Un carrito de compras lleno de combatientes contra el cáncer

Una investigación aclara un poco las posibles propiedades contra los tumores de las verduras y las hierbas

LUNES 31 de octubre (HealthDay News/HispaniCare) -- Las coles de Bruselas, el repollo, el ginkgo biloba y el ajo parecen tener que ver con la prevención de diversos tipos de cáncer, informan investigadores.

La investigación, que se concentra en las interacciones químicas entre los compuestos encontrados en los alimentos y las células y el ADN del cuerpo, sugiere que la adición de estos alimentos a la dieta puede conferir beneficios a la salud, afirmaron los investigadores.

Los hallazgos serían presentados el lunes en la reunión de la American Association for Cancer Research en Baltimore.

En el primer estudio, Akinori Yanaka y colegas de la Universidad de Tsukuba en Japón encontraron que en 20 personas, una dieta rica en brócoli redujo significativamente la infección por Helicobacter pylori (H. pylori). La H. pylori, una bacteria, es una causa de gastritis, la inflamación del revestimiento del estómago, y es un factor importante para úlcera péptica y cáncer de estómago, según los investigadores.

"Aunque no pudimos erradicar el H. pylori, poder suprimirlo y aliviar los síntomas de la gastritis acompañante por un medio tan simple como comer brócoli es una noticia muy buena para las muchas personas que están infectadas", apuntó Yanaka en una declaración preparada.

El sulforafano, una sustancia química presente en los brotes de brócoli, parece ser el ingrediente activo que lucha contra el cáncer. Aparentemente, el sulforafano ayuda a las células a defenderse contra los oxidantes, las altamente reactivas y tóxicas moléculas que dañan al ADN y matan las células, y potencialmente conducen al cáncer, anotaron los investigadores.

Otro estudio con brotes de brócoli encontró que cuando un extracto de los brotes se aplicaba a la piel de ratones sin piel, contrarrestaba las respuestas carcinogénicas por exposición a la luz ultravioleta, una causa de cáncer de la piel.

"Comenzamos a aplicar el extracto de brote de brócoli a los ratones justo cuando detuvimos la exposición a la luz UV", apuntó Albena T. Dinkova-Kostova, becaria de postgrado de la Universidad Johns Hopkins. "Encontramos que sólo el 50 por ciento de los ratones tratados con el extracto desarrollaron tumores, en comparación con el 100 por ciento de los ratones que no fueron tratados con el extracto", señaló.

"La aplicación tópica de este extracto podría ser desarrollada para ser un agente potencial contra el cáncer de piel inducido por luz UV", añadió.

En el tercer estudio, los investigadores sugieren que el repollo y el repollo agrio podrían proteger a las mujeres contra el cáncer de mama.

Datos recolectados del componente de los EE.UU. del Estudio de la Salud de las Mujeres Polacas mostró una asociación entre comer repollo y comer repollo agrio y un menor riesgo de cáncer de mama. El efecto pareció ser más alto entre las mujeres que comen cantidades altas a partir de la adolescencia y continúan haciéndolo durante toda su adultez. El efecto más protector pareció derivarse del repollo crudo o cocido brevemente, afirmaron los investigadores.

"El patrón observado de reducción de riesgo indica que los productos de la descomposición de los glucosinolatos en el repollo podrían afectar tanto la fase inicial como la carcinogénesis al disminuir la cantidad de daño al ADN y mutación celular, así como la fase de promoción, al bloquear el proceso que inhibe la muerte celular programada y estimula el crecimiento celular no programado", afirmó en una declaración preparada la investigadora líder Dorothy Rybaczyk-Pathak, profesora de epidemiología de la Universidad de Nuevo México.

En el cuarto estudio, investigadores del Brigham and Woman's Hospital de Boston encontraron que el ginkgo biloba parece disminuir el riesgo de desarrollar cáncer de ovario.

"Hay complementos herbales usados para el tratamiento contra el cáncer, aunque no hay mucha evidencia científica para apoyar su uso", afirmó Bin Ye, el investigador líder. "Nuestro estudio evaluó el uso del ginkgo en mujeres que tenían cáncer y en las que no.

Encontramos en un estudio basado en la población que el 4.2 por ciento de las mujeres libres de cáncer informaron que tomaban ginkgo biloba regularmente", apuntó Ye. "Sin embargo, sólo el 1.6 por ciento de las mujeres que tenían cáncer de ovario informaron que tomaban ginkgo biloba regularmente".

En estudios de laboratorio, los investigadores encontraron que los compuestos del ginkgo biloba (ginkgolida A y B) eran los compuestos más activos que contribuían a este efecto protector. "Encontramos que las tasas de proliferación en ciertos tipos de células de cáncer se redujo en un 80 por ciento", afirmó Ye.

En el último estudio, investigadores encontraron que el ajo podría ayudar a evitar los carcinógenos producidos por la carne cocida a altas temperaturas. Cocinar carnes y huevos a altas temperaturas descarga un químico llamado PhIP, que podría ser un carcinógeno.

Sin embargo, el dialil sulfido (DAS), un componente del sabor del ajo, parece inhibir los efectos del PhIP que pueden causar daño al ADN o transformar sustancias en el cuerpo en carcinógenos.

Más información

Para saber más sobre la dieta y el cáncer, visite la American Cancer Society.

Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Albena T. Dinkova-Kostova, Ph.D., postgraduate fellow, Johns Hopkins University, Baltimore; Bin Ye, Ph.D., researcher, Brigham and Women's Hospital, Boston; David L. Katz, M.D., M.P.H., associate professor, public health, and director, Prevention Research Center, Yale University School of Medicine, New Haven, Conn.; Oct. 31, 2005, presentations, American Association for Cancer Research meeting, Baltimore
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