno más progestina) aumentaba el riesgo de cáncer de mama y los eventos cardiovasculares.

La última investigación, también de la WHI, halla que la TRH combinada puede duplicar la densidad de las mamas, uno de los factores de riesgo conocidos de cáncer de mama y llevar a un aumento de cuatro veces de las mamografías anormales.

Estos hallazgos provienen de la información recogida de 413 mujeres posmenopáusicas entre 50 y 79 años. Estas mujeres participaron en un ensayo de estrógeno más progestina de la WHI, que incluyó a más de 16,500 mujeres.

En este estudio, se asignó de manera aleatoria a las mujeres para que recibieran estrógeno más progestina o un placebo. A todas las mujeres se les realizó una mamografía al principio del estudio y luego dos años después.

Los investigadores midieron la densidad mamaria utilizando un método computarizado que calcula la cantidad de tejido denso, el que parece blanco, en las imágenes de una mamografía.

"Las mujeres posmenopáusicas que tomaron la combinación de estrógeno más progestina como terapia de reemplazo hormonal durante un año experimentaron un aumento del doble de su densidad mamaria y un riesgo cuatro veces mayor de tener una mamografía anormal", aseguró la investigadora principal, la Dra. Anne McTiernan, directora del Programa de Investigación para la Prevención del Cáncer del Centro de Investigación Hutchinson para el Cáncer de Seattle.

McTiernan anotó que la densidad del tejido mamario puede incrementar el riesgo de cáncer de seno y también hacerlo más difícil de diagnosticar. Como el cáncer también aparece blanco en una mamografía, una mayor densidad mamaria puede dificultar la percepción de tumores y otras anormalidades.

"La mayor densidad mamaria reduce la capacidad de los radiólogos para detectar cáncer de mama", explicó. "La mayor densidad también se asocia con un aumento en el riesgo de cáncer de mama".

McTiernan planeaba presentar sus hallazgos el 18 de octubre en la reunión de la American Association for Cancer Research en Seattle.

Las investigaciones anteriores hallaron que las mujeres menores de 50 con senos densos tenían cuatro veces más posibilidades de desarrollar cáncer de mama comparadas con mujeres similares que tenían poca o ninguna densidad mamaria.

Aunque la densidad mamaria depende en gran parte de la edad y la genética, el estudio de McTiernan muestra que también intervienen otros factores. "Por varias razones, las mujeres deberían limitar la cantidad de tiempo que permanecen con una TRH", aseguró. "Si les preocupa su riesgo de cáncer de seno, quizá deberían evitar una TRH".

Su grupo está observando ahora el efecto de sólo el estrógeno sobre el riesgo de densidad en una mamografía. "Nosotros, al igual que otros, también estamos observando los efectos de otros medicamentos o de factores del estilo de vida sobre la densidad mamaria para determinar si hay maneras de reducir la densidad", aseguró.

"Esto es importante para las mujeres de todas las edades, pero especialmente para mujeres posmenopáusicas que tienden a tener senos de alta densidad, lo que se traduce en menor efectividad de una mamografía para ellas", recalcó.

"Ya se sabe que la TRH aumenta el riesgo de cáncer de seno de alguna manera y que la TRH en general no es útil para para la prevención de de enfermedades", afirmó el Dr. David L. Katz, profesor clínico asociado de salud pública y director del Centro de Investigación para la Prevención de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale.

Como la terapia de reemplazo hormonal para las mujeres posmenopáusicas tiende a ser utilizada sólo para el tratamiento de los síntomas, no hay nada en este estudio que sugiera un cambio en la práctica clínica, dijo.

"Si más mujeres posmenopáusicas están libres de TRH, la habilidad de interpretación de las mamografías en esta población podría mejorar", aseguró Katz. "Si los radiólogos no pueden interpretar las mamografías de manera confiable, el cáncer de mama podría resultar diagnosticado en exceso, lo que puede llevar a biopsias innecesarias o, lo que sería más grave, a no detectar tumores. Una mejor interpretación de las mamografías podría, a su vez, implicar mayor detección del cáncer de mama en etapa inicial y menos lecturas falso positivas".

Más información

La American Cancer Society le puede decir más acerca el cáncer de mama.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
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