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Recomiendan inhibidores de la aromatasa para el cáncer de mama

Nuevas directrices indican que estos fármacos ofrecen una alternativa para mujeres posmenopáusicas

MARTES 16 de noviembre (HealthDayNews) -- Nuevas directrices recomiendan que un grupo de medicamentos llamados inhibidores de la aromatasa deberían ser utilizados luego de la cirugía para tratar a mujeres posmenopáusicas con cáncer de mama receptor hormonal positivo.

Las directrices son una evaluación tecnológica actualizada de la American Society of Clinical Oncology (ASCO) y aparecen en la edición del 15 de noviembre del Journal of Clinical Oncology.

Ésta es la primera vez que la ASCO recomienda que este tipo de medicamentos se utilice en este grupo de mujeres.

"Lo hemos estado haciendo anualmente durante los últimos tres años", relató el Dr. Eric Winer, autor líder de la evaluación tecnológica y director del Centro de Oncología del Seno del Instituto contra el Cáncer Dana Farber de Boston. "Este año, la diferencia fue que, para nosotros, existía suficiente información para que pudiéramos decir que para una mujer posmenopáusica en el momento del diagnóstico que tiene cáncer de mama receptor hormonal positivo, la mejor terapia hormonal de todas incluye un inhibidor de la aromatasa en algún momento para la mayoría de las mujeres".

El Dr. Jay Brooks, jefe de hematología y oncología de la Fundación Clínica Ochsner de Nueva Orleáns, aseguró que las nuevas directrices "muestran el esfuerzo continuado que una investigación clínica buena y sólida logran. Me siento estimulado por esto y considero que será un avance importante en el tratamiento de las mujeres posmenopáusicas".

Al igual que el tamoxifén, los inhibidores de la aromatasa funcionan reduciendo la cantidad de estrógeno circulante en el organismo. El tamoxifén ha dominado el área del tratamiento del cáncer de mamá durante más de veinte años. Este nuevo tipo de medicamentos, tres de los cuales han sido aprobados por la U.S. Food and Drug Administration, representa el primer desafío real para el reinado del tamoxifén.

"Durante los últimos veinte años, el uso del tamoxifén ha revolucionado la prevención y el tratamiento del cáncer de mama", aseguró Brooks. "Este es el siguiente paso. Creo que con el tiempo esto va a reemplazar al tamoxifén para mujeres posmenopáusicas.

Pruebas anteriores habían sido prometedoras con un inhibidor de la aromatasa llamado anastrozole (Arimidex). Por eso, las recomendaciones anteriores de la ASCO habían destacado este medicamento.

Tres pruebas aleatorias recientes habían mostrado también resultados alentadores para otros dos inhibidores de la aromatasa. Se trata del letrozole (Femara) y el exemestane (Aromasin). Los tres medicamentos han sido aprobados por la U.S. Food and Drug Administration.

Según los resultados de estas pruebas clínicas, las nuevas recomendaciones de la ASCO establecen que médicos y pacientes pueden sustituir al tamoxifén con alguno de los tres inhibidores de la aromatasa aprobados por la FDA como terapia adyuvante inicial (luego de la cirugía). Las mujeres también pueden elegir comenzar con tamoxifén y luego pasarse a un inhibidor de la aromatasa luego de dos a cinco años. Una mujer que se pasa a un inhibidor de la aromatasa luego del tamoxifén debe tomar el inhibidor durante dos a tres años, pero no por más de cinco porque no hay datos clínicos disponibles para ese periodo. Tampoco hay información disponible sobre tomar tamoxifén después de un inhibidor de la aromatasa, según establecen las directrices.

Aunque sólo un estudio mostró una ventaja en la supervivencia asociada con un inhibidor de la aromatasa, la evaluación técnica apuntó hacia un mejoramiento "claro y constante" en la supervivencia libre de la enfermedad para mujeres que recibieron un inhibidor de la aromatasa, aseguró la ASCO.

Todavía no está claro para los investigadores si las mujeres obtendrían mayores beneficios de los inhibidores de la aromatasa en lugar del tamoxifén o además de éste.

"No tenemos una respuesta para eso", declaró Winer. "El reto principal es determinar eso. Es razonablemente posible que no habrá una sola estrategia para todas las mujeres y que habrá diferencias según cada tumor, así como mujeres distintas en riesgo por un conjunto distinto de complicaciones".

"Se está reconociendo cada vez más que el cáncer de mama es más que una sola enfermedad. Se trata de varias enfermedades que necesitan ser tratadas realmente y no de una manera universal en todos los casos", agregó.

Todavía quedan muchas preguntas por responder, especialmente cuáles son los efectos a largo plazo de los inhibidores de la aromatasa. Existe algo de evidencia de que pueden reducir el riesgo de coágulos sanguíneos y de cáncer uterino, pero que también pueden aumentar el riesgo de osteoporosis y fracturas, según establecen las recomendaciones de la ASCO.

"No contamos con información de seguimiento por veinte años", señaló Winer. "Aprendimos una lección con el Vioxx [un medicamento para el dolor de la artritis que fue retirado recientemente del mercado porque puede causar ataque al corazón y derrame cerebral]. Por otro lado, del tamoxifén sí tenemos información de seguimiento por treinta años. Cada vez que tenemos un nuevo medicamento que esté reemplazando a otro más antiguo con el que no nos sentimos muy cómodos, hay que ser un poco más precavidos".

Más información

El National Cancer Institute tiene más información sobre los inhibidores de la aromatasa.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Eric P. Winer, M.D., director, Breast Oncology Center, Dana Farber Cancer Institute, Boston; Jay Brooks, M.D., chief, hematology/oncology, Ochsner Clinic Foundation, New Orleans; Nov. 15, 2004, Journal of Clinical Oncology
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