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El Gleevec, medicamento contra la leucemia, no deja de sorprender

A casi 5 años tras su introducción, la mayoría de los pacientes aún reportan estar bien

VIERNES 3 de diciembre (HealthDayNews/HispaniCare) -- Era finales de 1997 cuando Doug Jensen de Canby, Oregon había desarrollado un resfriado particularmente persistente a sus 71 años de edad. Pero sus síntomas persistieron y "continuaron empeorando", describió.

Entonces Jensen fue informado de la devastadora noticia: Las pruebas de sangre confirmaron que tenía leucemia mielógena crónica (CML, por sus siglas en inglés), un tipo mortal de cáncer en la sangre.

En 1997, la expectativa de vida media para pacientes con CML "era de cuatro a seis, quizás siete años aproximadamente", de acuerdo al Dr. Brian Druker, un investigador del cáncer en el Instituto Médico Howard Hughes y el Instituto de Cáncer de la Facultad de Ciencia y Salud de Oregon, en la cercana Portland.

Además de un transplante de médula ósea, el único tratamiento disponible para los pacientes como Jensen era con el poderoso medicamento interferón, el cual ocasionaba efectos secundarios terribles.

Para 1999 "había llegado al punto en que no podía ni caminar por la habitación", contó Jensen. "Mis médicos finalmente dijeron 'Doug, este interferón está acabándote más rápido que la leucemia, tenemos que suspendértela'".

Al mismo tiempo, el médico de Jensen mencionó un ensayo clínico conducido por Druker que involucraba un medicamento experimental llamado Gleevec. Sin nada que perder, Jensen se registró.

"Yo era el paciente 13, 'el 13 de la suerte'", observó. Tras un año de tratamiento, el conteo de glóbulos blancos empezó a normalizarse en Jensen, y ahora, más de cuatro años después, en sus muestras de médula ósea no aparece ningún rastro identificable de la anormalidad genética que causa la CML.

"Estoy aquí por Gleevec, no me queda duda alguna en lo absoluto", afirmó.

Para los 5,000 pacientes con CML diagnosticados cada año en los Estados Unidos, "la experiencia de Doug Jensen es ahora la norma", comentó Druker. Y mencionó que desde su introducción, el medicamento también ha probado ser efectivo en controlar malignidades intestinales relativamente raras conocidas como tumores de tejido adherente gastrointestinales, que afectan a otros 5,000 estadounidenses anualmente.

La investigación continúa con Gleevec y compuestos parecidos a Gleevec, con más de 250 documentaciones científicas relacionadas que se presentan en la reunión anual de la American Society of Hematology que inicia el 4 de diciembre en San Diego.

"Gleevec es lo que se considera una terapia dirigida", reportó Druker. "Lo que quiero decir con esto es que está diseñada específicamente para matar las células de leucemia sin dañar las células normales. Ataca precisamente la anormalidad [genética] que genera el crecimiento de estas células con leucemia".

El hecho de que el objetivo del medicamento es tan específico hace que Gleevec tenga solamente efectos secundarios menores y fácilmente controlables; en el caso de Jensen, algunas irritaciones gastrointestinales moderadas y una leve protuberancia de los ojos.

"Ahora mismo, me dirijo a los pacientes con CML con enorme optimismo, porque Gleevec está funcionando increíblemente bien", apuntó Druker.

"El índice de recaída con Gleevec tras cuatro años es del 14 al 15 por ciento", agregó, mucho menor que con la mayoría de las otras terapias de cáncer. "Además ya hay una segunda generación de Gleevecs que están siendo introducidos a la segunda fase en sus ensayos clínicos para ayudar a ese 15 por ciento de pacientes que tienen la recaída".

"Cuando me siento con un paciente recientemente diagnosticado con CML lo considero como una enfermedad potencialmente crónica que será tratada como la diabetes es tratada con insulina: la controlaremos por periodos de tiempo prolongados", señaló Druker.

Pero es la promesa de mayor amplitud de las terapias dirigidas como el Gleevec que hace que Druker y otros investigadores del cáncer se entusiasmen tanto.

"El mensaje importante para mi es la esperanza increíble que esto da a los pacientes con CML, y también cómo dicha esperanza se traduce en lo que quizás se podría lograr con otros tipos de cáncer", mencionó Druker. "Esto es realmente el futuro de todas las terapias de cáncer: comprender qué es lo que genera el crecimiento del cáncer y atacar dicha anormalidad de forma precisa con una terapia segura y efectiva".

De acuerdo a Druker, el éxito a largo plazo de Gleevec ha "validado ese paradigma de que sólo es cuestión de que otros tipos de cáncer alcancen el mismo nivel. De hecho, hay muchos otros medicamentos que se están desarrollando que siguen la misma lógica que tuvo el desarrollo de Gleevec".

Jensen señaló que él comparte dicho entusiasmo.

"Por lo que a mi respecta, es un milagro", añadió. "Veo en retrospectiva de cómo estaba al principio al ser diagnosticado, y ahora tengo dos nuevas nueras, al igual que nuevos nietos. Mi esposa y yo justo cumplimos nuestro aniversario número 48. Todas esas son cosas que nunca hubiera tenido si no fuera por Gleevec".

Más información

Para saber más sobre Gleevec, visite la U.S. Food and Drug Administration.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Doug Jensen, Canby, Ore.; Brian Druker, M.D., investigator, Howard Hughes Medical Institute, Oregon Health and Science University Cancer Institute, Portland, Ore.
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