LUNES 24 de octubre (HealthDay News/HispaniCare) -- Investigadores italianos informan que a las mujeres más jóvenes que tienen un cierto tipo de cáncer de mama en las primeras etapas les va mejor si toman tamoxifén durante cinco años que aquéllas que suspenden el tratamiento luego de dos.

Aunque los beneficios tardaron nueve años en aparecer, los investigadores hallaron que el tratamiento a más largo plazo supone una diferencia significativa en la supervivencia de las mujeres de 55 y menores que tienen tumores "receptores positivos de estrógeno". El tratamiento durante cinco años se relacionó con una reducción de 44 por ciento en el riesgo de muerte entre estas mujeres.

"Nuestro estudio confirma que estas mujeres necesitan saber que el uso más prolongado de tamoxifén es una arma poderosa para ganar su batalla", sostuvo la Dra. Miriam Valentini, científica de planta del Laboratorio de Epidemiología Clínica de la Diabetes y el Cáncer del Consorcio Mario Negri Sud de Santa Maria Imbrano, Italia, coautora del estudio.

El estudio aparece en la edición del 1 de diciembre de CANCER.

Los cánceres de mama que requieren de la hormona femenina llamada estrógeno para crecer se conocen como receptores positivos de estrógeno. El medicamento tamoxifén ayuda a prevenir el desarrollo de los tumores de mama sensibles al estrógeno.

Cuando se utilizan como terapia adicional para tratar el cáncer de mama en las etapas iniciales, generalmente se prescribe tamoxifén durante cinco años, aunque el National Cancer Institute sostiene que la extensión ideal del tratamiento no se conoce.

Para determinar si la duración afecta el tratamiento del cáncer de mama de etapa inicial, los investigadores asignaron 1,901 pacientes aleatoriamente para que suspendieran el tamoxifén luego de dos años o para que recibieran esa terapia farmacológica durante otros tres años.

Los beneficios de una terapia más prolongada sobre la supervivencia a largo plazo de las pacientes con tumores de receptores positivos de estrógeno comenzaron a surgir luego de nueve años de realizado el diagnóstico. Y dentro de ese grupo, sólo las mujeres más jóvenes resultaron beneficiadas.

V. Craig Jordan, director científico de ciencias de la medicina del Centro contra el Cáncer Fox Chase de Filadelfia, aseguró que la diferencia entre las mujeres jóvenes y las mayores yace en su endocrinología.

"Las mujeres premenopáusicas rebosan estrógenos", explicó, y la relación de esta hormona con el cáncer de mama es como la del líquido para encendedores y el fuego. "Hacen falta cinco años (de tamoxifén) para que actúe realmente como una barrera protectora para mantener todo ese estrógeno a raya", agregó, y anotó que las mujeres de mayor edad, al contrario, necesitan menos.

Eso no significa que las mujeres de mayor edad deban suspender el tratamiento luego de dos años. Los médicos deben sopesar cuidadosamente los riesgos y los beneficios para las mujeres mayores de 55, incluidos los efectos secundarios conocidos como el cáncer del endometrio y los coágulos, recomendó Valentini.

"Luego de una evaluación cuidadosa de estos aspectos, pueden decidir si, para un paciente en particular, es adecuado prolongar la terapia con este medicamento o continuar con otro medicamento hormonal", agregó.

Los autores concluyeron que hace falta más investigación para explorar los efectos de la terapia hormonal en el cáncer de mama.

"Esto, como evidencia sola, no debería cambiar el estándar de cuidado en los EE.UU.", agregó Jordan.

Más información

Para conocer más sobre el tratamiento con tamoxifén, visite el National Cancer Institute.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
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