Medicamento disponible ayuda a prevenir la recurrencia de cáncer de mama

El ontak aumenta la defensa del organismo contra la reaparición del tumor

JUEVES 9 de junio (HealthDay News/HispaniCare) -- Investigadores aseguran que utilizando un medicamento que ya está en el mercado se pueden bloquear células claves del sistema inmunológico que realmente promueven la recurrencia del cáncer de mama. Informan que la terapia debería volver a armar las defensas del organismo contra la reaparición del tumor maligno.

"Utilizamos un medicamento que es la interleuquina-2 inmunotoxina", aseguró Keith Knutson, investigador líder y profesor asistente de inmunología del Colegio de Medicina de la Clínica de Mayo, en Rochester Minnesota. El medicamento, ontak (diftitoxina denileuquina) ya está aprobado por la U.S. Food and Drug Administration para tratar linfomas cutáneos de las células T.

"Lo que hallamos es que la inmunotoxina IL-2 no extermina los tumores directamente sino que destruye las células T reguladoras", aseguró Knutson. Y eso, a su vez, aumentó el funcionamiento general del sistema inmunológico, aseguró.

Los investigadores, de la Clínica Mayo de la Universidad de Washington en Seattle presentaron sus hallazgos el jueves en la reunión del Programa de Investigación sobre el Cáncer de Mama "Era of Hope" (era de esperanza) del Departamento de Defensa, en Filadelfia.

"Sabemos que el cáncer de mama es reconocido por el sistema inmunológico", aseguró Knutson. "Pero ocurre un bloqueo en la inmunidad y el tumor continúa creciendo. Hemos encontrado un bloqueo potencial y una estrategia para reducir el efecto de ese bloqueo".

"El bloqueo es una célula inmune, la célula T reguladora", dijo.

Las células T reguladoras, también llamadas células T supresoras, controlan la magnitud de la respuesta del sistema inmunológico. Aunque los investigadores han sabido acerca de estas células durante más de 30 años, "lo nuevo es que en estos cánceres de mama [estudiados] encontramos que las células T reguladoras pueden bloquear la respuesta inmunológica", explicó Knutson.

"Al destruirlas, permitimos que el sistema inmunológico haga lo que tiene que hacer en un principio", continuó Knutson.

En el estudio, el equipo de Knutson le inyectó a ratones células del cáncer de mama humano para producir un grupo con las etapas iniciales del cáncer y otro con las etapas finales. Trataron a la mitad de cada grupo con la inmunotoxina IL-2 durante 17 días mientras que la otra mitad sirvió como control sin tratamiento.

Los investigadores luego monitorearon el progreso del cáncer en los animales durante un total de 50 días, relató Knutson.

Hallaron que la inmunotoxina retrasaba el crecimiento de tumores en animales con cánceres en las primeras etapas y ralentizaba el crecimiento de los tumores tanto en cánceres de etapas iniciales como en los de las etapas finales. El ontak también redujo el tamaño del tumor en el grupo tratado en comparación con los controles. Los tumores de los ratones tratados en la etapa inicial eran 90 por ciento más pequeños que los de los controles no tratados con cáncer en las primeras etapas y 79 por ciento menores que los tratados en las etapas finales, en comparación con los controles no tratados de las etapas finales.

Los investigadores luego extirparon los tumores de los animales y los expusieron a la inmunotoxina. Esto no produjo ningún efecto, "así que sabemos que el medicamento mismo no está actuando sobre el tumor sino sobre el sistema inmunológico", sostuvo Knutson.

Luego de 50 días, los ratones tratados continuaban combatiendo exitosamente los tumores, agregó Knutson.

Con el tiempo, dijo, la terapia podría ser utilizada para activar el sistema inmunológico luego de que un paciente se haya sometido a un tratamiento de cáncer de mama para evitar recaídas.

"Sabemos que las terapias comunes como la quimio, la cirugía y la radiación no acaban con las células de los tumores, por eso es que los pacientes tienen recaídas", aseguró. "Si logramos activar el sistema inmunológico para controlar las células de tumor residuales que quedan, podemos continuar por mayor tiempo controlando el crecimiento del tumor".

Un oncólogo del Centro Médico Nacional City of Hope en Duarte, California, alabó el estudio. "Estos datos son muy interesantes y generan muchas hipótesis", aseguró el Dr. Robert Morgan, médico de planta de la división de medicina oncológica e investigación terapéutica del City of Hope.

"Durante muchos años, los pacientes y los oncólogos se han preguntado por qué el mecanismo de inmunidad no es eficaz para prevenir el desarrollo de tumores, su crecimiento y la formación de metástasis", dijo. "Estos datos sugieren que estos mismos tumores están afectando el sistema inmunológico. Es una investigación preliminar, pero prometedora, que necesitará ser confirmada en pruebas con seres humanos".

En otras presentaciones en la reunión, los investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nuevo México en Alburquerque informaron que la nueva prueba que identifica los cambios genéticos en el tejido de las mamas que parecen normales podría ayudar a predecir la recaída del cáncer de mama. Utilizaron un examen que mide el contenido de ADN de los telómeros, complejos proteínicos que se presentan al final de los cromosomas, que son alterados en los tumores.

Los investigadores definieron los telómeros con un contenido de ADN menor al 70 por ciento como parecidos a tumores. En un estudio, hallaron que este valor predecía la recaída en siete de cada 12 mujeres cuyo cáncer de mama reaparecía. También predijo la supresión de tumores en 12 de cada 13 que permanecieron libres de cáncer. La prueba necesitar ser refinada antes de que esté lista para uso extendido, aseguraron los investigadores.

En un tercer estudio, investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland en College Park, informaron que un dispositivo especial puede controlar la "dispersión" del haz de electrones utilizado en la terapia por radiación. Esto reduce efectivamente la cantidad de radiación a menos del 25 por ciento de la dosis actual, dijo. El dispositivo de haz avanzado, que se espera reduzca la complicaciones de ese tipo de reacciones cutáneas a largo plazo recibió una patente en abril pero necesita mayores estudios, aseguró el equipo de investigación.

Más información

Para aprender más sobre el cáncer de mama, visite la American Cancer Society.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Keith Knutson, Ph.D., senior associate consultant, assistant professor, Mayo Clinic College of Medicine, Rochester, Minn.; Robert Morgan, M.D., staff physician, Division Medical Oncology and Therapeutics Research, City of Hope National Medical Center, Duarte, Calif.; June 9, 2005, presentations, Department of Defense's Era of Hope Breast Cancer Research Program meeting, Philadelphia
Consumer News in Spanish