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Nuevas esperanzas para cánceres de hígado y pulmón inoperables

Investigadores aseguran que dos técnicas podrían ofrecer opciones para prolongar la vida de los pacientes

LUNES 4 de abril (HealthDay News/HispaniCare) -- La frase "no se puede operar" puede sonar como una sentencia de muerte para muchos pacientes de cáncer, especialmente para los cientos de miles de estadounidenses a los que se les diagnostican cada año tumores malignos de pulmón o hígado.

Pero dos nuevas tecnologías podrían reabrir la puerta a la esperanza para muchos de ellos.

Un reciente estudio halla que para los más de 100,000 pacientes estadounidenses que se enfrentan cada año a cánceres de hígado primarios o metastáticos que no se pueden operar, una técnica conocida como quimioembolización podría extender el período de supervivencia por al menos seis años.

Y para los pacientes del cáncer más mortal del país, el de pulmón, los investigadores aseguran que un procedimiento mínimamente invasivo con sonda calentada tuvo éxito en erradicar tumores que no se pueden operar en el 93 por ciento de los casos.

La técnica, conocida como ablación por radiofrecuencia, "está escribiendo un capítulo nuevo en la historia de la oncología", aseguró el Dr. Riccardo Lencioni, investigador principal y radiólogo de intervención de la Universidad de Pisa, en Italia.

Presentó los hallazgos de su equipo el fin de semana durante la reunión científica anual de la Society of Interventional Radiology en Nueva Orleáns.

La ablación por radiofrecuencia involucra la inserción de una aguja calentada a través de las paredes de la cavidad torácica directamente en el sitio del tumor, lo que efectivamente "destruye" el tumor.

"Se ha demostrado que el tratamiento resulta exitoso para tratar tumores en el hígado", anotó Lencioni, pero su valor para combatir otros tipos de cáncer no es tan conocido.

En su estudio, el equipo de italianos utilizó la técnica con 106 pacientes que tenían un total de 186 tumores malignos que no se podían operar de 3.5 centímetros de diámetro o menos.

"La ablación por radiofrecuencia logró una supervivencia específica del cáncer de dos años en los pacientes a los que se les negó la cirugía", sostuvo Lencioni.

De hecho, los investigadores informaron que el 91 por ciento de los pacientes que participaron en el estudio seguían vivos dos años después de la intervención. Las complicaciones relacionadas con el procedimiento fueron mínimas y de fácil manejo, agregó Lencioni.

Subrayó que la cirugía "debe seguir siendo la primera opción" para los pacientes de cáncer de pulmón siempre que sea factible. Sin embargo, debido a una detección tardía y / o a una salud cardiovascular deficiente, la cirugía muchas veces está desaconsejada para muchos pacientes, explicó.

Los mejores candidatos para este tratamiento con "aguja caliente" son aquellos "pacientes con enfermedad limitada en las etapas iniciales", según Lencioni. "Todavía no se ha definido si la ablación por radiofrecuencia se puede utilizar también para tratar pacientes con tumores avanzados", advirtió.

El cáncer de hígado que no se puede operar es otro diagnóstico espeluznante porque, en la mayoría de los casos, el tumor se ha desplazado al hígado desde otro órgano.

Según la American Cancer Society, cerca de 22,000 casos de cáncer de hígado "primario" se originan en el órgano mismo, pero hasta 100,000 pacientes estadounidenses cada año desarrollan tumores secundarios metastáticos en sus hígados, luego de combatirlo en otros lugares del cuerpo.

Frecuentemente, la detección llega demasiado tarde y ya no puede haber cirugía, aseguró el Dr. Jeff Geschwind, investigador de la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins.

Para estos pacientes, la quimioterapia sistémica, con sus efectos secundarios muchas veces dolorosos, es el único tratamiento disponible.

"Muchos de estos pacientes llegan con una enfermedad muy avanzada y ya no tienen opciones", aseguró Geschwind.

Sin embargo, su equipo de investigadores espera cambiar ese escenario.

Al presentar sus hallazgos en la reunión de radiología del 4 de abril, Geschwind dijo que en el estudio participaron 149 pacientes de cáncer de hígado que tenían tumores que no se podían operar, los cuales fueron tratados con una nueva técnica conocida como quimioembolización.

"En este, se administra una quimioterapia de concentración alta suspendida en un medio oleoso", explicó Geschwind. Al mismo tiempo, los médicos hacen uso de minúsculas "microesferas" como émbolos, agentes bloqueadores, para prevenir temporalmente que el tumor reciba flujo sanguíneo.

La técnica aprovecha el tipo único de circulación del hígado. "El tejido hepático normal y sano es sostenido principalmente por la vena portal", explicó Geschwind, mientras que los tumores de hígado generalmente son sostenidos por las arterias. "Utilizando una arteria principal como "avenida" o vía hacia el tumor, podemos aprovechar esa propiedad y atacar al tumor donde más le duele", agregó.

El estudio sugiere que esos tumores difíciles de tratar fueron afectados por la terapia.

"En nuestros datos, hemos mostrado una media de supervivencia extendida en unos seis años, cuando de otro modo los pacientes sólo deberían poder sobrevivir por hasta un año", explico´Geschwind.

En el pasado, agregó, los oncólogos se han mostrado reacios a utilizar la quimioembolización en casos en los que el tumor hepático involucraba o cerraba la vena portal.

"Sin embargo, lo que hallamos fue que no sólo no era peligroso" si se realizaba en casos en los que la vena portal estaba involucrada, dijo, "sino que además prolongaba significativamente las vidas de estos pacientes".

Debido a que se encuentran tan localizado, la quimioembolización también es mucho más fácil de administrar a los pacientes que la quimioterapia sistémica, la cual afecta tejidos de todo el cuerpo. "En realidad tenemos la capacidad de dirigirnos al tumor mientras preservamos el tejido sano", aseguró el investigador.

Para más información acerca de estos avances no quirúrgicos para el tratamiento del cáncer, visite la Society of Interventional Radiology.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Jeff Geschwind, M.D., associate professor and director, department of vascular and interventional radiology, Johns Hopkins University School of Medicine, Baltimore; Riccardo Lencioni, M.D., professor, diagnostic and interventional radiology, University of Pisa, Italy; April 2-4, 2005, presentations, annual scientific meeting, Society of Interventional Radiology, New Orleans
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