Las mujeres pobres de áreas rurales no se someten a mamografías

Un estudio encuentra que el problema es más grave entre las mujeres negras y nativas norteamericanas

LUNES 25 de octubre (HealthDayNews/HispaniCare) -- En las partes rurales de los Estados Unidos, la evaluación de cáncer de mama se usa significativamente poco, especialmente entre las poblaciones pobres de minorías, según un nuevo estudio.

De acuerdo al informe, las barreras que no permiten que las mujeres pobres de áreas rurales se hagan mamografías incluyen un conocimiento limitado del cáncer de mama y de la importancia de las pruebas, dificultades en obtener el procedimiento, falta de dinero y falta de ánimo por parte de sus médicos. Los investigadores encontraron que estas barreras difieren por raza.

"Éste es un estudio de base para un estudio de mayor tamaño", afirmó la investigadora líder, Electra D. Paskett, directora del Centro de Salud de la Población y Disparidades en la Salud en el Centro Integral de Cáncer de la Universidad de Ohio. La meta del estudio de mayor tamaño es mejorar las pruebas de mamografía entre esas mujeres, añadió.

"Aún entre las mujeres pobres de zonas rurales hay diferencias por raza", apuntó Paskett. "Las mujeres norteamericanas nativas tenían menos probabilidades de tener un conocimiento correcto sobre las pruebas".

En su estudio, Paskett y sus colegas recogieron datos de 897 mujeres que participaron en el proyecto Robeson County Outreach Screening and Education (ROSE), el cual comenzó en 1996 en Carolina del Norte. Este proyecto incluyó mujeres blancas, negras y nativas norteamericanas mayores de 40 años, de acuerdo al informe que aparece en la edición en línea del 25 de octubre de Cancer.

Los investigadores encontraron que el 43 por ciento de todas las mujeres no sabían que una mamografía era una prueba para evaluar el cáncer de mama. Pero el 70 por ciento de las mujeres blancas sabían lo que era una mamografía.

Las mujeres negras subestimaban su riesgo de cáncer de mama, mientras que las norteamericanas nativas sobrestimaban su riesgo, encontró el equipo de Paskett.

Las principales razones para no someterse a una mamografía incluían el dolor, la vergüenza y la falta de tiempo. Además, la falta de conocimiento sobre las pruebas, las opciones de prueba y los factores de riesgo se combinaban para limitar que las mujeres se evaluaran.

Lo más sorprendente fue que si bien la mayoría de las mujeres se hacían una revisión anual, más de dos tercios afirmaron que sus médicos no les recomendaron ni las animaron a hacerse una mamografía, encontró el grupo de Paskett.

Los investigadores encontraron barreras similares cuando se trataba de pruebas para el cáncer de cerviz entre estas mujeres pobres de zonas rurales.

Muchas personas pobres ven a un doctor anualmente, apuntó Paskett. "La principal razón por la que las personas realizan cambios en sus conductas de salud es que sus médicos se lo pidieron", añadió.

Una recomendación de un médico es la mejor manera de mejorar las evaluaciones del cáncer de mama, apuntó Paskett. Además, el uso de asesores de salud legos también es efectivo en hacer que las mujeres se sometan a las pruebas. Estos asesores pueden aumentar el conocimiento de las mujeres acerca del riesgo del cáncer de mama y de la importancia de hacerse las pruebas, y ayudar a eliminar otras barreras contra la evaluación, señaló.

Además, Paskett considera que para mejorar la evaluación entre esas mujeres, se deberían personalizar los mensajes acerca de la necesidad de las pruebas de cáncer a grupos individuales.

"Lo que funcionara para una mujer blanca, aunque sea una mujer blanca pobre de un condado rural, no necesariamente sea la respuesta para algunas de las preguntas de una mujer norteamericana nativa del mismo condado pobre", afirmó Paskett.

"Este estudio es consistente con estudios previos que reportaron que las mujeres de áreas rurales de ingresos bajos tienen menos probabilidades de participar en evaluaciones para cáncer de mama y cáncer de cerviz en comparación con otros grupos", afirmó Barbara D. Powe, directora en funciones del Behavioral Research Center y directora del Special Populations Behavioral Research Center de la American Cancer Society.

Las barreras a la mamografía, tales como costo, inhabilidad de acceder a la atención, falta de recomendación por los doctores y vergüenza se han reportado antes, añadió.

Lo nuevo en este estudio, de acuerdo a Powe, es que a pesar del hecho de que todas las mujeres eran de áreas rurales y tenían bajos ingresos, habían diferencias en su conocimiento, actitudes y prácticas sobre el cáncer de mama entre los tres grupos raciales.

"Los proveedores de atención de la salud en esas comunidades deben animar a las mujeres a participar en las evaluaciones, darles la información apropiada y asegurarse de que las mujeres tengan acceso a los servicios en sus comunidades", dijo Powe.

Más información

Obtenga más información sobre la evaluación del cáncer en la American Cancer Society.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Electra D. Paskett, Ph.D., director, Center for Population Health and Health Disparities, Ohio State University Comprehensive Cancer Center, Columbus; Barbara D. Powe, Ph.D., R.N., interim director, Behavioral Research Center, and director, Special Populations Research Behavioral Research Center, American Cancer Society, Atlanta; Oct. 25, 2004, Cancer online
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