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Las leyes antitabaco que prohíben fumar en los lugares de trabajo y los impuestos sobre el cigarrillo están en alza

Pero se necesita hacer más a nivel federal y estatal para combatir el uso de tabaco, subraya el informe

JUEVES 10 de enero (HealthDay News/Dr. Tango) -- Las campañas antitabaco registraron algunos logros significativos en 2007, ya que muchos estados prohibieron fumar en lugares públicos.

Sin embargo, la financiación federal y estatal para programas de prevención y cesación aún son bastante escasos, y muchos estados tampoco han aumentado sus impuestos sobre los cigarrillos.

Esa es la conclusión del informe State of Tobacco Control 2007 (Estado de control del tabaco 2007) de la American Lung Association, publicado el jueves.

"El tabaco sigue siendo la causa prevenible de muerte número uno en EE.UU.", dijo durante la teleconferencia del martes Bernadette Toomey, presidenta y CEO de la asociación del pulmón. "Las enfermedades relacionadas con el tabaco acaban con la vida de más de 438,000 estadounidenses cada año. Si se pusieran en marcha políticas efectivas, se podría reducir en gran medida el número de víctimas mortales".

Las políticas de control del tabaco funcionan, agregó Toomey. "No obstante, lo que necesitamos es voluntad política por parte de nuestros líderes para que implementen estas políticas exitosas", señaló.

A nivel federal, Toomey solicitó al Congreso que aprobara la Ley de Control del Tabaco y de Prevención Familiar del Tabaquismo, que otorgaría poder a la U.S. Food and Drug Administration para regular los productos de tabaco.

El sexto informe anual de la asociación del pulmón evaluó al gobierno federal en base a varias medidas claves. Éstas incluyen el impuesto federal sobre el consumo de cigarrillos de 39 centavos; el estatus de la Ley de Control de Tabaco y Prevención Familiar del Tabaquismo; los programas antitabaco federales continuos; y la necesidad de ratificar el Convenio Marco para el Control del Tabaco, un tratado internacional para controlar el consumo de tabaco.

Los resultados del informe no fueron alentadores.

"Este año, la calificación del gobierno federal es abismal, una 'D' y tres 'F'", declaró durante la teleconferencia del martes Paul Billings, vicepresidente de defensa y políticas nacionales de la asociación. La "D" se debió a la no ratificación del tratado de control del tabaco, que fue firmado por el Presidente George W. Bush en 2004, pero que nunca se envió al Senado para su aprobación.

En el lado positivo, Toomey destacó a la ciudad de Nueva York por conseguir ciertos logros. Las tasas de tabaquismo en la ciudad de Nueva York han seguido bajando, mientras que en el resto del país se han mantenido, destacó. Toomey declaró que las autoridades de la ciudad tienen voluntad política y un plan factible para reducir el tabaquismo.

Para ilustrar su punto de vista, Toomey anotó que las tasas de tabaquismo entre los estudiantes de secundaria en la ciudad de Nueva York experimentaron una reducción, alcanzando 8.5 de 17.5 por ciento, y que la tasa de tabaquismo entre las adolescentes descendió a 8.6 de 12 por ciento en 2005.

Toomey también reconoció al estado de Maine por sus altos impuestos sobre los cigarrillos y las leyes para un espacio libre de humo, así como por el financiamiento continuado de programas de prevención del tabaquismo. Aunque ningún estado obtuvo sólo A en la calificación de este año, Maine, logró tres A y una B, el mejor resultado de todos los estados.

Tennessee también recibió elogios por el endurecimiento de sus leyes antitabaco en 2007. Tennessee es el primer estado dedicado al cultivo tradicional del tabaco que aprueba fuerte restricciones contra fumar en lugares públicos y en los centros de trabajo, subrayó Toomey.

Además, 21 estados han aprobado completas leyes antitabaco, dijo Billings. "Lamentablemente, 18 estados siguen teniendo una 'F' en esta categoría, lo que permite que millones de estadounidenses sigan expuestos al potencialmente mortal humo de segunda mano en lugares públicos", agregó.

A pesar de la evidencia de que los programas de prevención del tabaquismo impiden que los adolescentes se inicien en este hábito y ayudan a motivar los adultos para dejar de fumar, sólo seis estados financian estos programas al nivel recomendado por los U.S. Centers for Disease Control and Prevention, aseguró Billings.

"Sólo nueve estados recibieron una 'A' por financiar sus programas en el 90 por ciento o más del nivel de financiamiento recomendado por los CDC", explicó Billings. "Treinta y dos estados, el Distrito de Columbia y Puerto Rico recibieron una 'F' en cuanto al financiamiento de programas de prevención y control del tabaco", agregó.

Diez estados recibieron una "A" por leyes que limitaban el acceso infantil a productos de tabaco, mientras que 17 estados continuaron obteniendo "F", declaró Billings.

Billings anotó que los impuestos al tabaco han evitado que millones de estadounidenses fumen o los han incitado a dejar el hábito. Veinte y cinco estados más el Distrito de Columbia y Puerto Rico tienen impuestos de un dólar o más por paquete, y nueve estados tienen impuestos de dos dólares o más, apuntó. El impuesto más alto lo tiene Nueva Jersey ($2.575 por paquete). "Carolina del Sur tiene el impuesto más bajo de apenas siete centavos por paquete", dijo.

Se necesitan campañas antitabaco agresivas, agregó Toomey, para contrarrestar los efectos de los esfuerzos agresivos de mercadeo del sector tabacalero "Las compañías de tabaco no se han dado por vencido", aseguró. "Las cinco compañías más grandes de cigarrillos gastaron unos $13.1 mil millones al año para mercadear sus letales productos adictivos en 2005".

Bill Phelps, vocero de Phillip Morris USA, dijo que su compañía apoya muchos de los objetivos de la American Lung Association.

"Animamos a los estados a financiar programas de prevención del tabaquismo", dijo Phelps. "También respaldamos la Ley de Control del Tabaco y Prevención Familiar del Tabaquismo".

Sin embargo, Philip Morris USA no apoya el aumento de los impuestos del tabaco, declaró Phelps. "Creemos que los programas de financiamiento no deberían depender de una fuente de ingresos en declive, las ventas de los cigarrillos han estado descendiendo durante muchos años, no creemos que aumentar los impuestos tenga sentido y nos oponemos a grandes subidas en los impuestos al consumo de tabaco", apuntó.

Pete Fisher, vicepresidente de asuntos estatales de Campaign for Tobacco-Free Kids, estuvo de acuerdo con los hallazgos del informe y sobre lo que debe hacerse.

"El informe confirma una vez más que, aunque todos sepamos lo que hay que hacer para reducir el uso de tabaco, lo que necesitamos es voluntad política y liderazgo político", dijo. "El informe deja claro que el liderazgo político a nivel federal y de muchos estados ha fracasado para promulgar las medidas que sabemos reducirán el uso de tabaco".

Fisher también cree que el Congreso debe aprobar la Ley de Control de Tabaco y Prevención Familiar del Tabaquismo. "Los estados deben redoblar sus esfuerzos por aumentar los impuestos y las leyes antitabaco así como los fondos de financiamiento de programas de prevención y para dejar de fumar", agregó.

Más información

Para saber más sobre los peligros del tabaquismo y cómo dejar el hábito, visite la American Lung Association.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTES: Jan. 8, 2008, teleconference with Bernadette Toomey, president and CEO, American Lung Association, New York City; Paul Billings, vice president for national policy and advocacy, American Lung Association, New York City; Pete Fisher, vice president, state issues, Campaign for Tobacco-Free Kids, Washington, D.C.; Bill Phelps, spokesman, Phillip Morris USA; State of Tobacco Control 2007 report card, American Lung Association, Jan. 10, 2008; American Medical Association, news release, Jan. 10, 2008
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