Medicamento para la epilepsia alivia los sofocos de calor en pacientes con cáncer de mama

Expertos afirman que es necesario realizar más pruebas antes de que el gabapentin sea aprobado

JUEVES 1 de septiembre (HealthDay News/HispaniCare) -- Efectos secundarios como los sofocos de calor, sudoración, palpitaciones y ansiedad son comunes entre las mujeres que reciben quimioterapia o terapia hormonal para el cáncer de mama.

Ahora, los investigadores afirman que el medicamento contra la epilepsia gabapentin (Neurontin) puede reducir los sofocos de calor en el 46 por ciento de las mujeres que combaten la enfermedad.

"Las mujeres que tienen cáncer de mama y necesitan tomar medicamentos como el tamoxifeno u otros tipos que son potencialmente propensos a causar sofocos pueden beneficiarse del gabapentin", dijo el investigador principal, el Dr. Kishan J. Pandya, profesor de medicina del Centro del Cáncer de la Universidad de Rochester.

Los hallazgos de su equipo aparecen en la edición de septiembre de The Lancet.

Los suplementos hormonales de estrógeno y progestágeno son el tratamiento usual para los sofocos de calor. Sin embargo, los expertos señalan que este tipo de terapia hormonal (TRH) puede también incrementar los riesgos de recurrencia del cáncer de mama en las supervivientes.

El gabapentin se receta habitualmente para ayudar a controlar ciertos tipos de convulsiones epilépticas y el dolor de la culebrilla. El medicamento ha sido aprobado por la U.S. Food and Drug Administration para tratar los sofocos de calor.

En el estudio, el equipo de Pandya asignó aleatoriamente 420 mujeres con cáncer de mama que estaban experimentando dos o más sofocos de calor por día a un placebo, 300 miligramos de gabapentin al día, o a 900 miligramos de gabapentin al día, durante ocho semanas.

Cada paciente mantuvo un diario sobre la frecuencia, gravedad y duración de los sofocos de los sofocos de calor antes del inicio del estudio y durante las semanas número cuatro y ocho del tratamiento, explicó Pandya.

"Cuando analizamos los datos descubrimos, como lo habíamos esperado, que el gabapentin era capaz de reducir la frecuencia y gravedad de los sofocos de calor en casi el 46 por ciento", destacó Pandya. "Eso fue particularmente evidente para la dosis de 900 miligramos".

Pandya anotó que la dosis de 300 miligramos fue ligeramente mejor que el placebo, pero no diferente estadísticamente. "El efecto principal fue observado con la dosis de 900 miligramos", agregó.

"Las mujeres que sufren de sofocos de calor ahora tienen otra opción para controlarlos", afirmó Pandya. Muchas pacientes de cáncer de mama toman actualmente antidepresivos para reducir los sofocos de calor, pero estos medicamentos tienen sus inconvenientes, anotó.

Informes recientes muestran que los antidepresivos pueden interferir con el metabolismo del tamoxifeno y reducir la cantidad de este medicamento disponible en la sangre, explicó Pandya.

"El gabapentin no interactúa con ninguno de los medicamentos", señaló. "Ahora tenemos un medio para controlar los sofocos de calor que son efectivos con muy pocos, si algunos, efectos secundarios".

Un experto advirtió que este tratamiento necesita ser demostrado en otros estudios antes de que pueda recomendarse para el uso masivo.

"Los sofocos de calor son un problema serio; este tipo de síntomas puede ser discapacitante", dijo el Dr. Len Lichtenfeld, subdirector médico de la American Cancer Society. "El estudio ofrece otra alternativa que las mujeres con cáncer de mama pueden considerar para controlar los síntomas".

No obstante, Lichtenfeld advirtió moderación, resaltando que era necesario tener más evidencia. No existen datos aún de que el medicamento pueda tener un efecto sobre la recurrencia del cáncer de mama o cuánto tiempo durará el beneficio, manifestó.

"Como en todo lo que hacemos en medicina, especialmente en la medicina del cáncer, siempre queremos escuchar otras opiniones o ver otros estudios para confirmar estos hallazgos", sostuvo Lichtenfeld. "También queremos ver lo que sucede a medida que estas mujeres sean seguidas en el tiempo, porque no conocemos la respuesta de lo que pudiera pasar a las mujeres que tomen este medicamento por un año, dos o tres".

Más información

El National Cancer Institute tiene más información sobre el cáncer de mama.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Kishan J. Pandya, M.D., professor, medicine, University of Rochester Cancer Center, New York; Len Lichtenfeld, M.D., deputy chief medical officer, American Cancer Society, Atlanta; September 3, 2005, The Lancet
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